Presentan nuevo libro sobre el emperador Maximiliano

lunes, 11 de febrero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Los viajes de Maximiliano en México (1864-1867) se llama el volumen editado recientemente por la Dirección General de Publicaciones (DGP) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), donde la historiadora Amparo Gómez Tepexicuapan y su colega Konrad Ratz aportan evidencias del “golpe de Estado liberal” que el emperador austriaco realizó durante los casi tres meses que duró su primera gira de gobierno. Maximiliano de Habsburgo viajó más de 200 días durante los tres años de su reinado por el antiguo imperio de México y en su investigación, los autores Gómez Tepexicuapan y Ratz pretenden responder con amplitud a la pregunta de qué sucedió en aquellos viajes y con qué fines los emprendió. Ambos examinaron los periódicos del Segundo Imperio, así como la Correspondencia inédita entre Maximiliano y Carlota, publicada en México en 2003. Según ellos, dichos viajes se inscribieron en su proyecto político de la “regeneración” de México, es decir, la creación de “instituciones sabiamente liberales”, tal y como el archiduque lo había anunciado en su discurso de aceptación del trono, el 10 de abril de 1864. En la segunda parte de esta investigación es cuando Gómez Tepexicuapan y Ratz describen los trasfondos políticos en cada viaje, así como las rutas, estancias y agendas diarias de Maximiliano. Cuando menos, los tres primeros viajes realizados por el emperador tuvieron un carácter legitimador; es decir, formaron parte de una política sistemática y activa, cuyo éxito o fracaso puede ser evaluado al compararla con los fines políticos de justificación del régimen que se querían alcanzar. “A diferencia de los tres primeros viajes, que tuvieron claros objetivos políticos, las estancias en Cuernavaca y sobre todo el viaje a Orizaba hacia fines de 1866, durante la crisis de abdicación, fueron motivados principalmente por la idea de escapar. En cambio, su último viaje, rumbo a Querétaro, cuando el soberano intentó provocar un desenlace, ya fuera bélico o pacífico del destino del Imperio, tuvo un carácter políticamente activo, aunque podría interpretarse como una ‘huida hacia adelante’.” Refieren que el emperador había propuesto por escrito al presidente Juárez enviar una comisión a Querétaro para organizar junto con sus propios enviados un Congreso Nacional, el cual debería deliberar sobre el futuro sistema de gobierno de México y “aunque sus esperanzas de llegar a un acuerdo con Juárez sobre este plan no se cumplieron, tal intención fue el motivo secreto de Maximiliano para realizar el último viaje”. Añaden que, no obstante, “tal propósito no se desprende ni de la correspondencia entre Maximiliano y Carlota (la cual terminó el 8 de enero de 1867) ni de los reportes de la prensa, que en esta fase precaria escasearon cada vez más. Así, el origen de tal aseveración se finca en el borrador de la carta a Juárez que se encuentra en el Archivo del Estado de Viena, y que en la presente obra se publica por vez primera en forma completa, en el cual se especifica claramente que ese fue el principal motivo de Maximiliano para emprender el último viaje que, como sabemos, tuvo un desenlace trágico.” La primera parte del estudio se enfoca en las tendencias monarquizantes que perduraron desde el Virreinato y el Primer Imperio de Agustín de Iturbide, así como la lucha por el poder de los liberales mexicanos contra la Iglesia, conflicto en el cual Maximiliano “tomó clara posición en favor de las reformas decretadas por Benito Juárez en 1859”. Los viajes de Maximiliano en México (1864-1867) será presentado este martes 12 de febrero a las 19:00 horas, en el Alcázar del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec (Primera Sección del Bosque de Chapultepec), con los comentarios de Patricia Galeana, C. M. Mayo, Vicente Quirarte, Amparo Gómez Tepexicuapan, Julio Trujillo y Salvador Rueda Smithers.

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