El cineasta Costa Gravas en el Festival Internacional de San Cristóbal de las Casas

domingo, 18 de enero de 2015
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (proceso.com.mx).- En el bellísimo Auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) se exhibieron cuatro cortometrajes de jóvenes cineastas chiapanecos, como parte de la sección Tiempo y Memoria del Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas, que acaba de arrancar. Sorprendió la presencia del realizador franco-griego Costa Gavras, quien platicó con el público, mediado por Henner Hoffman, director del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Ante la pregunta de un asistente acerca de cómo había cambiado México desde la última vez que lo visitó, hace casi tres décadas, Gavras contesta sin ningún problema para expresarse en español: “El país ha cambiado, pero me dicen que el gobierno sigue igual. (…) Lo que me da gusto que haya cambiado es que esta iglesia se haya convertido en cine”, refiriéndose al recinto que antiguamente fuera el templo de San Agustín. Las cuatro producciones nacieron de Ambulante más allá, explicó, “un proyecto de capacitación en producción documental que tiene como objetivo formar nuevos realizadores provenientes de diversos rincones de México y Centroamérica, quienes tienen acceso limitado a las herramientas necesarias para compartir sus historias con un público amplio”. Los filmes exponen temas muy diferentes, y sin embargo todos relatan un pequeño fragmento de la realidad de sus realizadores. Sorprende la calidad y la profesionalidad con la que manejan el lenguaje cinematográfico, gracias a asesorías de profesores del llamado El CCC con Patas. El Naíl, de Nestor A. Jiménez Díaz, retrata a Alonso Sántiz López, un anciano rezador, durante el carnaval de Tenejapa. En él se muestran las creencias tradicionales de su pueblo y cómo poco a poco se van perdiendo. Koltavanej, de Concepción Suárez Aguilar, cuenta la estrujante historia de Rosa López Díaz, una indígena que es torturada para declarar un crimen que no cometió y por el cual es condenada a 25 años de prisión. Lalo el dragón, de José Eduardo Martínez González, es un autorretrato del director, un joven que se enfrenta a la urbanización y trata de adaptarse a ella. Y Un día con Rafa, de Ronyk Hernández y David López Pérez, muestra a Rafa, un chico que ha migrado, como primera parada, a Tuxtla Gutiérrez a trabajar en una tienda. Pero pretende seguir buscando su lugar antes de establecerse y formar una familia. La sección no competitiva muestra “un caleidoscopio de miradas cinematográficas en torno a Chiapas, una región que ha cautivado a cineastas nacionales y extranjeros a través del tiempo”. Al final de la proyección los realizadores dialogaron con el público. Ante la pregunta de un espectador sobre cómo pretenden seguir creando ahora sin apoyo institucional, los varones se mantuvieron positivos, coincidiendo en que lo más importante que habían obtenido era un equipo de trabajo. Sin embargo, la respuesta de Concepción Suárez Aguilar fue: “Yo quiero aclarar que no solamente se ha realizado lo que estas instituciones de fuera vienen a apoyar. Están también las producciones, por ejemplo, del Sistema de Comunicación Zapatista (…) aunque durante los últimos tres sexenios haya habido esfuerzos por parte del gobierno del estado por negar la existencia de los pueblos zapatistas, existen. Ellos también hacen documentales con sus propias herramientas, se han capacitado entre ellos. Yo quiero hacer ese reconocimiento porque de manera personal esos compañeros me han inspirado, porque su trabajo ofrece una alternativa ante el sistema capitalista que estamos viviendo”. El programa, con presencia de los realizadores, se presenta de nuevo este domingo en el mismo lugar a las 16:30 horas. Todas las funciones del festival son gratuitas. Se puede consultar la cartelera en la página web: http://www.ficsancristobal.com

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