Jorge Pantoja, 34 años del Tianguis del Chopo

jueves, 9 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El pasado sábado 4 se cumplieron 34 años de la fundación del Tianguis del Chopo, iniciativa del promotor cultural Jorge Pantoja, también artífice de la apertura al rock en México en el Museo Universitario del Chopo (UNAM), luego de la prohibición gubernamental hacia este género desde la década de los setenta. En febrero de 1996, Pantoja narró los pormenores de dichos proyectos en su volumen compilatorio Cuando el Chopo despertó, el dinosaurio ya no estaba ahí. Crónicas de un fenómeno cultural: El Tianguis del Chopo (Conaculta/Ediciones Imposible/Entre Todos A.C., 82 páginas), donde escribió: “En los primeros días de 1980… se iniciaría mi trabajo en el Museo del Chopo, primero dándole forma a diversas iniciativas en torno a la cultura del rock, entre ellas la creación del Tianguis del Chopo y, posteriormente, en la estructura de esa dependencia de la UNAM como coordinador de actividades culturales durante la administración de Ángeles Mastretta y después como subdirector, cuando Arnold Belkin, el pintor y muralista canadiense, asumió la dirección del Museo. “En mayo de 1980, el Museo del Chopo convoca a toda la comunidad roquera al Primer Concurso de Composición ‘El rock del Chopo’, y el 4 de octubre de 1980 se inaugura el Primer Tianguis de la Música en México que diera lugar, meses después, al Tianguis del Chopo.” Y más adelante: “Un intento de violación en los baños del Cinematógrafo del Chopo encendió una luz roja para señalar que toda esa coexistencia era riesgosa si no se implementaban medidas de seguridad más adecuadas. Unas semanas después, nos vimos obligados a suspender el tianguis. Como dijera años más tarde Arnold Belkin: ‘Fuimos víctimas de nuestro propio éxito.’” En el citado libro de su compilación (con escritos de Carlos Monsiváis, Ángeles Mastretta, Víctor Roura, Federico Arana, Xavier Velasco y una entrevista a José Agustín, entre otros), Pantoja reprodujo un texto suyo que redactó para el diario El Financiero, en 1991, celebrando 10 años del tianguis: “Hoy se cumplen 10 años de aquel sábado 4 de octubre, cuando en el Museo Universitario del Chopo abrimos las puertas a las diez de la mañana para inaugurar lo que en un principio se llamaría Primer Tianguis de la Música y ahora es conocido por todos como el Tianguis del Chopo. (…) “Ángeles Mastretta, directora en ese entonces del Museo del Chopo, y Gerardo Estrada, director general de Difusión Cultural de la UNAM –después titular del IMER y del Programa Cultural para Jóvenes y… del INBA-- darían luz verde a una serie de propuestas de quien escribe estas líneas para la promoción del rock nacional. (…) “Aunque el tianguis provenía de una serie de propuestas roqueras, su objeto central era la promoción de todas las formas de la música: un espacio plural donde de igual manera se compraran o intercambiaran discos, revistas o libros sobre géneros del jazz, música de concierto, afroantillano, música de protesta –ahora conocida como nueva canción– y todo lo demás. “(…) el primer Tianguis de la Música abrió con la participación de Discos Pueblo, Discos Fotón, producciones de Radio UNAM, discos del INAH, discos de Nueva Cultura Latinoamericana, de Julio Solórzano, y materiales de Nueva Voz Latinoamericana, de José de Molina, quien asistió al Tianguis de la Música durante varias semanas para que se reprodujeran en el audiorama algunos acetatos de su colección personal, grabados con voces de ‘auténticos guerrilleros’. (…) “El naciente tianguis se enfrentó a los derechos sindicales de los trabajadores del Museo. A menos de un año de vida del tianguis, la delegación sindical del STUNAM, del Chopo, levanta una ‘enérgica protesta’ por el exceso de trabajo para sus agremiados debido al número desproporcionado de visitantes atraídos por el dichoso mercado. “Después de esa protesta, el dichoso tianguis no tardó mucho en salir del viejo Museo para enfrentarse a su propia suerte en plena calle y bajo el sol de la Santa María la Ribera…” El Tianguis del Chopo comenzó su peregrinar y sobrevivió, ubicándose actualmente cerca del llamado elefante blanco de Vicente Fox, la Biblioteca José Vasconcelos, en Buenavista. En sus mejores días, el Tianguis del Chopo fue llamado “la capital de la contracultura en México” por José Agustín, según declaró el autor de La tumba y De perfil a Alberto Torrentera en Cuando el Chopo despertó…: “--¿Cuál crees que sea el motivo de la sobrevivencia del Tianguis del Chopo a pesar de haber sido acosado y obligado al nomadismo? “José Agustín: Porque evidentemente hace mucha falta un lugar como éste en la Ciudad de México. A pesar del acoso, los desplazamientos, incomprensión, los problemas que la Universidad misma le