La medalla "Carlos Fuentes" a González Iñárritu y García Barcha

viernes, 25 de abril de 2014
XALAPA, Ver., (apro).- Los cineastas Alejandro González Iñárritu, quien postproduce su quinto largometraje, Birdman, y ya prepara su sexto, The Revenant (ambas con financiamiento de Hollywood), y Rodrigo García Barcha, hijo del recientemente fallecido escritor Gabriel García Márquez, con seis largometrajes estadunidenses, fueron reconocidos con la medalla Carlos Fuentes a la Creatividad, otorgada por la Universidad Veracruzana (UV). Iñárritu dijo sentirse "muy honrado" por ese reconocimiento: "Es una oportunidad para poder unir ideas y de alguna forma reconocer esa inquietud, curiosidad y visión del cine de Fuentes. Tuve la oportunidad de conocer al escritor y su esposa, Silvia Lemus, en un hotel en Madrid, en una puerta giratoria. A partir de ahí tuve el privilegio de considerarme amigo de los dos. Tuvimos la suerte de vernos muchas ocasiones. "Cada que veía al escritor me enriquecía porque su visión siempre era muy precisa pero siempre generosa; admiré mucho su generosidad con las generaciones jóvenes, nunca había rencor en sus palabras o enjuiciaba, como gran maestro siempre señalaba hacia dónde ir. “Era un gran conocedor y amante del cine y gran observador, incluso comento de Babel que 'esta película huele a tierra', y eso me pareció extraordinario, que hablara del olor de un filme y me siento muy honrado de estar aquí." Además lamentó que García Barcha no haya acudido a la premiación: "No sólo es un gran cineasta, también es vecino mío en Los Ángeles y, bueno, perdió a su padre y tiene que darse espacio para su duelo, y recibir este premio con él es extraordinario, pues acaba de filmar el largometraje Desierto, donde el fotógrafo es Emmanuel Lubezki." Jorge Sánchez Sosa, director del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), leyó un mensaje de García Barcha, donde se disculpa por no haber acudido a la ceremonia: "Me honra recibir este premio, y debo decir que de mi infancia tengo muchísimos recuerdos de escritores en largas sobremesas o sentados en la sala de la casa hablando de su oficio, aunque poco se decía de creatividad y mucho de técnica, sudor y lágrimas que son las herramientas. “Entre estos recuerdos sobresale la imagen de mi padre trabajando guiones con Felipe Cazals, Jaime Humberto Hermosillo y, por supuesto, con Fuentes. Allí aprendí que el guionismo es un virus y que es incurable y es una adición. Recibo este premio con alegría y humildad, aunque por ser mayor que González Iñárritu, más alto y más guapo me lo merezco más." La ceremonia se celebró en el campus de la Cultura y las Artes de la Universidad Veracruzana, en el marco de la Cátedra interamericana Carlos Fuentes, a la que asistió el escritor Sergio Pitol y el historiador Enrique Florescano. Silvia Lemus, viuda de Fuentes, señaló que el autor de La muerte de Artemio Cruz siempre quiso y admiró a esta casa de estudios, y enseguida leyó dos capítulos del libro Pantallas de plata, donde su esposo habla de los primeros años del cine mundial, incluso el nacional, sobre todo de su época de oro, "ya que siempre tuvo la pasión por el séptimo arte y, en un periodo de su vida, se dedicó a escribir guiones". Además la cátedra se la dedicó a García Márquez. Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), enfatizó que la cátedra es un proyecto que se ha convertido en una realidad de gran trascendencia, y recordó que Fuentes siempre pensó en la UV para que resguardara su biblioteca personal: "Hoy participan dos cineastas que comparten una de las pasiones de Fuentes, el cine. No olvidemos que Fuentes incursionó en la cinematografía cuando lo invitó Manuel Barbachano Ponce para El gallo de oro, de Roberto Gavaldón, y se unen a él dos grandes escritores como Juan Carlos Rulfo y Gabriel García Márquez. La presencia de Luis Buñuel fue muy importante para esta generación, ya que 1965 realizó, junto con García Márquez, Tiempo de morir, de Arturo Ripstein. "González Iñárritu y García Barcha imprimen la nueva visión al cine", destacó. García Barcha, nacido en Bogotá, Colombia, y criado en México, reside en Estados Unidos. Antes de dedicarse a la fotografía estudió historia medieval en la Universidad de Harvard y luego estudió en el American Film Institute. Hacia el 2000 empezó a dirigir cine y sus primeros filmes son Cosas que diría con sólo mirarla y Diez pequeñas historias de amor. Siguieron Nueve vidas, Passengers, Mother and child y Alber nobbs. En televisión ha dirigido capítulos de series como Los Soprano y Six feet under. García Barcha formó parte del proyecto de los tres amigos: Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y González Iñárritu. Con el filme Amores perros se dio a conocer mundialmente González Iñárritu, nacido el 15 de agosto de 1963 en la Ciudad de México. Luego rodó 21 gramos, Babel y Biutiful. Todos sus largometrajes han tenido éxito, pero sólo Amores perros es una producción mexicana, las demás fueron realizadas en Estados Unidos. Incluso, ha tenido diez nominaciones al Óscar. Es amigo de Cuarón y Del Toro y también radica en Los Ángeles, California. Más tarde, González Iñárritu participó en el panel El cine y la narrativa. Lemus proyectó en video una entrevista que le efectuó a Rodrigo Barcha y así comenzó el debate. González Iñárritu, en rueda de prensa, expresó que le gusta cambiar de género, con Birdman, donde intervienen los actores Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton y Naomi Watts, donde impera el humor negro, y en The Revenant, que se encuentra en la etapa de preproducción con Leonardo di Caprio y Sean Penn, que será un western. La primera cinta se estrenará en octubre próximo; la segunda es una adaptación de la novela homónima de Michael Punke, misma que comenzará a rodarla en septiembre próximo. El director cinematográfico rememoró que nació en la colonia Narvarte y que proviene de una familia humilde: "Mi padre tenía muchos problemas económicos y yo quería salir de eso, trabajé en un barco limpiando y conocí primero Barcelona, después me fui a Europa y recolecte uvas y luego me fui a África cuando tenía 17 años y curiosamente regresé a todos los lugares en los que estuve. Yo tuve una vida muy diferente a la de García Barcha, quien siempre convivió con escritores, periodistas, pintores, en fin. "Mi padre era cinéfilo, pero no lector, soy el más chico de cinco hermanos, mi necesidad de leer era muy fuerte y empecé a leer desde muy joven y a rebelarme a las normas de la casa. Me acuerdo de ciertos libros que me marcaron", remachó.

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