Moreno Valle se obstina en obra que afectaría a la pirámide de Cholula

lunes, 10 de marzo de 2014
PUEBLA, Pue. (apro).- El gobernador Rafael Moreno Valle advirtió que el distribuidor vial de Cholula se llevará a cabo pese a la oposición de investigadores, especialistas y docentes del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quienes advierten que esa obra impactará la zona arqueológica de la pirámide de Cholula. El mandatario aseguró que el proyecto cuenta con permiso emitido por el INAH, pero que además se encuentra fuera del área protegida, aunque los trabajadores del instituto alertaron que este tipo de obra debió someterse a autorización del Consejo Nacional de Arqueología, lo cual no ocurrió. “Tenemos los permisos, está fuera del área de intervención del INAH”, señaló el mandatario, “lo vamos a construir y la decisión está tomada, aunque (quienes se oponen) tendrán derecho a dar su opinión”, sentenció. Moreno Valle agregó que estos mismos grupos de especialistas se opusieron a la construcción del Viaducto Zaragoza, el cual pasó a un costado de la zona de los Fuertes de la Batalla del 5 de Mayo y, sin embargo, esta obra se llevó a cabo y ya está en funcionamiento. El domingo 9, en una carta abierta, el sindicato de Profesores de Investigación Científica y Docencia del INAH advirtió que la construcción del distribuidor vial “podría afectar evidencias de restos de asentamientos prehispánicos”, debido a que se encuentra a sólo 400 metros de la pirámide de Cholula. De igual forma, otro grupo de especialistas del INAH pidió por escrito a la delegación Puebla clausurar los trabajos que ya se iniciaron en la zona, con perforaciones de más de 10 metros de profundidad para la cimentación de pilas de concreto que sostendrán la elevada estructura. En el oficio, dirigido al delegado estatal del INAH, José Francisco Ortiz Pedraza, los especialistas hacen referencia a una reunión que sostuvieron con el funcionario el miércoles 5 en las oficinas del INAH-Puebla. En esa reunión, Ortiz Pedraza aclaró que fue en octubre de 2013 cuando el gobierno estatal solicitó la autorización para la construcción de este distribuidor vial y, en noviembre de ese mismo año, se le otorgó un permiso. La información que proporcionó el delegado a los trabajadores es que esta autorización se apoyó en el área de monumentos históricos de Puebla, sin embargo, reconoció que la obra no se sometió al aval del Consejo Nacional de Arqueología del INAH, como correspondía por su cercanía con la pirámide, y que tampoco cuenta con estudios de prospección arqueológica. El delegado argumentó que se actuó de esta manera “para apoyar la gestión de recursos para la obra”, según refieren los especialistas en el oficio. Los opositores a la obra también mencionaron que Ortiz Pedraza comentó que la delegación del INAH pidió al gobierno hacer modificaciones al proyecto, pero que hasta esa fecha no se habían presentado, por lo que él mismo ha pedido verbalmente a Moreno Valle que se presenten los cambios o la obra será suspendida. “Las afectaciones al suelo arqueológico avanzan”, refieren los especialistas en la carta, y agregan que “el entorno paisajístico y visual hacia la pirámide resultará afectado. Asimismo, se favorecerá el aumento del tráfico vehicular y se propiciará la desintegración de los barrios, entre otros impactos negativos. “Usted otorgó un permiso para realizar una obra de alto impacto en suelo arqueológico, ignorando los procedimientos y reglamento establecidos para ello, sin el obligado dictamen del Consejo de Arqueología, sin estudios de prospección ni aquellos para valorar su impacto en el entorno, ignorando en suma lo que mandata la Ley Federal de Monumentos y Zonas de 1972, así como la Ley Orgánica del INAH”. Ante esto, los especialistas piden a la delegación del INAH Puebla inicie “de inmediato” el procedimiento administrativo para la suspensión del distribuidor vial, con el fin “de evitar mayores daños a la zona y dar pie a la necesaria revisión del caso por parte de las áreas correspondientes”.  

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