Morir muriendo, nueva grabación de Astrid Hadad

viernes, 9 de agosto de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- La artista de performance y cabaret Astrid Hadad, nacida el 4 de enero de 1957 en Chetumal, Quintana Roo, prepara un nuevo disco que se titulará Morir muriendo, donde incluirá “A mí me mató la vida”, pieza del cantautor mexicano Fernando Rivera Calderón (DF, 1972), que así comienza: Estaba colgando mis tenis cuando yo estiré la pata. Me dieron ganas de fumar pues creo que es hora de faros chupar. Escucho que alguien camina con tacones de Catrina, al verla cerré mis ojitos y tieso yo me quedé… Astrid asegura sobre esta canción: “A Fernando lo conozco desde que escribía en los periódicos y de esto ya hace ya mucho tiempo, porque yo soy una lectora que me encanta el internet. Ahora pues puedo leer varios diarios en un rato y no tengo ya que comprar tanto papel, lo cual es fantástico. “Aquel tema de Fernando lleva por título ‘A mí me mató la vida’ aunque se puede llamar también ‘Estaba colgando los tenis’.” Al final, contiene una referencia a Santa Teresa de Ávila (1515-1582), autora del poema ‘Vivo sin vivir en mí’, y al primer disco del grupo Caifanes (ver http://www.youtube.com/watch?v=VjIwcmBFM4g): …Y si muero porque no muero como dijo Santa Teresa, ‘tons mátenme porque me muero que la Parca se deshuesa y es que el muerto se va al au’jero y el vivo se pica el trastero… (Por otro lado, Fernando Rivera Calderón señaló que esta canción la compuso para un espectáculo de cabaret “hace ya mil años” y la grabó en el disco Se vende mi país. “Quise meter fragmentos de rolas que hablaban sobre la muerte o frasecitas ad hoc con la muerte y le gustaba tanto a Astrid Hadad que ella le hizo una versión muy ranchera que va ser un honor oirla interpretar mi rola en su próximo disco”.) Astrid explica: “Parte de mi trabajo es enterarme de lo que acontece en mi país, por ello leo los diarios”, pero pronto aclara: “En realidad, cantar no es un trabajo, sino es mi placer… “La canción, entonces, que es un vals, se la solicité a Fernando Rivera Calderón hace ya mucho tiempo e iba a sacarla en un disco anterior, pero va mucho mejor con Vivir muriendo porque pensé que iría mejor en el contexto del Día de Muertos, ya que voy a presentar el CD en octubre de este año. La metí junto con otras joyas musicales muy bellas, como una canción antigua que se llama ‘El enterrador’ y es un bambuco colombiano.” No obstante la emoción que muestra con estas piezas acabaditas de grabar, Astrid Hadad no ofrece demasiadas pistas acerca del nuevo álbum: “Estoy en el proceso final de grabación y no he tenido tiempo para hacer nada más, ni siquiera pude asistir a la conferencia de prensa para publicitar el programa del XI Festival Internacional de Cabaret en el Teatro Bar El Vicio con mis amigas Las Reinas Chulas y Fernando Rivera Calderón, justamente por falta de tiempo. “Estoy ahorita dando los toques artísticos al CD con mi asistente Michelle Defrene, quien me ayuda en todo. Ya tenemos el material completo grabado, lo que estamos haciendo es meter coros y alguna canción que por algún motivo voy a repetir, pero el disco ya está prácticamente listo.” En cuanto a las demás piezas, Astrid no quiere mostrarlas. Únicamente menciona la jocosa canción “El rascayú”, así: “‘Rascayú’ es una travesura. Los españoles la conocen muy bien pero yo la transformé e hice otra cosa, nada más dejé un pedazo de la canción y todo lo demás se convirtió en algo muy chistoso, ¡es mi juguete nuevo porque no sabes cómo me divertí haciendo eso…! Por eso te digo que mi trabajo es placer.” Una de las versiones de esa canción reza: Oigan la historia que contome un día el viejo enterrador de la comarca, que era un viejo al que la suerte impía su único bien arrebató la Parca. Todas las noches iba al cementerio a visitar la tumba de su hermosa y la gente murmuraba con misterio: “Es un muerto escapado de la fosa”. Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú? Tú serás un cadáver nada más. Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú? “Todo lo saqué del internet, yo conocía ‘Rascayú’ porque me regalaron un disco desde Londres, donde tengo un amigo español que vende artesanía mexicana y su tienda en Camdem se llama The House of Guadalupe, me ha hecho varias portadas de mis siete discos que he grabado. Me obsequió uno con algunas canciones prohibidas de la dictadura de Francisco Franco, escuché la letra y dije: ‘Esto es como la pieza ‘Boda negra’, de un poeta peruano del siglo XVIII y la cantaba Julio Jaramillo… Pero ya te estoy chismeando mi disco, mejor aquí le paro. Sólo cuento que el arreglo lo hice a mi modo, con todo y gatos.” —¿Gatos? —¡Gatos! Sí, hice algo muy divertido porque tomé algo de Gioachino Rossini (1792-1868) con el Duetto buffo di due gati… O sea: “Dúo bufo de dos gatos” (http://www.youtube.com/watch?v=KoPu-A23hxg). —Háblenos de su participación en el XI Festival Internacional de Cabaret este año. —Estoy muy contenta, yo voy a estar en la delegación Tlalpan el 23 de agosto con Tierra misteriosa. Una historia de México desde La Malinche contada a mi manera, a través de viñetas que son cada uno de mis 13 o 14 vestuarios, la Independencia y la Revolución, hasta nuestros días. —¿Qué significa este festín cabaretero? —Ora sí que como se dice: significa una consolidación del cabaret como un arte apreciado por multitudes y por los intelectuales de este país, pero su importancia es gracias a que lo han hecho súper bien Las Reinas Chulas del Teatro Bar El Vicio al tener el ánimo y la energía para impulsarlo. “Siempre estoy en este festival porque cuando yo empecé mi carrera después de Heavy Nopal decía que yo lo que hacía era cabaret, y empecé desde desde antes con esa visión. Por ello siempre participo en el festival. (ver: http://www.proceso.com.mx/?p=308326).”

Comentarios