Los cineastas del futuro, en Iztapalapa

viernes, 14 de marzo de 2014
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Como nueva ventana creativa al universo fílmico para la niñez de Iztapalapa, las casas de cultura Guillermo Bonfil Batalla y Sifón continúan invitando a niños de seis a 12 años para inscribirse gratuitamente a los talleres de Cine y Animación, coordinados por la promotora cultural y pedagoga Ana Torres Guzmán, quien afirma: “La forma como trabajo los talleres de cine infantil no es cuestión de imponer límites conductistas, yo creo en la persuasión hacia los niños en un ambiente seguro, donde se sientan cuidados y se valore su creatividad. El proceso es que los niños llegan al taller, se les enseñe lo básico del lenguaje cinematográfico, les regalamos materiales, y después se les pide que ellos escriban historias que les gustaría contar. Ellos seleccionan una historia y a partir de ella trabajan su storyboard para empezar la producción de personajes en diferentes técnicas de animación, cuadro por cuadro. “Los niños realizan toda la producción del cortometraje, hacen las voces, la narrativa, los sonidos incidentales y ya de la postproducción yo me encargo. Todo el material se les proporciona gratis. Algo rico que ha tenido la posproducción de sus cortometrajes infantiles es que los mismos maestros que trabajan dando música en ambas casas de cultura, se integran a los talleres aportando música original.” Psicoterapeuta, profesora y realizadora nacida en 1974 en León, Guanajuato, Ana Torres laboró durante una década en La Matatena, Asociación de Cine para Niños y Niñas, A.C. Añade: “Con estos talleres se busca motivar a los niños para que vean que no es tan difícil hacer cine si aprenden desde chicos, que tengan una vida con creatividad y estén dirigidos didácticamente sin miedo a crear su película. El resultado lo tienen a la vista, está el guión con sus dibujitos y pueden verlo realizado en el DVD de su cinta. “Finalmente, deseamos llevar esas películas de los niños en Iztapalapa a festivales mundiales, ya tenemos intercambios con colegas de Dinamarca y Finlandia, así como con Irene Blei, de Argentina, o Geraldine Ovando, que tiene el Festival Colibrí en Bolivia. Queremos que los niños de otros países vean esos cortos hechos por la infancia en Iztapalapa y viceversa. Estamos por abrir un canal por internet a ver quién más se junta.” Los talleres de cine y animación forman parte de un proyecto cultural más amplio con espectáculos gratuitos que arrancó a finales del año pasado en la delegación Iztapalapa, según manifiestan Xóchitl García Nieto y Miguel Albino García, coordinadores de la Compañía Asesoría Integral de Proyectos Especiales (Asine). “Somos una compañía que ofrece sus servicios de producción cultural, tenemos dieciocho años trabajando en el medio. Comenzamos como una empresa dedicada a la coordinación de cine clubes, tanto en el D.F. como a nivel república. Al paso del tiempo nos demandaban no sólo cine sino espectáculos culturales. Originalmente comenzamos para cineclubes de las universidades de Guanajuato y de Guadalajara. “Hemos crecido. El año pasado nos invitó a desarrollar proyectos culturales la delegación Iztapalapa, específicamente en dos casas de cultura: la Bonfil Batalla ubicada en el barrio de Santa Bárbara, en General Anaya 111, cerca del Metro Atlalilco, línea 12, y en la Sifón de calle Calculista 165, colonia El Sifón. Nos llamaron a promover el cineclub con proyección de películas, convocando a ponentes y debate con el público, con el objetivo de crear cinéfilos y también talleres para niños y jóvenes, para iniciarlos en el cine de animación y cuadro por cuadro. “Queremos llevar a cabo que los niños cambien su visión del lugar donde viven, que tengan una alternativa creativa más en el cine, y por qué no, que podemos sacar de esos niños a un estudiante de cine que después sea un director como Alfonso Cuarón u otros mexicanos que han ganado algún Oscar.” Pese a ser Iztapalapa una zona amplia con alto índice de población joven, la respuesta a los eventos y talleres no ha sido tan nutrida como esperaban. Dice Ana Torres: “Comenzamos llevando a la OFUNAM, fue todo un éxito. Y con dos cursos; pero el proyecto abarca doce cursos. Necesitamos apoyo y difusión, que se conozca la existencia de estas casas de cultura pues existen, pero no hay información. La casa Sifón va a cumplir dos años en octubre y la Bonfil Batalla lleva ya veintitrés de fundada; desafortunadamente como que la comunicación entre las autoridades y la población no ha fluido tanto como quisiéramos. Son dos talleres que contemplan la participación de 20 niños, aunque en total sólo han acudido unos 23  y sufrimos deserciones...” Albino García es licenciado en Economía por la UNAM. Laboró 10 años en la Filmoteca de la UNAM y coordinando cine clubes estudiantiles en la casa de estudios. A su vez, Xóchitl es socióloga puma también, pues dirigió cine clubes en Ciencias Políticas y Sociales, trabajando más de 2 décadas en la Filmoteca. Refieren: “Estos recursos son bajados por parte de la delegación Iztapalapa, el dinero lo proporciona el Conaculta. La delegación contrata a los maestros, y a los promotores de la cultura.” Los talleres de cine y animación son de 16 a 18 horas los lunes, miércoles y viernes en la Guillermo Bonfil Batalla; y los miércoles, jueves y sábados en la Sifón. Aunadas a estas actividades de cine club y talleres, anuncian los siguientes eventos artísticos: El viernes 21 de marzo, actuación del grupo flamenco La Forja en la Sala Quetzacóatl de Iztapalapa. El sábado 5 de abril, Son del Montón, de Guanajuato, en el Teatro Fausto Vega. Allí mismo, el miércoles 30 de abril, Mario Iván Martínez presentará su homenaje a Cri-Cri, y el sábado 10 de mayo Mi majestad el bolero con Roberto D’amico y Angélica Aragón. Finalmente el sábado 24 de mayo música con el Grupo Toscana, música flamenca en la Quetzalcóatl. Todos programados a las 17:00 hrs. Concluyen: “Nos han llamado para brindar más talleres en la delegación y nuestra satisfacción va más allá de lo difícil que sea desarrollar estos proyectos. No hay nada como ver que lleguen más niños al taller y vean su producto cinematográfico terminado, es el momento más bonito. Lo otro es la expectativa que anhelamos de que los niños sigan involucrados en proyectos así. Darles una ventana más a lo que pueden hacer en la vida. Nuestro trabajo se retroalimenta con lo que crean los niños de la comunidad.”