"Capitán Phillips": crónica de un secuestro anunciado

jueves, 2 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- No importa si usted no sabe nada de la trama de la cinta y desconoce que está basada en una historia real, desde los primeros segundos es sencillo adivinar: Al capitán Phillips y a su tripulación los van a secuestrar unos piratas. Todo el mundo que va a ver Capitán Phillips (Captain Phillips, EU-2013) sabe el destino de los personajes, menos ellos. Con todo lo anterior, la cinta resulta sumamente entretenida y conmovedora; un efectivo ensayo de emociones humanas a límite. Aquí un poco de contexto: El capitán Phillips (Tom Hanks) está a cargo de una embarcación de carga que debe pasar cerca de la costa somalí para poder entregar su pedido, en una ruta que está infestada de piratas. Y, en efecto, a los pocos minutos de empezada la película, los piratas no se hacen esperar. Por supuesto, lo más importante es el cómo; es decir, ¿cómo los abordarán los piratas?, ¿y cómo podrá zafarse la tripulación de esta penosa y terrorífica situación? El resto poco importa. ¿Por qué eligieron una ruta peligrosa?, ¿por qué los piratas se dedican a ser piratas?, ¿o por qué la empresa dueña del barco eligió una ruta peligrosa? Todas estas preguntas y similares pasan a segundo plano. La atención se centra en el temple de acero del capitán, quien hará todo lo posible por entretener a sus captores, liderados por un sujeto delgadito pero canijo llamado Muse (Barkhad Abdi). De ninguno de los personajes conocemos mucho contexto, sólo sabemos que uno es el encargado del barco y el otro es un miserable pescador que, aparentemente, es pirata en sus tiempos libres. Y aunque no requerimos de mucho contexto para entender a los personajes principales y engancharnos con su problemática, los pocos elementos que nos dan para entenderlos, ya sea un poco de contexto o algún rasgo de personalidad visible, no son suficientes para identificarse plenamente con alguno de los dos. Así pues, al final de la cinta –a pesar de las buenas actuaciones– no nos sentiremos estafados, pero sí que algo nos hizo falta.

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