Nuevo libro de Carlos Lara sobre política cultural

viernes, 25 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El año pasado el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), creado por decreto presidencial de Carlos Salinas de Gortari en diciembre de 1988, cumplió 25 años. Durante al menos diez de ellos se han realizado foros de consulta, mesas de discusión, encuentros con candidatos presidenciales y seminarios temáticos, sin que hasta hoy haya habido avances sustanciales en el desarrollo de políticas públicas para el llamado subsector cultura. Es una de las lecturas que se desprende del libro Voces, ecos y propuestas para la agenda cultural del siglo XXI. 25 años de debate, del comunicólogo e investigador Carlos Lara G., doctorante en derecho de la cultura en la Universidad Carlos III de Madrid, recién publicado por la Editorial Miguel Ángel Porrúa. No es que no hubiera acciones en estas más de dos décadas, el autor enumera incluso reformas a varias leyes como la de Cinematografía, Fomento para la Lectura y el Libro, Derecho de Autor, Bibliotecas, Radio y Televisión y Telecomunicaciones. Sin embargo lamenta que la comunidad cultural --organizada para echar abajo un proyecto como el presentado por la entonces presidenta del Conaculta, Sari Bermúdez, para crear una Ley General de Cultura--, actúe sólo de acuerdo a sus intereses: Los libreros lograron la ley de Libro, los cineastas la de cine; los arqueólogos y antropólogos se interesan en la de monumentos, y en fin. Pero no se articula para exigir un proyecto global ni ve a la cultura como un asunto integral que comprende lo jurídico, lo simbólico, lo económico. De 417 páginas impresas en papel revolución, el libro se propone analizar los planteamientos que a lo largo de estas más de dos décadas ha planteado la comunidad cultural en esos foros, encuestas y encuentros. De entrada advierte: “Estamos… ante un análisis que nos permitirá demostrar dos cosas: que nos hemos pasado más de 20 años discutiendo el futuro de la política cultural con resultados relativamente buenos en términos de su diseño y aplicación, y que dichas discusiones en lo general, y un gran número de propuestas en lo particular, por más actuales que parezcan en el contexto de la segunda década del siglo XXI, pueden tener poca pertinencia.” En los diferentes capítulos, el autor hace un recuento de esos espacios que se repiten en cada cambio de administración, en las nuevas legislaturas o como parte de los debates y polémicas en torno a determinados proyectos. Así, se pueden revisar, entre otros apartados: “Las acciones más sobresalientes de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados en 25 años de labor legislativa”, “La primera Encuesta Nacional de Cultura 2003”, “La pretendida Ley General de Cultura de la LVIII Legislatura 2005”, “Hacia un Parlamento de Cultura en la LIX Legislatura, febrero-junio de 2005”, “El Parlamento Alterno de Cultura y Educación, marzo de 2006”, “El Pacto por México en materia de cultura”, hasta “La medición del consumo cultural en México en 25 años”, entre otros. Además ofrece al lector interesado en abundar en el tema de las políticas culturales, una bibliografía especializada en la materia donde se incluye Diagnóstico Nacional de Cultura y su papel en la conformación de la identidad cultural, coordinado por la Universidad Nacional Autónoma de, México; Modernización y política cultural: Una visión de la modernización en México, de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta. También, Nación, patrimonio cultural y legislación: los debates parlamentarios y la construcción el marco jurídico federal sobre municipios en México, siglo XX, de Bolfy Cottom; y México: su apuesta por la cultura. El siglo XX, testimonios desde el presente, coordinado por Armando Ponce y coeditado por el semanario Proceso y Grijalbo, por mencionar sólo algunos. El autor del prólogo es Carlos J. Villaseñor Anaya, director de Cultura México, para quien el material reunido por Lara G., permitirá comprender “desde dónde, con quienes y para qué de la política cultural del siglo XXI”. El volumen fue presentado el pasado viernes 18 de julio en la Librería Mauricio Achar de Gandhi, ubicada en Miguel Ángel de Quevedo.

Comentarios