Juan O'Gorman, el reconocimiento que no tuvo

miércoles, 9 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Resulta una irónica coincidencia que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) haya celebrado el décimo aniversario de la declaración de la Casa Luis Barragán como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia  y la Cultura (UNESCO),  y por otro lado, el 109 aniversario del natalicio del arquitecto y pintor Juan O’Gorman. Calificado por el INBA como “artífice de la arquitectura moderna” en un comunicado,  O’Gorman inició la arquitectura funcionalista en América Latina con la construcción de una casa en Palmas 81, con lo cual inauguró una nueva etapa en la creación arquitectónica en México, con apego a las ideas del arquitecto suizo-francés Le Corbusier. Así la describió: “La casa que construí causó sensación porque jamás se había visto en México una construcción en la que la forma fuera completamente derivada de la función utilitaria. Las instalaciones, tanto la eléctrica como la sanitaria, estaban aparentes. Las losas de concreto, sin enyesado. Solamente los muros de barro, block y de tabique estaban aplanados. Los tinacos eran visibles sobre la azotea. No había pretiles en la azotea y toda la construcción se hizo con el mínimo posible de trabajo y gastos de dinero. En México no se había hecho una casa puramente funcional.” Hijo del pintor irlandés Cecil Crawford O’Gorman y de Encarnación O’Gorman Moreno, el artista autor de la arquitectura y murales de la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria, nacido el 6 de julio de 1905 en Coyoacán, concebía a la arquitectura como una adaptación a las exigencias sociales, según del INBA. El funcionalismo proponía la satisfacción de las necesidades funcionales con el máximo aprovechamiento de los recursos económicos, por lo cual se sintió atraído por esta corriente dentro de la cual dirigió la construcción de 24 escuelas y la reparación de otras 29, señala el instituto. Con el mismo estilo, construyó en 1931 las casas-taller para sus amigos Diego Rivera y Frida Kahlo en San Ángel Inn, convertidas en el Museo Casa-Estudio que lleva los nombres de la pareja de pintores desde 1986. Según información del propio recinto, para este conjunto: “O'Gorman se basa para crearlo en la teoría funcionalista que deja atrás los formalismos y las discusiones sobre los estilos constructivos y se preocupa por la estructura, el programa y la función; rechaza la decoración y se pronuncia a favor de que la construcción misma encuentre los medios expresivos formales de su arquitectura; por tanto propone un sistema de construcción de concreto armado, en donde la forma se deriva de la función del inmueble.” Bellas Artes restauró las casas entre julio y diciembre de 1995 para que recuperaran su aspecto original y fueron declaradas Patrimonio Artístico de la Nación el 25 de marzo del año siguiente mediante decreto presidencial. En 2010, el mismo instituto adquirió la casa construida por O’Gorman para él mismo justo en el predio detrás de las casas de Rivera y Kahlo. Y aquí la ironía: Cuando en 2003 se presentó el expediente de la Casa Luis Barragán ante la UNESCO para su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial, se planeaba proponer también, de manera conjunta , las casas-estudio construidas por Juan O’Gorman, pero el expediente no fue completado a tiempo por la Dirección de Arquitectura del INBA, entonces a cargo de la arquitecta Sara Topelson. Se diluyó así la oportunidad de que la UNESCO reconociera hace diez años, en julio de 2004, en su 28ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, en Suzhou, China, ambas obras señeras de la arquitectura moderna de México. La celebración por los 109 años del nacimiento de O’Gorman, estaría acompañada por la de ser considerado patrimonio de la humanidad con sus casas funcionalistas, construidas además para dos reconocidos pintores, declarados a su vez patrimonio artístico nacional. Y no ensombrecería para nada los festejos por la declaratoria de la Casa de Barragán, quien fue reconocido con el Premio Pritzker en 1980. La Biblioteca Central del campus universitario, creada por O’Gorman, está dentro de la zona que la UNESCO declaró patrimonio en junio de 2007, donde hay obra también de artistas como David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Chávez Morado, pero éste no es un reconocimiento al genio creador individual como lo es el de Luis Barragán.

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