El movimiento musical Rupestre sigue vigente

viernes, 22 de marzo de 2013
MÉXICO D.F. (apro).- Desde el Bar Nickel de la colonia Roma los integrantes del movimiento musical Rupestre, Rafael Catana, Roberto González y Roberto Ponce, se reunieron en la primera de tres presentaciones en torno a la reciente publicación de Rupestre, el libro, para decir que su rock sigue vigente. Entre un ambiente festivo, con mezcal en la entrada para recibir a los diversos seguidores de los rupestres, se presentó el volumen editado por Conaulta y la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados y coordinado por Jorge Pantoja, promotor cultural, presente en la mesa, en donde también estuvo el periodista o “rupestrólogo” --como lo llamó-- Javier Hernández Cheliko. Dijo Jorge Pantoja para Apro sobre el volumen que rescata la memoria de este movimiento de los ochentas que desde la marginalidad constituyó una expresión urbana singular, que con la muerte de Rockdrigo, El profeta del nopal, en el terremoto de 1985 en la Ciudad de México, entró a una fase mítica: “Una primera intención fue documentar casi un mito urbano, la leyenda urbana de este movimiento del rock, porque eso sí, ha habido muchas versiones encontradas y hasta contradictorias, sueltas, y se ha escrito y se ha dicho mucho de ellos pero nada en conjunto, y quien mejor que ellos para saber quiénes son y dar su versión de los hechos, escuchar la versión original desde cada punto de vista. “Se ha escrito mucho de Rockdrigo como líder de esta corriente de rock, se ha corrido mucha tinta sobre él, hay dos libros y muchas cosas, pero del movimiento y de los integrantes no. Creo que era el momento de hacer algo, si no esto se pierde con el tiempo. Y también es un mensaje a la vez, no se lee ahí pero creo que sí se entiende, es para los chavos, para los jóvenes, que se den cuenta que sumando fuerzas en un movimiento, como un colectivo, te lleva mucho más lejos que en solitario, ese es uno de los objetivos.” Fausto Arellín del grupo Quál, Eblén Macari, Nina Galindo del dueto Callo y Colmillo, Roberto González, Rafael Catana (también asesor del libro, Carlos Arellano y Roberto Ponce (actual coordinador de Espectáculos del semanario Proceso), son los rupestres entrevistados en ese volumen. Y de manera más resumida, Armando Rosas, Carlos Arellano El Haragán, Armando Palomas, Gerardo Enciso, Arturo Meza e Iván Rosas. Los textos fueron escritos por Raúl Silva, Felipe Cabelo, Rodrigo de Oyarzabal, Raúl Silva, Lilian García, Félix Morriña, Juan Pablo Proal (reportero de Proceso), Jorge Pantoja, Hernández Cheliko y Armando Palomas. El movimiento que surgió en 1984 en el Museo Universitario del Chopo de la UNAM liderado por Rockdrigo, contempló a músicos y compositores, que después de su muerte siguieron con el movimiento. “Ellos son el eslabón perdido entre la música de protesta y el rock urbano”, dice Pantoja en el libro de 159 páginas, cuyo tiraje de diez mil ejemplares se distribuyen de manera gratuita todos los sábados en el Tianguis del Chopo, y también, pese a lo irónico del movimiento, a través de la web: www.culturaindependiente.mx El músico Roberto González, muy ecuánime y directo expresó en su turno: “Este movimiento surgió de seguir ideas y de cómo abordar la realidad, surgió entre amigos, del trabajo de Roberto Ponce me parece muy representativo, fue una influencia para mí, el son jarocho como buen veracruzano y el blues, pero el blues chilango. “Una muestra representativa de lo que pasaba en las calles de la ciudad de México porque hay rupestres anteriores, como León Chávez o el Pájaro Alberto, y gente que no quisiera mencionar por respeto porque si nombro a uno tendría que nombrar a todos”. Catana dijo al respecto: “Hay una generación vigente, yo he seguido tocando, Roberto González es el mismo caso, y hay un montón de gente que hay que rescatar en un país sin memoria, y lanzar también la bolita a los escritores de música que no se han preocupado por plasmar esto. “Pienso en la memoria del grupo Suma, Proceso- Pentágono, en la memoria de los grupos que dejaron la vida y que Echeverría mató como ‘mérito cultural’ al borrar el rock de los hoyos fonquis porque se sentía el líder de la cultura, esa memoria no existe.” Mientras que en su turno Beto Ponce explicó: “Para los rupestres fue una gran influencia el grupo Un viejo amor, el disco Sesiones con Emilia de Roberto González, Emilia Almazán y Jaime López, la influencia de ese grupo fue muy importante y muy querida para mí, de los grupos más padres que he escuchado en toda mi vida.” Para después leer un extracto del texto que el periodista queretano Felipe Cabello publicó en el texto “Mírame aparecer”. Y aunque para Pantoja, según explica en el volumen, el fenómeno no hay que verlo con nostalgia, Ponce asentó: “Es inevitable pensar en el movimiento y no sentir nostalgia pues aunque fue muy breve el período de los Rupestres, apenas año y medio, a Rockdrigo yo lo sigo queriendo mucho, el hecho de que nos hayamos peleado unos meses antes de su muerte no le quita la gran admiración que le tengo, y que le tenemos todos.” En una intervención Catana expresó: “Esto es una fiesta para discutir por el libro, si alguien falta, como decían con Francisco Barrios El Mastuerzo, y no está en esta fiesta, así hay muchos. Esto tiene que ver con la historia de la sociedad, con el proceso de democratización, es también un cuestionamiento a la izquierda y la cultura, por supuesto que la derecha es cuestionada, pero es que para que no se acerque la violencia al D.F. la respuesta es la cultura. Esta memoria no está hecha por una serie de viejitos, es complejo, tiene que ver con rescatar la memoria chilanga, hay muchos sucesos y procesos contemporáneos, la ciudad de México se ha ido transformando como otras ciudades, por ello este libro es importante para generar la discusión.” En el prólogo de Rupestre, el libro, se anuncia el proyecto de “Rupestre, el documental”, una idea generada a la par del trabajo de la edición, pues todas las entrevistas a los siete rupestres fueron grabadas. Pantoja informó que dijo, están a la búsqueda de un director. Para finalizar Ponce dijo: “No podemos recordar todo el tiempo lo que fuimos, ahorita es el momento y la actualización de la vida, este libro es eso, una actualización y seguir adelante, estamos vivos.” Rupestre, el libro también se presentará hoy viernes 22 en el Bar Caifanes Mezcal y Rock, Eje Central Lázaro Cárdenas número 10, a las 20 horas, y el sábado 23 en la pulquería La Hija de los Apaches, en doctor Claudio Bernard 149, colonia Doctores, a las 17 horas.

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