"La sangre de las promesas"

martes, 3 de julio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La relación creativa que inició hace aproximadamente cinco años entre la compañía Tapioca Inn, dirigida por Hugo Arrevillaga, y el dramaturgo franco-canadiense-libanés Wadji Mouawad, llega a un punto culminante con el próximo estreno de Cielos, obra con la que se completa la puesta en escena en México de la tetralogía denominada La sangre de las promesas, que incluye también las obras Incendios, Bosques y Litoral. Cielos será el epílogo y culminación de un ciclo en el que participa un grupo de 20 actores y otros tantos creativos. En esta obra, Wadji Mouawad plantea un rompimiento con la estructura dramática propuesta en los tres trabajos anteriores que integran La sangre de las promesas y explícitamente pide al director la utilización de medios como el video y una sonorización muy específica para crear la atmósfera desarrollada por el autor. En este sentido, Hugo Arrevillaga enfrenta este montaje como una exploración de nuevos caminos que no se habían planteado en las puestas anteriores de esta tetralogía y, en ese sentido, implica un desafío para la compañía. A lo largo de estas propuestas escénicas se ha hecho evidente una simbiosis, un “matrimonio” extraordinario y milagroso entre Mouawad y Arrevillaga, que ha derivado en puestas en escena elocuentes, bellas, teatrales en el mejor sentido de la palabra, que han logrado un fenómeno extraordinario de público, seguidores que en la mayoría de los casos se han manifestado conmovidos por el trabajo conjunto de estos dos creadores. En este trayecto Hugo Arrevillaga ha depurado un lenguaje escénico de gran emotividad, sustentado fundamentalmente en el trabajo del actor y una dirección escénica que dialoga de manera profunda, generosa y transparente con los histriones, para ofrecer historias que tienen una gran resonancia en el presente. Se trata sin duda de un discurso pertinente, que Mouawad define como “la sangre de la poesía en la garganta”, para revisar contextos históricos, comunitarios e individuales, un discurso poderoso que resuena, se expande y se comparte a través del trabajo escénico. En palabras de Wajdi Mouawad, “para llegar a arrancarse los ojos hay que haber vivido previamente en una ceguera. Si bien yo estaba consciente de que Cielos era la última parte de un cuarteto iniciado con Litoral, Incendios y Bosques, no podía imaginarme que su conclusión iba a ser no una palabra, sino un grito. En efecto, es un llanto desarticulado lo que se deja escuchar en los últimos instantes de Cielos. Ese alarido cierra la puerta de La sangre de las promesas”. Estas cuatro obras se presentarán por primera vez juntas en una misma temporada en el Teatro Benito Juárez, donde actualmente realizan temporada Litoral y Bosques. A partir del 5 de julio inicia la nueva temporada de Incendios y el 21 de ese mismo mes se realizará el estreno de Cielos. A esta temporada se integra también Pacamambo, obra dirigida al público infantil y que hace algunos años fue el primer acercamiento de Arrevillaga a la dramaturgia de Wajdi Mouawad. En esta obra, Mouawad contrasta lo trágico y lo violento, es una tragedia para niños, una fiesta donde las preguntas dolorosas se abordan de la forma más lúdica posible, confiando totalmente en la inteligencia y en la imaginación de los pequeños. Litoral se presenta los martes a las 20:00, hasta el 31 de julio; Bosques, los miércoles a las 19:00, hasta el 1 de agosto; Incendios, los jueves a las 20:00; Cielos, hasta el 5 de agosto, viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00, y Pacamambo, sábados y domingos a las 13:00 horas, del próximo sábado 7 al 5 de agosto.

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