Reúnen en libro vida y obra de Miguel Ruiz, autor de 'La mancha de sangre'

martes, 25 de junio de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Aparece el libro ilustrado de 172 páginas y un DVD Miguel Ruiz Moncada y el Cine. El rescate de una historia para la cultura fílmica nacional, fruto de la investigación de María Reyna Ochoa Ruiz por documentar la vida de su abuelo el actor, guionista, productor y argumentista Miguel Ruiz, quien fundara la Primera Industria Cinematográfica en nuestro país durante la segunda década del siglo XX. Nacido el 12 de febrero de 1879 en la calle Del Pintor de la capital queretana, y fallecido el 9 de marzo de 1939 a los 60 años en la Ciudad de México, Ruiz Moncada vivió intensamente la época que dio paso a la transición del cine mudo al sonoro, siendo La mancha de sangre (1937, del director, Adolfo Best Maugard), su último film como argumentista (título original, La Urraca), mismo que por la polémica provocada en su estreno y eventual censura gubernamental, le proporcionaría fama post-mortem. Explica Reyna Ochoa en el capítulo VIII, “Boom cinematográfico” (página 99): “Considero esta película como lo más importante de toda la trayectoria de Miguel Ruiz hasta aquí contada, por lo cual el siguiente capítulo está dedicado a una historia que creó mitos debido a la censura (por el gobierno de Lázaro Cárdenas), así como algunas versiones en torno a la producción y a la desaparición de la película (durante medio siglo)...” Así, en el capítulo La mancha de sangre (pág. 117), dice: “Miguel Ruiz muere en marzo de 1939 por lo que ya no tiene oportunidad de ver el estreno de la película… a tres días antes de su estreno (en 1943), la Legión Mexicana de la Decencia, en su boletín Apreciaciones sobre espectáculos, denunciaba… ‘Completamente morbosa, ambiente grosero y repugnante comedia amoral. No es conveniente para ninguna clase de personas. Clasificada: C-2 Contrarias a la moral católica’...” Entre las imágenes que provocaron el escándalo a la moral y la censura de los censores cardenistas fue una escena en la que el padrote Gastón (H.G. Batemberg) lleva a cabo una fiesta “en la cual se observa cómo las mujeres van despojándose de la ropa para adornar las paredes y el mobiliario y posteriormente una de ellas se levanta para realizar un baile desnuda”, dice Reyna Ochoa: “Duró una semana más en cartelera… Se generó también un mito por el título, La mancha de sangre, como se llama el cabaret donde se desarrolla la obra. Sin embargo, se le ha dado otro sentido, en lo que se refiere a la ruptura del himen o alguna escena sangrienta… “La desaparición de la película por tantos años supone asimismo un mito, porque cuando vuelve a aparecer se encuentra sin dos rollos, el seis de sonido y el nueve, que corresponde a la imagen del final de la película, en donde Gastón irrumpe en el departamento de Camelia (la guapa actriz Stella Inda) y se suscita una balacera, en la que muere Gastón.” El prólogo del volumen, a cargo de Francisco Peredo Castro, catedrático de la UNAM, refiere cómo la nieta de Ruiz Moncada logró cristalizar esta biografía en 2005 con apoyos del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, Filmoteca UNAM, y del Fondo Nacional Para la Cultura y las Artes del Conaculta, luego que esta última instancia le rechazó su proyecto en un principio. Reyna Ochoa describe en la introducción: “La intención fundamental de esta obra tiene un trasfondo que va más allá de una simple contemplación vivencial, es producto de distintos procesos de trabajo con un venero de imágenes y documentos auténticos, que indiscutiblemente acomodan en su sitio la trayectoria de un hombre que nació para el cine y vivió para el cine.” Miguel Ruiz Moncada y el cine. El rescate de una historia para la cultura fílmica nacional es resultado de amplios estudios documentales y nos brinda la memoria definitiva de tan ilustre personaje. El DVD Miguel Ruiz Moncada (1878-1939). Una vida para el cine, de media hora de duración que acompaña la investigación de quien se presenta como “la única superviviente de la familia Ruiz Moncada”, complementa un magno retrato cinematográfico. Contiene imágenes sin sonido rodadas por Ruiz Moncada entre 1923 y 1926 a su hija bailando, y otros fragmentos tomados de películas sonoras en las que él participó después, como Humanidad y El prisionero 13 (1933), o La mancha de sangre, donde en el cabaret de igual nombre aparece un diálogo de la actriz Stella Inda con un pretendiente. Suena un danzón, salen las parejas a mover el bote y por algunos instantes, la cámara capta al director de la danzonera conduciendo con su batuta a miembros de la orquesta: clave, maracas, saxofones y contrabajo. –¡Esa música me llega al alma! –exclama Stella Inda, quien en La mancha de sangre se llama Camelia--, ¿quieres que bailemos? Él la rechaza: –Prefiero que sigamos platicando aquí sentados… Entonces, cuando se escucha la descarga del danzón, se le declara. Es posible que este gusto por filmar a chicas bailando y por la música de salón naciera en la visión de Ruiz Moncada desde su viaje a La Habana, Cuba, en 1913. La autora relata que tras el magnicidio del presidente Francisco I. Madero y El caballero de la lealtad, José María Pino Suárez, el 22 de febrero de 1913, dando fin a La Decena Trágica, el usurpador Huerta “asume el poder en medio de un caos, instala una dictadura militar y disuelve el Congreso de la Unión”, sustituyendo a gobernadores por militares, si bien “Querétaro fue uno de los últimos estados en mantener su soberanía independiente”. Mientras todo aquello ocurría, Miguel Ruiz Moncada “percibió graves consecuencias en el entorno social” y en el mes de marzo de 1913, en compañía de su esposa Ángela, o Angelina como cariñosamente le llamaba, y de su única hija entonces, María Ernestina, abandona su ciudad natal y se decide abordar el vapor Alfonso XII que les llevaría temporalmente a Cuba”. En Cuba comenzó su labor como distribuidor de cintas mudas al Caribe y por medio de las cartas que recopila Reyna Ochoa en este libro, allá fue donde gestó su proyecto de difundir la cultura fílmica latinoamericana en el mundo.

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