"Un tranvía llamado deseo", en formato digital

martes, 2 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La proyección de la más reciente versión teatral de Un tranvía llamado deseo, a cargo del National Theatre en la pantalla del Teatro Juan Ruiz de Alarcón, hay que situarla más como una documentación o la apreciación de otro medio en el que una obra puede ser representada. La producción en digital de esta puesta en escena británica es una propuesta fílmico-teatral. Los medios del cine y el teatro, entrecruzados, ofrecen otras texturas, temperaturas y sonidos. Y otra forma de ser del público. Lo que se exhibió en alta definición en el teatro de la UNAM estuvo en temporada durante este año en el Young Vic, de Londres --un espacio de concurrencia muy actual para artistas jóvenes y figuras con trayectoria. El público universitario vio una de las presentaciones y, al mismo tiempo, atestiguó la respuesta de la audiencia británica. Pudo sentir la propuesta escénica de Benedict Andrews al texto clásico del americano Tennessee Williams, a través de un impecable manejo de varias cámaras, acercamientos sutiles y tomas aéreas. Williams escribió Un tranvía llamado deseo durante el periodo de la segunda Guerra Mundial. Comenzó en 1945 y lo terminó dos años después. Andrews, por su parte, mostró a un autor transparente de los padecimientos sociales de su época, determinada por el momento más intenso del conservadurismo en Estados Unidos. El director australiano llevó a lo concreto la transparencia del texto al colocar una estructura escenográfica central, giratoria y sin telones, alrededor de la cual estaba sentado el público londinense. Y la bañaba con luz neón sin oscuros totales para dejar ver, mínimas o máximas, las acciones teatrales. Esta producción del National Theatre es parte de un conjunto de obras que son distribuidas en varios países en formato digital con la intención de difundir el teatro británico actual y expandir su mercado. En México, se han programado ciclos del National Theatre en el Lunario del Auditorio Nacional y, desde octubre, se realizan también en varias sedes del Centro Cultural Universitario como las salas Miguel Covarrubias y Julio Bracho, y el teatro Juan Ruiz de Alarcón.

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