Conmemoración de la trata esclavista

martes, 27 de agosto de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- En memoria de la rebelión de esclavos de Santo Domingo, ocurrida la noche del 22 de agosto de 1791, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró el 23 de agosto como el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y su Abolición. De esta manera se rinde un tributo a los millones de personas que entre los siglos VI al XX fueron arrancados de sus lugares de origen para ser esclavizados y llevados a distintas partes del mundo. La revuelta de Santo Domingo, actualmente República de Haití, tuvo como resultado la independencia en 1804 de ese país caribeño. Fue, a decir de Johanna Von Grafenstein, investigadora del Instituto Mora, la única revolución de esclavos que tuvo éxito y dio origen a la fundación del segundo Estado independiente de América y el primero en América Latina. En información proporcionada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la especialista recuerda que la liberación de la población haitiana estuvo estrechamente vinculada con la revolución francesa, aunque tuvo su dinámica, objetivos y líderes propios. E inspiró otros movimientos en la zona de las Antillas y el propio continente americano. El Colegio de México, que celebrará próximamente 75 años de su fundación, recién publicó el libro La esclavitud en América Latina y el Caribe, de Herbert S. Klein y Ben Vinson III, editado por primera vez en 1986 por Oxford University Press. El volumen ha sido enriquecido ahora con nuevos conocimientos sobre todo de la esclavitud en Brasil. Y es que, se explica en el prefacio de esta segunda edición, han surgido nuevas investigaciones sobre la esclavitud africana, sobre todo en la literatura brasileña: “La celebración del centenario de la abolición de la esclavitud, en 1988, llevó a un renovado interés por el tema en Brasil. Al mismo tiempo han surgido diversas escuelas de investigación que han desarrollado interpretaciones originales sobre la esclavitud en América…” Igualmente, “en México han surgido nuevos estudios que analizan el papel de los negros en la sociedad colonial y republicana, y estudios similares están empezando a aparecer en lugares como Colombia, Perú, Nicaragua, Venezuela y Costa Rica, por nombrar sólo algunos”. En 11 capítulos, el volumen de 369 páginas aborda temas como Origen de la esclavitud en América, La esclavitud africana en Latinoamérica, Azúcar y esclavitud en el Caribe, La esclavitud en América ibérica, La esclavitud y la plantación en el Caribe, Comunidades esclavas y cultura afroamericana, Resistencia y rebeliones de esclavos y Libertos en sociedades esclavistas, entre otros. El estudio no se circunscribe en su revisión histórica a cómo llegaron los africanos al llamado nuevo continente. Hace un recuento de cómo desde la formación “de sociedades complejas” el mundo conoció la esclavitud, que era sobre todo doméstica y “pocos fueron los pueblos que carecieron de esclavos: “La esclavitud existió, pues, desde tiempos muy antiguos y en numerosos países del mundo. Sin embargo, su empleo para la producción industrial o mercantil data, según los investigadores, de los siglos inmediatamente anteriores a la era cristiana, y se originó en las ciudades-Estado de Grecia o en el imperio romano. En esta época los esclavos preponderaron en la producción comercial destinada a mercados locales e internacionales; la esclavitud, se convirtió en un factor importante en dichas economías.” El libro aborda también los procesos de liberación de los esclavos y la abolición de la esclavitud, que sin embargo --se subraya-- ha dejado a más de cien años de la liberación del último esclavo una “continua discriminación” con los descendientes de los africanos. “Con todo, la descendencia de los esclavos africanos ha alcanzado cierta movilidad socioeconómica, poder político o integración cultural en esas mismas sociedades a las que sus progenitores, muchos años atrás, fueron tan brutalmente trasladados”, concluyen los autores. La práctica es la esclavitud, con fines diversos sigue existiendo hoy en día con millones de hombres, mujeres y niños víctimas en el mundo. Y la conmemoración del 23 de agosto debería ser también un espacio para reflexionar sobre ello.

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