La Máquina de Teatro

martes, 21 de agosto de 2012
MÉXICO D.F. (apro).- Hace 16 años, en 1996, por iniciativa de Juliana Faesler y Clarissa Malheiros, inició la aventura de La Máquina de Teatro con la puesta en escena de Rosencrantz y Guildernsten han muerto, de Tom Stoppard, en el teatro La Capilla. Desde entonces han logrado mantenerse como una compañía estable, con trabajos escénicos arriesgados y de calidad que les han valido el reconocimiento del público y la crítica. Su premisa ha sido, a partir de generar un grupo constante de creadores, desarrollar un lenguaje y una poética comunes, un entendimiento profundo entre los miembros de la compañía, una comunión estética y ética que ha derivado un sello distintivo en su trabajo. A través del programa México en escena han tenido la posibilidad en los últimos cuatro años de generar una estructura mínima de trabajo y estabilidad que, entre otras cosas, ha permitido alargar la vida de sus proyectos y planear a futuro como una microempresa cultural. “Hemos buscado ejercer los apoyos que recibimos con mucha responsabilidad, con un sentido de reciclaje, de no derroche, con escenografías pequeñas, con proyectos más caseros, quizá porque somos dos mujeres al frente es más de ‘cocina’ nuestro teatro”, comenta Juliana Faesler. La experimentación y la interdisciplina han sido otras de las constantes en el trabajo de La Máquina de Teatro, así como el tendido de puentes entre el pasado y el presente, entre la realidad y la ficción. Entre los diversos reconocimientos que han recibido están Mejor Espectáculo Extranjero otorgado por la Sección de Crítica e Investigación de la Asociación de Artísticas Escénicos de Cuba, en 2008; Mejor Director Revelación y Mejor Teatro de Grupo, por diferentes asociaciones de críticos en México. La Máquina de Teatro celebra estos 17 años de existencia con la presentación de tres espectáculos en una breve temporada de residencia en el teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque: El rey se muere, de Eugène Ionesco; Orfeo y Eurídice, adaptación a la ópera de Cristoph W. Gluck; y La maizada, de David Olguín, obra para niños basada en una narración oral tzoque-popoluca de la sierra de Veracruz. El Rey se muere, de Eugène Ionesco, codirigida por Juliana Faesler y Clarissa Malheiros, tendrá temporada del 18 de agosto al 23 de septiembre, jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados 19:00 horas y domingos 18:00 horas, suspendiendo  funciones el 15 y 16 de septiembre. Orfeo y Eurídice, dirigida por Clarissa Malheiros, se presentará dos únicas funciones los miércoles 22 y 29 de agosto a las 20:00 horas; y La maizada, de David Olguín, obra recomendada para niños a partir de los 6 años de edad, se presenta del 8 de septiembre al 11 de noviembre, sábados y domingos a las 13:00 horas.

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