Naranjo, "un privilegiado" por no ser víctima de la censura

martes, 22 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El caricaturista Rogelio Naranjo se considera “un privilegiado” por no padecer la censura que enfrentan algunos de sus colegas y evoca que fue a partir del movimiento estudiantil del 68 cuando se ganó, en medios como el Excélsior de Julio Scherer, una batalla frente a las supuestas figuras intocables: “Soy un producto de 1968”, acota. Con facetas poco conocidas, como su casi fugaz trayectoria de pintor, la de tallador de joyería de madera o artesano, el caricaturista inaugurará este jueves 24 la exposición Vivir en la raya. El arte de Rogelio Naranjo, la segunda en la cual se muestra parte del amplio acervo que, a instancias del periodista Scherer García, fundador del semanario Proceso, donó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2010. Curada por la periodista y crítica de arte Angélica Abelleyra, y la historiadora de arte Áurea Ruiz, la exhibición en el Salón Juárez del Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT) reúne 500 obras. La mitad de ellas pertenece a la UNAM, pero la otra parte aún es de su colección e incluso, a decir de las curadoras, son tan poco conocidas que hasta para sus amigos fue sorpresivo conocerlas. En rueda de prensa en el CCUT, el caricaturista nacido en Peribán, Michoacán, en 1937, contó con timidez y modestia que cuando ofreció al rector José Narro Robles su acervo de más de 10 mil obras dudó si las aceptarían, pues consideraba que no todo valía la pena. El también colaborador de la revista Proceso dijo ahora sentirse muy contento por lo que la Universidad ha hecho con ese conjunto (antes, en junio de 2011, montó la exposición de caricatura política A ti te hablo en el Museo de Universitario de Ciencias y Artes, en Ciudad Universitaria) al brindarle un espacio que no todos los caricaturistas han tenido, por lo cual siente “gusto de abrir esta brecha”. Un reportero preguntó si consideraba que el medio periodístico había cambiado a lo largo de la historia y hay más libertad ahora o seguían existiendo los “personajes intocables”. Naranjo dijo que efectivamente siempre ha existido la censura pero por momentos estalla en crisis, como ocurrió en la época del presidente Gustavo Díaz Ordaz (quien ordenó la matanza del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco). En aquel entonces, recordó, la Secretaría de Gobernación tenía una oficina que controlaba todas las publicaciones y una más que se encargaba de distribuir el papel periódico, así que era casi imposible salirse de control, pues las autoridades amagaban a los medios con quitarles el papel. Todos sabían que la figura presidencial no se podía tocar y los medios de comunicación “siempre se han hecho guajes cuando se les reclama”. Sin embargo, él se identificó con todo lo que proponían los jóvenes estudiantes del 68 para cambiar el país, “soy un producto de 1968”, acotó, para luego recordar que sintió el compromiso moral de hacer los dibujos que “se me antojaban”. Su táctica entonces para sortear la censura fue publicar en muchos medios, porque si le quitaban su cartón en algún lugar, lo mandaba a otro y “acababa publicándose en todos”, dijo sonriente. También evocó que durante las marchas del movimiento estudiantil, al pasar por el edificio del diario Excélsior o algún otro, los jóvenes gritaban a coro “¡Prensa vendida, prensa vendida!”, porque “todo mundo sabía que estaban censurando y cortando mucha información”, y algo que “no se ha dicho es que el Excélsior con Julio Scherer se abrió bastante a la crítica y a las cosas prohibidas, por eso en un acto de represión y de venganza del mal presidente que fue (Luis) Echeverría, logró sacarlo con triquiñuelas de lo peor, a él y a muchas gentes que trabajábamos ahí”. Naranjo agregó que cuando Scherer fundó Proceso se sintió seguro de que ahí no habría censura y que cualquier cosa que no quisieran publicarle en algún otro medio podría llevarla al semanario. Y el éxito de sus cartones fue inusitado por la virulencia con la que criticaba, porque estaba probando con todo lo que pudiera ser censurable y no lo fue. “No todos los caricaturistas compañeros han tenido esa historia que he tenido yo ni esas experiencias. A veces se intimidan para publicar algunos dibujos porque saben que no se los van a publicar, pero ni siquiera hacen el intento por denunciar muchas cosas que operan mal en la prensa. “En ese sentido, pienso que he sido un privilegiado porque aparte de tener muchos medios en donde puedo publicar, ya perdí la idea de hacer dibujos que de repente puedan ser tan fuertes que no se publiquen, ya me sale tan natural lo que tengo que hacer, que lo hago y ya y a veces no se publica, pero yo de todas maneras hago el dibujo.” La exposición mostrará, además de caricaturas de diversos personajes como Díaz Ordaz, el exlíder de la Confederación de Trabajadores de México, Fidel Velázquez; las actrices María Félix e Irma Serrano; los escritores José Saramago, Carlos Monsiváis, Franz Kafka y Gustave Flaubert, entre otros, algunas pinturas hechas por Naranjo en sus inicios. También hay historietas que publicó en revistas como ¿Por qué? y La Garrapata, así como una sección dedicada a su faceta como ilustrador de carteles y libros. Se incluye, asimismo, un par de muñecas de tela diseñadas por él en apoyo a las costureras de los terremotos de 1985 en la Ciudad de México, aparte de una selección de joyería y letras del abecedario talladas por él en madera. Otra sección presenta las caricaturas que otros artistas han hecho sobre Naranjo, entre ellos Rius, Heliflores, Magú, Helguera, Boligán, Ulises, Feggo, Jis, Trino, Ahumada, Víctor Solís, Rocha, Hernández y Darío Castillejos. Asimismo, videos de entrevistas con el propio Naranjo, Juan Villoro, Armando Bartra, Iván Restrepo y Andrés de Luna. Y un video del artista visual Alejandro Magallanes acerca de un sueño de Naranjo “en el cual se come una monja”. La muestra se acompaña de un libro catálogo que se presentará posteriormente, e incluye textos de José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska, Vicente Rojo, David Huerta, Lorenzo Meyer, Rafael Vargas, Agustín Sánchez González, Juan Manuel Aurrecoechea, Tomás Domínguez, y las curadoras. Podrá visitarse de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas y hasta el próximo 28 de julio.

Comentarios