Silvestre Revueltas, el cine y el teatro

lunes, 5 de agosto de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Silvestre Revueltas en escena y en pantalla. La música de Silvestre Revueltas para el cine y la escena es un libro de una investigación de 10 años de Eduardo Conteras Soto, donde documenta a detalle nueve películas y cinco producciones escénicas que musicalizó el compositor duranguense. Contreras Soto, dramaturgo y director de teatro, enfatizó que es admirable que un compositor de la talla y calidad de Silvestre Revueltas (1899-1940) tuviera esa faceta escénica, y colaborara con personalidades como la coreógrafa Gloria Campobello y los directores de cine Chano Ureta y Fernando de Fuentes. No es la primera ocasión en la que Soto Contreras investiga la vida del compositor, ya que en el año 2000 escribió su biografía, titulada Silvestre Revueltas. Baile, duelo y son. El libro fue presentado en el Museo Nacional de Antropología, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con la participación del cineasta Juan Antonio de la Riva, la investigadora Luisa Villar y el crítico de teatro Rodolfo Obregón. Contreras Soto indicó que su interés por abordar la música de Revueltas en el cine y en el teatro se debió a su pasión por la dramaturgia y porque fue el único músico que sintió la necesidad de acercarse a otras disciplinas. El especialista realizó una ardua investigación. Recorrió parte de Estados Unidos y Europa para consultar archivos y partituras originales de las obras que musicalizaron películas emblemáticas, como Redes y Vámonos con Pancho Villa, que a decir de Contreras “son las más logradas y las que integran mejor su discurso artístico”. Mientras que en escena lo hizo en El renacuajo paseador. En su nuevo volumen, Contreras Soto, del Centro Nacional de Documentación e Información de la Música (Cenidim), hace una crónica detallada de su producción y destaca el valor que tuvo su música dentro de cada una de las producciones cinematográficas y teatrales. El director de cine Juan Antonio de la Riva señaló que el libro de Eduardo Contreras es una prolija descripción de una época, en la que el compositor compuso algunas de sus más celebradas obras para el cine y los escenarios. Añadió que los años previos a la consolidación de la industria cinematográfica representaron una etapa de búsqueda creativa, que condujo a películas notables de la época como Redes, La mujer del puerto, El compadre Mendoza y Vámonos con Pancho Villa: “La riqueza temática y formal fue resultado de la efervescencia cultural que se suspendió con el éxito continental de Allá en el rancho grande, en 1936, y con la cual se inició la etapa industrial del cine mexicano. La taquilla arrasó con las posibilidades de un cine de verdad muy rico.” El crítico de teatro Rodolfo Obregón se refirió a la música para escena, “sin duda la mejor lograda fue la que hizo para la obra de teatro guiñol El renacuajo paseador, que formó parte de una cruzada de la educación en la que participaron Lola y Germán Cueto, precursores del teatro de títeres de México. En tanto, la especialista en musicología Luisa Villar indicó que Silvestre Revueltas en Escena y en Pantalla. La música de Silvestre Revueltas para el cine y la escena, editado por el Cenidim, es un libro “ameno en la que el autor aporta las decisiones estéticas que tomó Revueltas al componer para el séptimo arte y para el teatro”. Otros largometrajes que musicalizó Silvestre Revueltas fueron Janitzio, Camino, La bestia negra, El Indio, El signo de la muerte, La noche de los mayas y Los de abajo. Para escena también escribió música para La coronela, Umpa Yapa, Troca y Los caballeros.  

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