Con Guillermo muere una parte de mí: Rafael Tovar

lunes, 11 de noviembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Aunque Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), ofreció separar sus palabras de hermano y de funcionario en las exequias de Guillermo Tovar de Teresa (quien prefirió siempre omitir la “y” en su apellido), no logró evitar mezclar sus recuerdos y evitar que afloraran sus sentimientos: “Es muy difícil para mí enfrentar esta circunstancia en mi carácter doble, primero como hermano y segundo por la presencia y el enriquecimiento cultural que le dio a nuestro país”, dijo al hablar con los medios de comunicación en las instalaciones del panteón Francés de San Joaquín, en cuya capilla Provence fueron velados los restos del historiador fallecido la tarde de ayer domingo 10 de noviembre, a los 57 años, debido a un derrame interno, consecuencia de una caída a la cual no dio mayor importancia. La capilla fue insuficiente para albergar a la cantidad de gente de los medios cultural, diplomático y político, además de amigos y funcionarios del propio Conaculta que acudieron a despedir a quien fue cronista de la Ciudad de México y fundador del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México, y ocuparon también los espacios externos. Hasta Carlos Slim, dueño del grupo Carso, y el periodista Jacobo Zabludovsky (con quienes Guillermo Tovar y el cardenal Norberto Rivera Carrera conformaron el Consejo Consultivo del Centro Histórico, asesor en la remodelación de esa zona de la Ciudad de México) arribaron al lugar. Consternado, Rafael Tovar evocó su infancia junto a sus hermanos Guillermo y Fernando (ahora magistrado presidente de la Séptima Sala del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje y presente también en el funeral), con quienes compartía la misma habitación para dormir “no porque no hubiera espacio”, sino porque su madre quiso que convivieran estrechamente desde pequeños. “Como hermano les digo que tengo una profunda consternación, porque fue un hermano-amigo con quien compartí mi vida, una enorme cantidad de gustos y de conversaciones que se remontan a la niñez… Esa convivencia y cercanía la tuvimos siempre. Con Guillermo tuve muchas afinidades culturales y es como una parte mía que se muere.” Como historiador, “pocas veces he visto una vocación tan definida”, agregó queriendo hablar como funcionario, pero la emoción lo llevó nuevamente a sus recuerdos de infancia y las épocas cuando su padre los llevaba a visitar conventos coloniales por todo el país: “Guillermo era el más apasionado, a los ocho años sabía ya los principios básicos del arte colonial, empezó a escribir muy joven, publicó su primer libro a los 17 años, y me atrevería a decir que, sin duda alguna, es una de las gentes que conoce mejor nuestra historia de México y en particular la etapa el virreinato por no decir el arte mexicano”. Citó algunas de las obras que Guillermo Tovar publicó a lo largo de su trayectoria y que suman 40 libros, habló de su colección de arte y vastos archivos y dijo que se encargarán de su cuidado. Y se refirió también a su papel como defensor del patrimonio cultural: “Algunas de las batallas más importantes que se han dado por el patrimonio cultural, por conocedores, sin duda alguna fueron las de Guillermo. Recuerdo que estaba siempre al tanto del estado de algunos monumentos, especialmente le preocupaban cuando él veía alguna posibilidad de que sufrieran algún daño e inmediatamente se movilizaba.” Cuando se le preguntó sobre hacerle un homenaje comentó que será el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) quien lo organice y él como hermano lo celebra por las aportaciones hechas por Guillermo Tovar a la historia y patrimonio cultural del país y porque siempre estuvo vinculado al instituto. “Será un homenaje que subrayará su profundo vínculo a la protección de nuestra riqueza cultural.” La titular del INAH, Teresa Franco, informó al respecto que la idea es hacer una reunión lo antes posible para rendir homenaje póstumo al historiador, ya sea en el Museo Nacional de Antropología o en el Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, y posteriormente hacer un reconocimiento más amplio con varias mesas de reflexión en torno a los temas que interesaron a Tovar de Teresa. Al panteón Francés, en cuya fachada se lee en francés “Heureux qui meurt dans le Seigneur” (Bienaventurados los que mueren en el Señor), acudió también el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, quien confirmó que el homenaje será la próxima semana en el Museo Nacional de Antropología. El funcionario hizo una guardia de honor junto con Rafael Tovar, el extitular de la SEP, Miguel Limón Rojas; Fernando Tovar; y las titulares del INAH, Teresa Franco, y del Instituto Nacional de Bellas Artes, María Cristina García Cepeda. También montaron guardia, el banquero Roberto Hernández; Zabludovsky, quien recordó las aportaciones de Tovar al rescate del Centro Histórico; Inti Muñoz, director del Fideicomiso del Centro Histórico, quien se refirió al debate encabezado por el historiador en torno a la intervención de El Caballito, y el escritor Jorge Volpi, ahora director del Festival Internacional Cervantino, entre otros. En el panteón, donde fueron inhumados los restos de Tovar de Teresa junto a los de su padre y su abuelo, estuvieron presentes también el flautista Horacio Franco, el editor Carlos González Manterola, el antropólogo Bolfy Cottom, el extitular del INAH Sergio Raúl Arroyo, el coleccionista de arte Andrés Blaisten y funcionarios del propio Conaculta o los institutos INAH e INBA, como Jorge von Ziegler, Antonio Crestani, Saúl Juárez, José Luis Martínez y Xavier Guzmán. Pasado el medio día llegó Raúl Salinas de Gortari, quien fue recibido por el hijo mayor de Rafael Tovar, Rafael Tovar López Portillo.  

Comentarios