Boyhood: el sentido de la vida

martes, 16 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Boyhood (EU, 2014) no es una cinta convencional: a través de una historia sencilla y en apariencia extremadamente cotidiana --con un par de pinceladas dramáticas pero nada catastróficas (al menos en su narrativa)--, Richard Linklater consigue realizar una película sumamente poderosa y conmovedora El filme cuenta prácticamente toda la infancia de Mason (Ellar Coltrane), de sus 5 a sus 18 años, edad en la sociedad considera que ya se es adulto; pero eso no es todo, de verdad vemos crecer al actor, es decir, la cinta se tardó exactamente 12 años en filmarse, así que los actores son los mismos de principio a fin, lo cual resulta impactante. Pero Boyhood no es una cinta efectista, el crecimiento de los actores no funcionaría sin esa historia y viceversa. En ese sentido, la película de Linklater es un concepto redondo y sólido. La historia de Mason (Ellar Coltrane) parece ser la historia de un niño promedio de una familia que podría considerarse disfuncional. Todo comienza cuando la madre de Mason (Patricia Arquette) decide que ella y sus dos pequeños, o sea Mason y Samantha (Lorelei Linklater), deben mudarse a una ciudad más grande para que así ella pueda ir a la universidad y darle a su familia una mejor calidad de vida. ¿Dónde está su padre? Por ahí… es decir, el papá de Mason (Ethan Hawke) se aparece de vez en cuando para convivir con sus hijos pero claramente parece ser un desastre. En fin, la vida de Mason y su familia sigue su curso de manera cotidiana: Mason crece, va a la escuela, lo vemos ganar interés por mujeres, tomar sus primeras cervezas y divertirse como todo adolescente “normal”. Y si bien se topará con varios incidentes, no son algo catastrófico: los más dramáticos son relatados como si fueran cualquier cosa. Mientras tanto, Mason sigue adelante con una sonrisa que parece decirnos que, pase lo que pase, todo va a estar bien. Entonces… ¿Cuál es el chiste de Boyhood? La conclusión. Los argumentos de la cinta nos llevan a una fuerte reflexión sobre el sentido de la vida o más bien sobre lo que nos han dicho que es el sentido de la vida. “¿Es el amor? ¿La conformidad? ¿El determinismo social?”, son algunas de las preguntas que vendrán a nuestra cabeza como un balde de agua fría. Seguramente se puede pensar que muchas películas lo han hablado, pero le aseguro que pocas tienen la contundencia de Linklater y su capacidad para movernos el tapete. Boyhood es sin duda una de las mejores películas del 2014.

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