Actualidades escénicas: "El círculo de cal", de Brecht/Tavira-Weiss

sábado, 5 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Al empezar la función nos transporta, por medio de la multimedia, al municipio de Cherán, Michoacán. En él vemos a una comunidad que se pregunta: ¿De quién es la tierra?, ¿de quien la trabaja?, ¿de quien la protege? El puente entre la discusión y El círculo de cal lo tienden dos personajes que invitan a la comunidad a ver la obra. El círculo de cal está basada en la obra Kaukasische Kreidekreis (a menudo traducida como El círculo de tiza caucasiano), la última pieza escrita por Bertolt Brecht que a la vez está inspirada en una parábola china. Lo que vemos en El círculo de cal es una versión libre a cargo de Luis de Tavira y Eduardo Weiss con la Compañía Nacional de Teatro (CNT) que dirige el primero. La versión no está situada en México, pero tiene un sinnúmero de referentes políticos y culturales que corresponden al país. Se cambian los príncipes, reyes y condes de la obra original por senadores y gobernadores, que son más cercanos. La obra se sitúa en medio de una  guerra civil en la República de Grusina. El gobernador es asesinado y su esposa tiene que irse, olvidando a su único hijo: el heredero. Grusha, la protagonista, miembro del equipo de la servidumbre del gobernador, “sucumbe a la tentación de la bondad” y decide hacerse cargo del niño. Lo que sigue es verla en una lucha contra un mundo dominado por el dinero y la doble moral. El clímax se sitúa cuando la madre biológica decide recuperar a su hijo y con ello la fortuna heredada. La siguiente pregunta lanzada al aire: ¿De quién son los hijos? Los ingredientes de la puesta gozan de la diversidad del teatro épico de Brecht: canciones, coro, epílogo, narradores y demás. Los actores traen máscaras, creadas por José Pineda, que deforman sus rostros y enfatizan su expresión corporal. Las máscaras son de una tela que se adhiere a la cara del actor y le permite jugar con la gestualidad. En ellas se busca explorar el concepto del cómic escénico. El trabajo corporal a cargo de Citlali Huezo permite definir al personaje a partir de su cuerpo y no de su cara. Son 20 actores representando 69 personajes, cada uno con una expresión, trabajo y gestos distintos. El vestuario a cargo de Jerildy Bosch aporta características del personaje y divide las clases sociales. Hay 127 cambios de vestuario en la obra. La escenografía es pomposa. Juega con el concepto de cómic escénico. Está basada en la perspectiva y lo bidimensional que atrae y atrapa al espectador. Cada cuadro simula una postal. La utilización de telas le permite crear efectos y atmósferas extraordinarias que transportan al espectador. Las cuatro horas que dura la obra están musicalizadas en vivo por Alberto Rosas. Las composiciones tienen su toque mexicano al recuperar el corrido, el son, la rumba, el huapango, el bolero y el danzón. Los actores del montaje son: Rosenda Monteros, Marta Aura, Luisa Huertas, Ericka de la Llave, Marco Antonio García, Marina Giménez, Diego Jáuregui, Tony Marcín, Laura Padilla, Roberto Soto, Enrique Arreola, Eduardo Cándas, Mariana Gajá, Héctor Holten, Blanca Loaria, Rodrigo Vázquez, Andrés Weiss, Misha Arias de la Cantolla, Paulina Treviño y Adrián Aguirre. La obra hace una crítica a las clases sociales. Enaltece la pobreza y penaliza la riqueza. Se desarrolla en un mundo corrupto, cruel y clasista. Exalta los valores e invita al cambio, a la esperanza. El círculo de caltuvo temporada del 30 de noviembre al 16 de diciembre y volverá este 10 de enero para concluir el 3 de marzo del 2013 en la sede de la Compañía Nacional de Teatro (Francisco Sosa 159, Barrio de Santa Catarina en Coyoacán), con funciones los jueves y viernes a las 19:00 horas, sábados a las 18:00 horas y domingos a las 17:00 horas. La entrada es libre y el cupo limitado, por lo que se requiere reservación al 56584108. (*)Estudiante de 7º semestre de Literatura Dramática y Teatro en la UNAM.

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