Dickens y el desairado aniversario 201 de su natalicio

jueves, 7 de febrero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Este jueves se cumple el 201 aniversario del nacimiento del laureado escritor de origen inglés Charles Dickens, y por ello justamente hoy arrancaron una serie de festejos en cerca de cincuenta países para celebrar a uno de los más importantes clásicos de la literatura mundial. Sin embargo, en México la fecha ha pasado de largo, ya que los responsables de las principales instituciones culturales parecen no haber prestado atención suficiente atención al suceso y hasta ahora no han anunciado alguna actividad sobre el autor de los clásicos Oliver Twist, David Copperfield e Historia de dos ciudades, entre otras novelas. Autodidacta, taquígrafo judicial, Dickens vivió la desgracia de que su padre fuera encarcelado por deudas, lo que llevó a la familia a mudarse a la propia cárcel para acompañar al padre en su desgracia. Sucesos como el anterior, además de haber sido sobreviviente de uno de los accidentes ferroviarios más graves de Inglaterra –todos los vagones menos en el que viajaba él cayeron del puente de Staplehurst--, amalgamaron la imaginación del joven Dickens, quien supo retratar con argucia y enorme talento la vida social de la Inglaterra. “Locos por Dickens”, frase que se ha acuñado alrededor del festejo del escritor, incluye la creación de un parque temático en Inglaterra a partir de ciertos episodios de la narrativa del autor nacido bajo el signo de acuario en 1812. Asimismo, se han abierto una serie de museos y se prepara un filme sobre el prestigioso literato y, para algunos, padre del psicodrama. La librería Waterstone’s de Bloomsbury, conocida por albergar la colección privada de manuscritos de Dickens más importante de mundo, incluyendo el famosísimo Cuento de Navidad, que se ha convertido sistemáticamente en filme en todo el mundo –existe una versión del propio Tin Tan--, prepara una exhibición pública de los famosos documentos. Incluso, en Portsmouth, lugar de nacimiento del novelista, se preparan festivales, muestras museográficas y una lectura masiva de Cuento de Navidad encabezado por Mark Dickens, su tataranieto.

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