Tres lecturas diferentes de la colección de Museo de Arte Moderno

martes, 3 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- En el Museo de Arte Moderno de México se acaba de inaugurar una propuesta que consta de tres lecturas diferentes de su colección. Desde la fundación en 1964, el MAM tiene una de las más grandes colecciones públicas de arte moderno en México. Más de 2 mil 600 piezas, que van desde pintura, escultura, dibujos, fotografía, tapiz, instalación, gráfica, etcétera, ofrecen una amplia flexibilidad para interpretar las obras de la colección, de manera tanto historiográfica como en lo que se refiere a las adquisiciones y opciones temáticas. Es por ello que esta primera propuesta se asume como un anticipo de la exposición conmemorativa del 50 aniversario del museo. Se han realizado tres lecturas que han sido nombradas “Estilo”, “Silencio, rumor y grito” y “Estudio de trazo”. La primera corresponde a la selección y montaje de la directora del recinto Silvia Navarrete. Pinturas de diversos autores que evocaron –cada en su peculiar manera-- las atmósferas del estío, tal y como lo hizo a su vez el tabasqueño Carlos Pellicer en uno de sus memorables poemas. Aquí encontramos obra de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Carlos Orozco Romero, Abraham Ángel y Rufino Tamayo para que se aborde la relación que hay entre ellas mismas y los discursos que se entrelazan y que están representados en la Escuela Mexicana de Pintura, el Nacionalismo y también Los Contemporáneos, expresó Navarrete. La segunda revisión ha sido titulada “Silencio, rumor y grito”, que ha sido curada por Octavio Avendaño, quien realiza una selección de la participación de las mujeres en la colección del MAM. Aquí se adelanta como primicia que no existió como tal un movimiento abstracto en México, aunque un considerable número de sus artistas dedicó serias investigaciones a este campo. El MAM guarda un valioso resguardo de obras abstractas siendo en principio la directora Carmen Barreda quien inició ese fondo de tal manera. Han sido seleccionadas obras de artistas mujeres mexicanas y extranjeras que exploraron la abstracción, como son la argentina María Martorll, la venezolana Mercedes Pardo, la colombiana Fayga Ostrower, y mexicanas como Ilse Gradwohl y Magali Lara: entre otras, se incluye instalación, pintura, escultura, tapiz y arte electrónico. El tercer rubro corresponde a lo que la curadora Graciela Kasep ha denominado “Estudio de trazo” y quien considera que el dibujo había quedado al margen de muchas de las grandes revisiones y está selección que realizó pretende resaltarlo como una manifestación visual del pensamiento. Cabe destacar que las posibilidades de este lenguaje son infinitas. En esta ocasión fueron seleccionadas obras de diferentes generaciones, donde podemos apreciar una amplia gama de propuestas que resultan sumamente interesantes, desde el dibujo como obra preparatoria para piezas más grandes, así como dibujos de gran potencial expresivo, entre ellos un retrato de Orozco Romero; el conocido y valioso autorretrato “La crítica”, de Julio Ruelas; un pequeño cuaderno de dibujos de Germán Cueto; un interesante retrato de Olga Tamayo a lápiz conté de Rufino Tamayo; un pequeño y extraño dibujo de José Luis Cuevas, así como propuestas de generaciones más jóvenes, como autorretratos mórficos de Iván González de León presentados a manera de instalación, donde el dibujo sigue teniendo su voz propia. También está una tinta de José García Ocejo y los dibujos cinéticos de Galia Eibenschutz mostrados en un video, entre otras propuestas. Vale la pena sin duda acercarse a conocer estás tres revisiones de la Colección del Museo de Arte Moderno, localizado en Paseo de la Reforma casi esquina con Gandhi, en la colonia Chapultepec, que permanecerá abierta al público hasta el 3 de agosto.