Hospitalizan a Gabriel García Márquez

jueves, 3 de abril de 2014
MÉXICO D.F. (apro).- El premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, fue hospitalizado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” por un cuadro de deshidratación y un proceso infeccioso pulmonar y de vías urinarias. Así lo informó la Secretaría de Salud en un comunicado, en el que detalla que el escritor ingresó al nosocomio el pasado 31 de marzo pasado. “El paciente ha respondido al tratamiento. Una vez que complete sus antibióticos, se valorará su egreso”, apunta. El autor de Cien años de soledad –libro traducido en 35 idiomas– celebró su cumpleaños 87 el pasado 6 de marzo en su casa de esta ciudad, donde recibió flores y pasteles, y también le cantaron Las Mañanitas. En un mensaje en su cuenta de Twitter, el presidente Enrique Peña Nieto deseó una "pronta recuperación" al Nobel. El autor de El amor en los tiempos del cólera, Crónica de una muerte anunciada y El otoño del patriarca, entre muchas otras obras, nació en 1927 en Aracataca, Colombia, donde trascurrieron sus primeros años junto a su abuelo, un coronel de la Guerra Civil jubilado, quien se encargó de su crianza. El escritor cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José, donde publicó sus primeros poemas en la revista escolar Juventud. Posteriormente obtuvo una beca del gobierno para estudiar en el Liceo Nacional de Zipaquirá, población ubicada a una hora de Bogotá, y ahí concluyó sus estudios de secundaria. Después de su graduación, en 1947, García Márquez se fue a Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia. Poco después publicó su primer cuento, La tercera resignación, que apareció el 13 de septiembre de 1947 en la edición del diario El Espectador. Aunque su pasión era la escritura, continuó con la carrera de Derecho en 1948. Después del llamado “Bogotazo”, García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950 deja los estudios de Derecho para centrarse en el periodismo y de nuevo se traslada a Barranquilla. Ahí trabajó como columnista y reportero en el periódico El Heraldo. A principios de los años sesenta el escritor fijó su residencia en México, donde continúa viviendo.