Francisco Toledo y las fábulas de Esopo

jueves, 10 de abril de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El pensamiento de la antigua Grecia permea nuestro modo de vida actual en Occidente. Un ejemplo concreto del alcance material griego en nuestro territorio podemos verlo en el hallazgo que el impresor y editor Juan Pascoe hizo el año pasado en Oaxaca: una edición que data del año 1848 de las fábulas de Esopo titulada Traducción de las fábulas de Esopo para el uso de los jóvenes que cursan la cátedra de latinidad en el Colegio Seminario. La moral griega se manifestó estéticamente a través de fábulas cargadas de sátira sobre la vida cotidiana representada por animales. Su exponente más visible es Esopo, un escritor del que hasta su fecha de nacimiento es incierta, así como su ciudad de origen. Todo esto, a partir del descubrimiento de Pascoe, sirve como pretexto al pintor oaxaqueño Francisco Toledo para su actual producción que consta de una serie de obras calcográficas basadas en las fábulas griegas. El Museo Nacional de la Estampa (Munae), ubicado en la Ciudad de México, alberga a partir de esta semana y hasta el 15 de junio esta creación de Toledo que partió de dichas fábulas: De fábula. Francisco Toledo. Obra reciente. Está conformada por 78 estampas elaboradas con las técnicas de aguafuerte, aguatinta, azúcar y punta seca, 43 placas de zinc y una edición facsimilar de la mencionada edición oaxaqueña de Esopo. El facsímil se elaboró a manera de carpeta, titulado “El león viejo: Una fábula de Esopo”; contiene, además de las fábulas griegas que en sus personajes incluyen al león, un grabado y texto de Toledo. Con un tiraje de 50 copias, la número 48 se encuentra en la exposición y fue elaborada con el apoyo de Ediciones Toledo, Taller de Martín Pescador, Centro de las Artes de San Agustín, Oaxaca, Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca A.C. Esta exposición originalmente se presentó bajo el nombre de Fábulas de Esopo expuesto en Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) y posteriormente en el Museo Taller Erasto Cortés en Puebla y en el Museo de Aguascalientes donde compartió recinto con otro de los grandes exponentes de la plástica mexicana, Saturnino Herrán. La presente muestra en el Munae cuenta también, en su sala inferior, con laexhibición Mis quince libros favoritos del IAGO. Francisco Toledo, una serie de 23 carteles extraídos de la selección que hizo el artista de sus portadas predilectas del acervo bibliográfico del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, fundado por él mismo hace 25 años. Entre las portadas hechas cartel podemos encontrar libros de William Blake, Paul Cézanne y hasta uno sobre tejidos del Perú antiguo y otro sobre anfibios y reptiles del japonés especialista en historia natural, Hiroshi Aramata.

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