Al Pacino, Walken y Arkin, protagonizan una nueva película de gángsters

viernes, 3 de mayo de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Por los viejos tiempos, dirigida por Fisher Stevens, es una emocionante y estremecedora comedia de acción, en la que los ganadores del Óscar Al Pacino, Christopher Walken y Alan Arkin interpretan a un grupo de gánsters retirados que se reúnen para una última noche épica. Este largometraje, que se estrena en México el próximo 10 de mayo, no es una historia de tiradores, sino de actores, por ello, los productores Tom Rosenberg y Gary Lucchesi pensaron en estos reconocidos artistas de la pantalla grande. Val (interpretado por Pacino) sale de la cárcel tras cumplir 28 años de condena por haberse negado a denunciar a uno de sus socios criminales más cercano. Su mejor amigo, Doc, (protagonizado por Walken) está ahí para recogerlo a su salida y formar de nuevo equipo con su antiguo amigo Hirsch (recreado por Arkin). Su vínculo es tan fuerte como antes y los tres reflexionan sobre la libertad que perdieron y que ganaron de nuevo, sobre las lealtades que van y vienen y sobre los días de gloria pasados. A pesar de su edad, su capacidad para meterse en situaciones caóticas está aún muy presente, las balas vuelan mientras tratan de compensar las décadas de crimen, drogas y sexo que se perdieron. Sin embargo, uno de ellos guarda un peligroso secreto pues se enfrenta a un terrible dilema gracias a un antiguo jefe de la mafia y el tiempo se le acaba para encontrar una solución razonable. El tiempo avanza durante la reunión de los legendarios amigos y su situación se vuelve cada vez más desesperada y finalmente se tienen que enfrentar a su pasado de una vez por todas. Rosenberg y Lucchesi conocieron la historia de Por los viejos tiempos cuando su amigo Jim Tauber, de Sidney Kimmel Entertainment, les envió un guion del escritor Noah Haidle. Entonces, se sugirió que podía ser un proyecto interesante para Lakeshore Entertainment. Rosenberg recuerda que cuando leyó el guion supo inmediatamente que tenía un gran potencial pero quería trabajar un poco la escritura del mismo con el guionista. Cuando el libreto estaba listo, se propusieron encontrar al director adecuado y una de las primeras personas en las que Rosenbeng pensó fue en su multitalentoso amigo Fisher Stevens, quien ha disfrutado de una larga carrera tanto delante como detrás de las cámaras. Steven ganó un premio de la Academia como productor del documental The cove, en el que expone de manera impresionante el terrible destino de los delfines en Japón, y aunque el tema de Por los viejos tiempos es muy diferente, Rosenberg supo de manera intuitiva que Stevens estaría interesado por este relato. Stevens acababa de trabajar como productor ejecutivo del aclamado documental sobre el director Woody Allen para PBS, cuando el productor Rosenberg lo contactó para ofrecerle la dirección de Por los viejos tiempos. El mismo Steven ha narrado que conoce a Rosenberg desde hace muchos años: “Siempre ha creído en mi como director desde que vio mi primera película de muy muy bajo presupuesto. Me llamó y me dijo que había encontrado un guion que tal vez me interesaría dirigir. Me lo envió y cuando lo leí me pareció increíble. Me dieron muchas ganas de realizar este proyecto.” Stevens estaba enamorado de la historia por muchas razones, pero una de las principales era por el tema de las amistades que duran toda la vida: “Realmente me siento relacionado con la historia y el tema de la amistad. Me encanta la relación entre estos hombres y el giro que da al final. También me pareció que era divertida, emocionante y muy real. De hecho esa era una de nuestra metas, mantenerla muy real.” El filme trata sobre una antigua pandilla de amigos que durante su juventud hacían cosas ilegales, robando bancos y galerías de arte. Éstos han sido amigos durante mucho tiempo, pero 28 años atrás, el jefe de la mafia ordenó a su hijo que anduviera con el grupo. Las cosas salieron mal y Val asesinó por error al hijo del mafioso durante un tiroteo. Val se inculpó por lo sucedido para proteger a sus amigos y fue encarcelado. Sin embargo, el jefe siempre le guardo rencor y el día que Val sale de prisión da órdenes para que se acerquen a él. Así, la última noche en que se reúnen con Hirsch, el tercer miembro de la tripulación, es una noche en la ciudad que ninguno de los tres olvidará. El director Stevens supo al instante que Al Pacino como Christopher Walken protagonizarían Por los viejos tiempos. Pero como sucede muy a menudo en Hollywood, la película no se había hecho por múltiples razones. Stevens recuerda: “Cuando recibí el guion llamé a Chris (Walken), quien todavía estaba dispuesto a interpretar el papel de Val. Le dije que yo iba a dirigir la película y que estaba buscando a alguien para interpretar al papel co-estelar. Los productores me habían dado una lista con cinco posibles candidatos; Al Pacino no estaba en esa lista porque por alguna razón asumieron que él no estaba interesado. Y bueno… el tiempo pasó y por varias razones el desarrollo de la película tardó una eternidad. “Entonces, tres días antes de Navidad, sonó mi teléfono y era Al Pacino. Al, quien es un viejo amigo mío, y al que yo quería originalmente para Por los viejos tiempos, me dijo que acababa de ver el documental sobre Woody Allen y que tenía un proyecto en el que tal vez yo podía ayudarle con la producción. Le dije que estaba dirigiendo un largometraje y qué sabía que él estaba al tanto de esto por lo que no podía trabajar en su proyecto. Le dije que sabía que no estaba interesado en mi película a lo que me respondió: ‘¿No estoy interesado? ¿Tú la estas dirigiendo? Déjame volver a echarle un ojo.’ ¡Cuatro semanas después estábamos preparándonos! ¡Después de casi un año de tratar de cerrar el casting!” El ganador del premio de la Academia Al Pacino estaba encantado de poder por fin formar parte de este proyecto al que admiraba: “El guion es uno de los buenos, de esos que pasan por varias manos y del que hubo un par de lecturas. Es el tipo de guion que sabes que va a llevarse a la pantallas porque es muy bueno. Simplemente estaba hablando con Fisher Stevens y me dijo que estaba dirigiendo esto y yo le dije ¡caramba! Me gusta bastante.” Aunque Pacino y Walken se conocen desde hace tiempo, nunca habían tenido la oportunidad de trabajar juntos en un filme. Sin embargo, Stevens supo de inmediato que estos dos profesionales formarías un buen equipo: “Fue algo mágico. Fue algo hermoso de ver. Realmente se admiran mutuamente, lo ves en sus personajes y en sus actuaciones. Ahí hay amor y se refleja en la pantalla.” Cuando el realizador Stevens escogió a Alan Arkin para interpretar a Hirsch, el actor trajo una energía nueva al proyecto: “Fue fantástico. Alan y Al habían trabajado juntos en la adaptación cinematográfica de Glengarry Glen Ross, pero ver a los tres trabajar juntos fue realmente mágico. Como director, fui muy afortunado de poder trabajar con tres iconos del cine y tres ídolos para mí.”

Comentarios