Testigos de la mafia: Historias secretas

lunes, 18 de noviembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- National Geographic Channel proyecta Testigos de la mafia: Historias secretas, donde descubre los relatos detrás del surgimiento y la caída de la mafia italiana en Estados Unidos. Se presentan imágenes de archivo para contar de una manera dinámica la verdadera historia del problema del crimen organizado en Estados Unidos. En lugar de una cronología directa, cada episodio se centrará en una historia o persona emblemática, por ejemplo, se habla de John Joseph Gotti. Gotti nació el 27 de octubre de 1940 en el barrio neoyorquino del Bronx. Era el quinto hijo de once, siete chicos y cuatro chicas, que tuvieron John J. Gotti, un inmigrante napolitano, y Fannie, una abnegada y sencilla mujer capaz de criar a sus hijos en un entorno hostil. Él y sus hermanos crecieron en una zona deprimida del sur del Bronx hasta que su padre pudo ahorrar algo de dinero y se trasladaron a Brooklyn. A una edad temprana, aprendió a usar sus puños, y sus primeros sueños de convertirse en un hombre de negocios o un doctor pronto dejaron paso a los de ser uno de los tunantes que solía verse por las calles de Brooklyn. Junto a sus hermanos Peter y Richard, John entró a formar parte de una banda callejera, con cuyos miembros se juntaba siempre que se escapaba de la escuela, donde era mal visto debido a su molesta actitud. En 1954, el joven aprendiz de ladrón resultó herido mientras participaba en el robo de una cementera. Ésta le cayó encima de los dedos de un pie y tuvo que permanecer hospitalizado durante todo un verano. Debido a ello, a Gotti siempre le quedó una ligera cojera. A los dieciséis años dejó de asistir a la escuela y se unió a los Fulton-Rockaway Boys, una popular banda de adolescentes de Brooklyn que solía robar automóviles. Acompañado por sus inseparables hermanos Peter y Richard, John conoció a dos jóvenes con los que tuvo una larga amistad: Angelo Ruggiero y Wilfred Willie Boy Johnson. Entre 1957 y 1961 fue arrestado cinco veces por hurtos menores, pero los cargos siempre acababan siendo revocados o reducidos. Bueno, quien no ha escuchado de la cosa nostra, una sociedad secreta criminal (mafia) siciliana desarrollada originalmente a mediados del siglo XIX en Sicilia, Italia. Pero en el siglo XX se concentró en Estados Unidos, en donde cada barrio, ciudad o hasta estado es dirigido por una “familia”, que está subdividida en rangos desde simples soldati, pasando por capos y consiglieri hasta llegar al más alto status dentro de la famiglia. Entonces, en Testigos de la mafia: Historias secretas se habla de la cosa nostra. En esta banda, el capo di tutti i capi es el mayor rango que puede haber. Se trata del jefe de una familia que, al ser más poderoso o por haber asesinado a los otros jefes de las demás familias, se ha convertido en el más poderoso miembro de la mafia. Un ejemplo de ello fue Salvatore Maranzano, quien fue traicionado por Lucky Luciano, quien finalmente le cedió el puesto, al ser extraditado por problemas con la justicia estadunidense, a su mano derecha y consigliere, Frank Costello. En verdad se trata de una serie entretenida.

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