Las hijas de Terracota en el Museo Anahuacalli

martes, 25 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F.(apro).- Bajo el título de Las hijas de Terracota, la artista francesa Prune Nourry (1985) presenta una interesante y potente propuesta. Ciento ocho esculturas inspiradas en los Guerreros de Terracota (descubiertas en marzo en 1974 y que pertenecen a la Dinastía Qin, 210-209 a.C., en China). La propuesta que empezó en 2012 tiene como base las esculturas de ocho niñas huérfanas de distintos pueblos de ese país, utilizando el número ocho que representa según esa cultura oriental, el infinito. Curada por Tayana de Maud´huy, la propuesta consiste en la reproducción de ocho piezas originales que la artista esculpió para, a partir de ahí, hacer moldes de sus cabezas, torso y piernas con el fin de utilizarlas para el total de sus figuras; recordemos también que cada uno de los Guerreros de Terracota tiene rasgos y características diferentes. A su vez, cada niña tiene un peso de 120 kilos, y después de esta muestra serán enterradas en China y recuperadas hasta el año 2030, ya que se ha investigado que en ese año habrá más hombres buscando casarse en esa nación. En la China contemporánea se prefiere a los niños sobre las niñas; los hombres tienen un interés prácticamente socioeconómico al igual que lo que sucede en la India. Estas piezas --ha dicho la artista, quien trabajó ya con obras en torno a la precaria situación de la mujer en otras culturas--, refuerzan una reflexión importante e indispensable. De hecho, tales objetos están protegidos por la asociación The Children of os Madaifu, cuya educación apoyará la artista en los próximos años. Esta instalación, que ahora se exhibe en la explanada del Museo Anahuacalli, así como las piezas en su interior, sin duda parece haber sido especialmente hechas para este recinto, pues la piedra volcánica del edificio con reminiscencias prehispánicas le da a la obra un continente simbólico bello y potente. Esta oferta artística se presentó en Shangai, París, Zurich y Nueva York; después de su estancia mexicana terminará a finales de este mes, cuando vuelva a China. Nourry realizó un trabajo de investigación exhaustivo, hizo varios viajes a China donde se enroló en una fábrica muy lejana con un artesano de Xián, Xían Feng, quien se especializa en crear copias de los Guerreros de Terracota y se encargó de realizar las diferencias en los rostros de las hijas con la artista y las combinaciones de los cuerpos, porque cada una también es diferente a la otra, ya sea en su cabello, en la posición de las manos, los pliegos de la ropa, etc. En la parte interior del museo se encuentran varias cabezas de niñas chinas que han sido intervenidas con diferentes materiales, y completan la instalación ofreciendo sin duda una propuesta redonda que vale la pena visitar. El Anahuacalli, creado por Diego Rivera hace más de 50 años, está abierto al público de miércoles a domingo de 11 a 17 horas en la calle Museo 150, Col, San Pablo Tepetlapa, delegación Coyoacán.

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