La prueba de las promesas

martes, 4 de febrero de 2014
MÉXICO D.F. (apro).- En 2013 la Compañía Nacional de Teatro (CNT) llevó a escena la obra de uno de los dramaturgos centrales en la historia del teatro mexicano, La prueba de las promesas, de Juan Ruiz de Alarcón, figura relevante del teatro del Siglo de Oro, a la altura de Tirso de Molina y Lope de Vega. La prueba de las promesas, en una coedición de la CNT y la Dirección General de Publicaciones del Conaculta, dentro de la colección Cuadernos de Repertorio, en una versión de Carlos Corona, y podrá ser disfrutada por los lectores después de su presentación en el marco de la XXXV Feria Internacional del Libro de Minería. Luis de Tavira, Carlos Corona y Felipe Garrido, en una mesa moderada por Ricardo Cayuela, serán los encagados de la presentación de este texto que, como lo señala Jesús Perulles Flores, muestra entre otras cosas la característica moralizante del teatro alarconiano. La ilusión a veces se percibe como más “verdadera” que la propia realidad  y lo hace con una gran profundidad basada en el fundamento psicológico de la maquinaria de la intriga, es una frase que bien puede resumir el contenido de La prueba de las promesas, obra en la que se ponen en tela de juicio dos de las principales obsesiones de Juan Ruiz de Alarcón: la amistad y la verdad Una de las peculiaridades de esta edición es la intervención hecha por Carlos Corona al texto original, para incluir un prólogo tomado de una escena de La cueva de Salamanca y un epílogo en torno al tema de la ilusión, como un homenaje al autor. La prueba de las promesas, considera Jesús Perulles en uno de los textos introductorios de esta edición, “cumple con el ideal aristotélico-horaciano de deleitar enseñando; detrás de esta obra parece haber un fundamento filosófico complejo. “Toma elementos de neoplatonismo, su propia tradición cristiana se funde con elementos de la ética estoica y conforma una especie de neoestoicismo cristiano muy singular; y todo lo remata el Alarcón laico, lo cual conlleva una enseñanza que no se puede reducir a la mera moraleja final sobre lo que se debe o no hacer.” En otro de los textos introductorios, Alegría Martínez narra cómo la búsqueda de cinco años emprendida por Carlos Corona para encontrar un texto clásico, coincidió con la invitación que le hizo Luis de Tavira para dirigir una obra de Juan Ruiz de Alarcón. La lectura de La prueba de las promesas llegó en el momento en que su interés se centraba en reflexionar sobre el sentido del quehacer teatral y las preguntas que no dejan de rondar a quien elige iniciar esta carrera. Al respecto el propio Carlos Corona comenta: “La obra tocaba precisamente el tema del que yo quería hablar: el teatro dentro del teatro y su función en la sociedad como crisol que nos permite cometer todos los errores, sacrificar y cumplir deseos, ya sea que tengan que ver con sacarle los ojos a nuestra madre, acostarnos con ella o reírnos a carcajadas de nuestra avaricia o hipocresía”. La presentación de La prueba de las promesas se realizará en el Salón de la Academia de Ingeniería, el domingo 23 de febrero, a las 17:00 horas, en el marco de la XXV Feria Internacional del Libro de Minería.

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