¿Qué es?

martes, 21 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- ¡Auxilio! ¡Socorro!, por favor, estimados lectores de la presente, ¿podrían ayudar al autor de la misma, pues resulta que más allá de las definiciones que lo describen como una acción (al trabajo) que produce bienes económicos, culturales y sociales que sirven a otras personas, de que hay un trabajo productivo, esto es, el que produce objetos y un trabajo no productivo o de servicios, es decir, otro que se dedica al transporte y distribución de materias primas, objetos ya producidos o para satisfacer necesidades de los humanos, al servidor de ustedes se le enredan y hacen nudo las ideas sobre el término trabajo y no logra explicarse que es en sí y qué significado tiene tal palabra para nuestra especie en general y para los individuos en particular. ¡Qué problema! Servidor no tiene claro en modo alguno si el trabajo es una maldición o una necesidad imprescindible, por necesaria, para la existencia humana; o se la necesita como medio para reconquistar un paraíso perdido por pecadores o bien se trata de un ídolo el que por estúpido, se entrega el humano individuo. Ustedes, estimados lectores, ¿sí lo saben? Por su parte, servidor de ustedes, como lo ha podido comprobar, fue de los que creen… ¡todavía!... que la ciencia y la técnica, con la invención de las máquinas, sobre todo, el hombre se estaba haciendo más hábil, más fuerte y más poderoso, con lo que la ciencia y la técnica lo harían, igualmente, más feliz al ir librando del esfuerzo físico, del empleo de sus músculos y manos en las rudas, penosas, desgastantes y no pocas veces peligrosas labores diarias; y también más feliz, pues la ciencia y la técnica lo estaban poniendo en la situación de producir cada vez más riqueza, cada vez más y más bienes de consumo con su trabajo… ¡Mas carajo! ¿Qué pasó? Nunca supuse que tan poderosos elementos liberadores… la ciencia y la técnica… liberarían a servidor de manera absoluta del trabajo… esto es, que no tengo trabajo desde hace seis meses y todavía ni luces tengo de encontrar otro. Como comprenderán, estimados lectores del a presente, esta desesperada situación que padece servidor de ustedes, es, insisto, la causante de que se haga líos con lo que es en sí y el significado que el trabajo tiene para la persona como en lo social. Admito que, por momentos, y por ser cristiano, hace que servidor se resigne con la misma, pero no le dura mucho ese sentimiento y pronto se extravía en un laberinto de contrapunteados pensamientos, algunos tan disparatados como los que siguen. Partiendo, como cristiano que es, de que si el trabajo es un castigo impuesto por Dios al género humano por el pecado que nuestro padre común, Adán, cometió, llegó… ¡ay, pecador de mí!... servidor de ustedes a la idea de ser un privilegiado, un ser de excepción… ¡por haber sido liberado del trabajo, despedido!... pero casi al mismo tiempo consideró… y considera… que esa reflexión es o bien una debilidad o bien una solemne tontería, pues en todo momento la necesidad que tiene de dinero, así como la constante congoja que sufre por no tener trabajo, única manera que tiene para conseguirlo, le lleva a pensar, sobre el fondo de la meditación que expuso anteriormente, a que, como cristiano, más bien es un ser doblemente desgraciado, por estar sujeto a una doble condena… por supuesto, si es verdad aquel lema de los benedictinos: “Trabajar es orar”… y servidor juzga que no merece ese doble castigo, pues por más que se esfuerza, no recuerda haber cometido acciones tan infames como para merecer tal condena. Estos confusos y contradictorios sentimientos de servidor, lo vuelvo a decir, en nada contribuyen para que aclare qué es y qué significa el trabajo, para la persona y lo social, así como tampoco le sirve, pues no le convence lo que dijo R. de Gourmont, francés él, de que “hemos llegado a tal punto de imbecilidad que consideramos al trabajo no sólo horroroso, sino como sagrado, siendo así que no es otra cosa que una necesidad”. Esa frase no convence a servidor, pues, ¿cómo puede estar tan falto de entendimiento el ser humano, que fue creado a imagen y semejanza de Dios? O, ¿se llega a ser imbécil por ignorancia… o por una mala educación? Si alguno de los distinguidos lectores de la presente tiene la respuesta de lo que es y de lo que significa el trabajo para la persona y lo social, este servidor de ustedes agradecerá infinitamente tal información. Esperando la misma con ansiedad y esperanza, un…   JUAN SIN TRABAJO

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