Gilberto Gazcón, un apasionado del arte cinematográfico

MÉXICO, D.F. (apro).- El director y productor Gilberto Gazcón de Anda, quien falleció el sábado anterior a los 83 años, dirigió su primer largometraje en 1957, titulado El boxeador, con el que se convirtió en el realizador más joven del país de esa época, incluso se decía que del mundo. De formación autodidacta, Gazcón de Anda nació el 29 de mayo de 1929 y desde muy temprana edad mostró aptitudes por el arte cinematográfico, donde comenzó como niño actor en diversas producciones y más tarde empezó a trabajar de ayudante de escenógrafo. En realidad, en su juventud participó en muchos y variados oficios de la industria cinematográfica, desde interventor de galería en los cines, así como ayudante de almacenistas y decoradores, auxiliar y gerente de producción, entre otros. Escribió y fueron filmadas 36 películas, de las que fue autor y guionista entre los 17 y 25 años. Después el cineasta dirigió en total 30 cintas. Su papá fue el productor y guionista de cine Valentín Gazcón, y su tío fue Raúl de Anda, pioneros en el séptimo arte mexicano. Gazcón de Anda decidió abandonar la carrera de medicina y se inscribió en los cursos de adaptación de películas en la Academia Cinematográfica, dirigida por Celestino Gorostiza. “El boxeador” El filme El boxeador lo realizó justo cuando ya se veía venir la crisis del cine mexicano por cuestiones económicas. Además, las cinematografías de otros países daban signos de renovación, luego de recuperarse de la Segunda Guerra Mundial: Estados Unidos, Francia e Italia. Varios hechos contribuyeron a agravar la crisis de cine del país, por ejemplo, la muerte de Pedro Infante; además, ocurrieron cosas graves de censura, como el caso de La sombra del caudillo, cinta que “se enlató” por años. En ese entonces se copiaban temas de Hollywood, sobre todo en torno a los jóvenes rebeldes, y también se desarrolló el llamado cine de horror. Fernando Méndez hizo El vampiro y El ataúd del vampiro, con Germán Robles, y Misterios de ultratumba. La lucha libre fue el tópico de otros largometrajes. Entonces, surgió El Santo. También se forjó el tema de los boxeadores. Gazcón de Anda creó El boxeador, cuya trama intentó una visión realista de las vicisitudes de un púgil bien interpretado por Joaquín Cordero; sin embargo, la convención melodramática pesaba demasiado en la cinta. Pero este realizador les dio un espacio a los directores nacionales para ayudarlos. Así que fue socio fundador de la Sociedad Mexicana de Directores-Realizadores de Obras Audiovisuales, de la cual ocupó el cargo de presidente de 1981 al 2005. Entre sus obras más relevantes se encuentra la coproducción El mal (1965), protagonizada por Glen Ford y Stella Stevens y Rosa de dos aromas (1989), basada en el texto del dramaturgo Emilio Carballido. Esta última la interpretó Olivia Collins, Patricia Rivero y Ana Colchero, y no le fue muy bien con la crítica. Los restos de Gazcón de Anda fueron velados por la comunidad cinematográfica el domingo 12, y le sobreviven sus hijos Gilberto y Mauro Gazcón, así como cuatro nietos.

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