ocasionaba… Es la capital de la contracultura en México. Necesitamos un espacio de esa naturaleza donde conseguir buenos discos, intercambiar ondas rocanroleras y hablar de todas esas cosas que sólo allí encuentras. Yo creo que es un espacio a todo dar…” No obstante, tras 34 años de su fundación, a decir de algunos críticos musicales el Tianguis del Chopo ha desvirtuado su espíritu primordial enfocado al rock y demás géneros, para convertirse en un sitio de mercadeo ambulante más de la capital. El periodista Víctor Roura pudo prever tal destino y supuesta “decadencia” en su escrito para La Jornada del 6 de noviembre de 1990 A diez años del tianguis, incluido en Cuando el Chopo despertó…: “Antes que los de Rock 101, y que los de WFM o que incluso los periodistas roqueros, los tianguistas del Chopo pueden vivir del rock. Chance y hasta con mayor solvencia que los propios músicos. “Pero su encanto, sin duda, se ha diluido. “El Tianguis del Chopo, nuestro happening tardío, nuestro más anárquico performance, se ha disuelto para pasar a formar parte del tradicional mercado…”   “Esencia viva del tianguis” La agencia de noticias Apro solicitó a Jorge Pantoja un texto con su opinión acerca del famoso tianguis que él inventara hacia 1980. El escrito que envió lo reproducimos a continuación para nuestros lectores: “Muchos amigos, músicos, periodistas y coleccionistas me piden que opine sobre la actual situación del Tianguis del Chopo; me dicen que ya predomina la ropa, los tenis y las patinetas —y hasta el periodista Pepe Návar me conmina a que me suicide porque el Tianguis del Chopo ya no es el mismo. “Argumentan que el 80% del Tianguis está dedicado a esta nueva actividad y que muchos de los puestos ya son rentados. Y afirman que si antes el Tianguis del Chopo era visitado por jóvenes, ahora los más asiduos son familias con niños. “Antes de entrar en materia, quiero recordar algunas fechas, ya que actualmente corren muchos mitos urbanos del nacimiento del tianguis que sólo causan confusión entre las nuevas generaciones. “El mismo Carlos Monsiváis se equivoca en su texto Los rituales del caos (ed. Era, 1995) afirmando que el tianguis había nacido en la banqueta del Museo del Chopo, siendo que fue un sábado 4 de octubre de 1980, a las 10 de la mañana, cuando abrimos las puertas del Museo para inaugurar el Primer Tianguis de la Música —y que después los chavos acortarían a ‘Tianguis del Chopo’. “No nació por generación espontánea como dice Monsi; fue todo un proyecto que le presenté a Gerardo Estrada y Ángeles Mastretta, cuyo objetivo fue crear un espacio de intercambio y encuentro en torno a la música en sus más diversos estilos, sin impedir la venta: era posible encontrar material promovido por Radio UNAM, Radio Educación y Antropología, además del de disqueras independientes como Discos Fotón, Discos Pueblo y Nueva Cultura Latinoamericana, así como una gama amplia de discos de rock llevados por un grupo de coleccionistas y vendedores. “Semanas después de su inauguración, por una selección natural darwineana, se fueron retirando algunas disqueras, quedando el rock como el género predominante. “Estaba programado sólo para cuatro sábados y se quedó ahí, en el interior del viejo edificio de hierro durante dos años. De esa fecha hasta hoy, 4 de octubre de 2014, el Tianguis ha dado cobijo a oleadas de jipitecas, punks, darketos, skatos, góticos del rock alemán y otras tribus urbanas, sin descartar a los emos. “Esto de la ropa y de los tenis era predecible; con la llegada del Internet y la parafernalia tecnológica, el disco pasó a mejor vida. Es obvio que el tianguis tuvo que buscar alternativas para no desaparecer. “Y si tengo que dar mi opinión creo que, a pesar de la vendimia preponderante, la esencia del Tianguis del Chopo permanece viva: sigue habiendo coleccionistas que llegan a ese 20% de puestos en busca de música, libros y revistas; sigue existiendo una zona de intercambio, y lo más sorprendente es que el Chopo es hasta la fecha un espacio de encuentro único en el país a donde puedes ir a oír música, a encontrarte con los amigos, a contactar músicos, a enterarte de tocadas… o sencillamente a hacerte pendejo. “Además de Radio Chopo, en donde cada sábado toca una banda diferente, se arman exposiciones coordinadas por Carlos Alvarado, exChac Mol, presentaciones de libros y un corredor cultural coordinado por Olivia Martínez. En los últimos sábados han estado en este espacio Armando Blanco, Federico Arana, Jorge Velasco, Víctor Roura y Fausto Arrellín tocando las rolas del Rockdrigo este pasado 19 de septiembre de 2014. “En la idea y nacimiento de este proyecto tuvieron mucho que ver mis hermanos Antonio, Eduardo y Jesús.” (Firma: Jorge Pantoja)

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