La saga de mis grandes predecesores

viernes, 25 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Garry Kasparov es uno de esos jugadores que ha dejado un gran legado al ajedrez. Aparte de haber sido por unos 25 años el mejor jugador del planeta, su enorme capacidad de trabajo y energía lo ha llevado por un sinfín de caminos que muchas veces incluso, no tiene que ver con el ajedrez. Hoy en día, ya retirado, dedica su tiempo en diversos frentes: por una parte quiere ser el próximo presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, en donde lucha contra Kirsan Ilyumzhinov, un expresidente de la República de Kalmykia, el cual, en 19 años de presidente de la FIDE, ha demostrado su incapacidad. Por otra parte, dice haber tenido contacto con extraterrestres y además es, incluso, sospechoso de haber mandado matar a una periodista rusa que estaba en su contra políticamente. Más allá de esto, Kasparov lucha contra Putin, que no lo baja de dictador y por si fuera poco, lleva la dirección de la Kasparov Chess Foundation, un organismo privado para promover el ajedrez, sobre todo en niños. En México está el capítulo para todos los países hispano hablantes, y lo dirige el promotor Hiquíngari Carraza. Pero cuando uno habla de Kasparov, hay que reconocer que su legado va más allá de solamente sus partidas, las cuales han sido analizadas hasta el hartazgo. Garry ha escrito muchos libros, me atrevo a pensar que andará por el número 50, en donde particularmente, cuando habla de ajedrez, lo hace profundamente. Sus cinco tomos de “Mis Grandes Predecesores”, en donde habla de los anteriores campeones del mundo son espectaculares. Los comentarios del "Ogro de Bakú" son siempre precisos, espectaculares en muchos sentidos. El análisis de las posiciones, como lo hace Garry, es francamente delicioso. No deja huecos en general y para mí, al menos, es claro que este fortísimo trabajo analítico lo convirtió en un gran ajedrecista. Si a eso sumamos la ayuda de la computadora, de los programas informáticos como Chessbase, Fritz, Rybka, es evidente que Kasparov es un autor al que hay que leer. He leído ya prácticamente completo, el tomo IV de la serie mencionada. En éste tomo trata de Bobby Fischer, aunque antes da cuenta de otros jugadores occidentales que estuvieron luchando por mucho tiempo por el título de campeón del mundo. Así, Kasparov habla de Reshevsky, Najdorf y Larsen antes de abordar a Bobby Fischer. La tónica del libro es ésta: Kasparov (con ayuda de Dmitry Plisetsky (autor con Sergey Voronkov del libro Russians versus Fischer), va haciendo un recuento histórico de la vida de cada ajedrecista. De pronto se llega a un punto importante, como la partida que jugó el personaje analizado contra otro monstruo del tablero y entonces entran los análisis de Garry. Me queda claro que probablemente la prosa sea de Plisetsky, mientras que los análisis son todos de Kasparov. La verdad no importa. Lo que realmente es fundamental es que es uno de esos libros que hay que leerlos completos. La parte narrativa es fácil de seguir, pero yo sugeriría que cada partida hay que revisarla profundamente con tablero real a la mano. Los resultados de esto no pueden más que beneficiar al lector que así trabaje. La narración sobre la vida de Bobby es extraordinaria, muy bien documentada, pero hay pasajes fantásticos de otros jugadores, como por ejemplo, la narración sobre Reshevsky, cuando le ganó al gran maestro Janovsky por primera vez. Absolutamente imperdible. No he leído aún los tomos anteriores de esta serie, pero asumo que todos están escritos con la misma profundidad. Quizás sea una buena idea leerlos en orden, para entender cómo las ideas ajedrecísticas han florecido a través de los siglos. No obstante esto, cualquiera de los tomos debe ser igualmente fascinante. Yo sé que Kasparov no necesita de mis calificaciones y evaluaciones en lo que escribe, pero en mi opinión, en la escala "morsa" del cero al 10, donde cero es el mínimo y 10 el máximo, Mis Geniales Predecesores merece un absoluto y rotundo diez.

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