Cada vez menos, quienes resisten al poder financiero: Poniatowska al recibir el Cervantes

miércoles, 23 de abril de 2014
ALCALÁ DE HENARES (apro).- La escritora mexicana Elena Poniatowska se convirtió hoy en la cuarta mujer en ser distinguida con el Premio Cervantes. Al recibir la distinción, se definió como “una Sancho Panza femenina”, y aunque “no puedo hablar de molinos”, acotó, camina “al lado de los andariegos comunes y corrientes que cargan su bola del mandado, su pico o su pala, duermen a la buena aventura y confían en una cronista impulsiva que retiene lo que le cuentan”. Enfundada en un vestido amarillo y rojo elaborado por manos juchitecas, Poniatowska agregó: “El poder financiero manda no sólo en México sino en el mundo.Los que lo resisten, montados en Rocinante y seguidos por Sancho Panza, son cada vez menos. Me enorgullece caminar al lado de los ilusos, los destartalados, los candorosos”. En el acto solemne encabezado por los reyes Juan Carlos I y Sofía, celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la escritora mexicana pronunció un emotivo discurso donde resaltó el papel de los mexicanos de a pie. Tuvo palabras para Rosario Ibarra de Piedra y su lucha en contra de una nueva forma de tortura, como la desaparición de personas, y también se refirió a las mujeres de Chiapas. “Antes humilladas y furtivas, declararon en 1994 que querían escoger ellas a su hombre, mirarlo a los ojos, tener los hijos que deseaban y no ser cambiadas por una garrafa de alcohol”. De igual manera habló de los inmigrantes que se montan en La Bestia para cruzar la frontera hacia Estados Unidos. “Es esa masa formidable la que crece y traspasa las fronteras, trabaja de cargador y de mocito, de achichincle y lustrador de zapatos. “Muchas veces me he preguntado si esa masa que viene caminando lenta e inexorablemente desde la Patagonia a Alaska se pregunta hoy por hoy en qué grado depende de Estados Unidos. Creo más bien que su grito es un grito y es avasallador, es un grito cuya primera batalla literaria ha sido ganada por los chicanos”. Poniatowska aludió luego al caso de los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, lo mismo que a la solidaridad de los jóvenes punk durante los sismos de 1985. El rey Juan Carlos I dijo que en esta ocasión se premia a Elena Poniatowska, a quien honramos por su extraordinaria dedicación al oficio de escritora y por “la profunda sensibilidad con que ha retratado la realidad mexicana de las últimas décadas”. Consideró que el premio sirve para reconocer la llamada “Generación de Medio Siglo” y “la importancia de México en cuanto a potencia literaria por su talento creativo”. El monarca destacó que la experiencia de los años “forjó después en ella una profunda conciencia social, cincelada por la dramática historia europea del siglo pasado, y sobre todo por la muchas veces dura realidad mexicana”. Juan Carlos I también destacó que “la necesidad de dar voz a los desfavorecidos, de poner en evidencia las contradicciones del progreso, de denunciar la discriminación social y toda clase de injusticias, conforma el espíritu de su producción literaria”. Tras el acto protocolario se tomó la fotografía oficial de la escritora, su familia, los reyes y autoridades, entre ellos el presidente del gobierno, Mariano Rajoy. En las mismas instalaciones de la Universidad de Alcalá de Henares se inauguró la exposición Elena Poniatowska, una obra de rabia y de amor, fotografías que forman parte de su archivo personal, con los principales personajes de la escena cultural mexicana. Por la tarde, en el Círculo de Bellas Artes, la escritora y periodista inició la lectura del libro Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, que será leído durante 48 horas.