Abren exposición sobre 25 años de arqueología en Tlatelolco

miércoles, 24 de abril de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- A través de una treintena de objetos de las épocas precolombina y colonial, que datan desde la fundación de la ciudad mexica de Tlatelolco, en 1338, hasta el siglo XVIII, se dará cuenta de un trabajo de 25 años de exploración arqueológica en el sitio, ubicado al norte de la ciudad, en donde se encuentra actualmente el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT). La muestra titulada Descubriendo la historia no escrita. 25 años de arqueología en Tlatelolco y organizada conjuntamente por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), exhibe por primera vez al público piezas encontradas como resultado de un trabajo multidisciplinario. En realidad, según un comunicado de Lucía Sánchez de Bustamante, directora del Museo de Tlatelolco --que alberga esta colección--, fue desde 1944 cuando se descubrieron los vestigios de la zona arqueológica de Tlatelolco, ubicada en la parte posterior del CCUT. Sin embargo, no fue sino hasta 1968, durante la construcción de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco (iniciada en 1949 por los arquitectos Mario Pani, Luis Ramos Cunningham y Ricardo de Robina en lotes del sindicato ferrocarrilero), cuando se inició realmente su excavación. La zona se encuentra en el extremo oriente de la unidad habitacional, en el perímetro delimitado por la avenida Ricardo Flores Magón, Paseo de la Reforma, Eje Central Lázaro Cárdenas y el Eje Manuel González, donde el recientemente fallecido Pedro Ramírez Vázquez construyó la antigua Secretaría de Relaciones Exteriores (ahora CCUT). Se trata de la llamada Plaza de las Tres Culturas, ya que conjunta construcciones prehispánicas, la iglesia colonial de Santiago Apóstol y los edificios del siglo XX hechos por Pani junto con la torre de Ramírez Vázquez. Sánchez de Bustamante explicó que la muestra no se remite a las primeras excavaciones, sino a los trabajos iniciados el 13 de octubre de 1987, cuando el arqueólogo Eduardo Matos, quien dirigió por años el Proyecto Templo Mayor en el Centro Histórico, creó el Proyecto Tlatelolco con el propósito de contrastar esta ciudad con Tenochtitlan. Hasta ahora, precisó, se han explorado los templos de Ehécatl-Quetzalcóatl, Calendárico, Gran Basamento, Gran Plataforma Poniente, Templo Mayor y los templos X y Z, lo que ha permitido indagar en aspectos diversos de la vida social y ceremonial de los tlatelolcas. La exposición da cuenta del trabajo de excavación, el hallazgo y la recuperación de los diversos objetos históricos, así como de la aplicación de tecnología de punta en las exploraciones, como el escáner láser 3D y el georradar. Se exhiben además obras recuperadas en los trabajos: un entierro, vasijas, figurillas de cerámica, cuchillos de pedernal, fragmentos de braseros ceremoniales, restos de un escudo y elementos de metal. La exposición se une a la muestra permanente del recinto dedicado a las épocas colonial y prehispánica, donde se presentan 400 objetos. Otras de las piezas expuestas son dos cráneos hallados en 1998 en el centro productor de sal de San Miguel Nonoalco; un mural donde se representaron los dioses Cipactónal y Oxomoco, creadores del tiempo, descubierto en 1989 en el Templo Calendárico, así como una ofrenda con los restos de una niña, que se encontraron entre 1987 y 1989 en el templo Ehécatl-Quetzalcóatl. Según la investigadora, se trata de un entierro colocado a manera de oblación, mediante el cual se pidió a esa deidad su intervención en una fuerte sequía que los tlatelolcas padecieron entre 1454 y 1457 d.C. Hay otro entierro de una joven de 20 años encontrada en el Gran Basamento en 2009, integrada por una osamenta colonial y acompañada de pequeños objetos, entre ellos una cruz latina, anillos de latón y un par de botones de hueso. Además, destaca un escudo del siglo XVI con motivos florales que pertenece a la llamada Caja de Agua, el primer mural novohispano. Era una pila de agua potable utilizada en el Colegio de la Santa Cruz en la época colonial. Aparte, se exhibe una vasija con la imagen de Tláloc en madera, que formó parte de una ofrenda consagrada a la construcción de la etapa III del Templo Mayor de Tlatelolco y que se recuperó en 1998. Y también se añade a la colección de objetos una selección de 55 fotografías que ilustran los procesos de exploración, investigación y conservación: “La intención es mostrar la parte humana y hacer un homenaje a las más de cien personas que han participado en el proyecto, arqueólogos, restauradores y antropólogos físicos, cuya labor ha permitido el rescate de los objetos que podrá admirar el público”. En el comunicado conjunto se advierte: “Queremos que el público no sólo se interese en la historia del pueblo mexica, también que se involucre y acerque al momento en que el arqueólogo hace el descubrimiento.” Como complemento se ha publicado el catálogo Encuentro con el tiempo, en el cual participan los arqueólogos Eduardo Matos Moctezuma, Salvador Guilliem, Lucía Sánchez, Claudia Nicolás, Paola Silva y Al Woltan Campos, quienes abordan temas como la importancia de Tlatelolco durante la época prehispánica, la relevancia del Proyecto Tlatelolco y el resultado de las investigaciones. La información de la muestra destaca que Tlatelolco fue fundada por un grupo de mexicas y adoptó el título de Ciudad de México Tlatelolco, y fue el mercado más importante del periodo prehispánico: “A la llegada de los españoles, y tras la muerte de Moctezuma Xocoyotzin, el gobernador de Tenochtitlán, Cuauhtémoc, entonces gobernador de Tlatelolco, fue nombrado señor de las dos ciudades, haciendo de esta zona el último punto de resistencia a la conquista española. El 13 de agosto de 1521, Cuauhtémoc fue finalmente capturado. La caída de Tlatelolco marcó el fin del más importante Imperio mesoamericano.” La exposición estará abierta al público desde este miércoles 24 y hasta el 13 de octubre en el Museo de Tlatelolco, ubicado en Ricardo Flores Magón 1, colonia Nonoalco-Tlateolco. Abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.

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