Al diablo con las noticias, un mal chiste como los noticiarios

martes, 11 de febrero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- En medio de una ola de incoherencias, algunas divertidas pero en su mayoría bastante malas, una sola una cosa se rescata de la cinta estelarizada por Will Ferrell: las noticias se han convertido en un circo y aportan poco a la sociedad. No es algo que no se haya dicho antes, aunque la comedia lo ejemplifica muy bien. Al diablo con las noticias (Anchorman 2, EU, 2014) arranca con una desgracia para el periodista Ron Burgundy: será despedido pero su esposa Victoria (Christina Applegate), y compañera de noticiario, tendrá un programa donde ella será la titular y en mejor horario. Ante este terrible golpe, Ron le pide a su mujer que no acepte este nuevo ascenso, ella se niega y él tiene que irse. Ron termina como animador en un show de delfines en donde prácticamente bebe todos los días, pero justo cuando está a punto de suicidarse un sujeto llega a contratarlo: En Nueva York abrirá un nuevo canal en donde habrá noticias las 24 horas (referencia de CNN). Al principio, la idea parece un absurdo. Pronto veremos que, con un poco de iniciativa de Borgundy, ese modelo será el que marcará la pauta en los próximos años, donde lo importante es que la noticia sea entretenida. Burgundy llama a sus viejos colaboradores y amigos Brian (Paul Rudd), Champ (David Koechnner) y Brick (Steve Carrell), para esta aventura.  Deberá poner en una balanza su ética profesional, su familia y su hambre de éxito. Fuera de una crítica a la forma en que se conducen los noticieros hoy en día, hambrientos por el rating y atrapados por intereses comerciales, y más allá de un par de chistes, el drama del personaje central carece de interés: la trama es demasiado dispersa y todo pareciera que los chistes están hechos para diversión de los actores. Una cinta prescindible.

Comentarios