Festival de Cine en San Cristóbal: Crítica política y carcajadas en Chiapas

viernes, 23 de enero de 2015
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (proceso.com.mx).- Dos películas muy diferentes se presentaron en dos secciones del I Festival Internacional de Cine de esta ciudad, pero con enorme calidad: Propaganda (2014) --dentro de Documentales en Competencia--, y La Familia Belier (2014) --en Funciones al aire libre. La primera es un particular documental chileno que registra el proceso de las pasadas elecciones presidenciales del país. Se trata de un filme colectivo: 16 realizadores, collage donde se testimonian las diversas caras de ese proceso: el inicio de la publicidad, la impresión de propaganda, los actos públicos de los políticos (un verdadero circo), las opiniones de la gente en sus actividades comunes, las manifestaciones estudiantiles, la votación, y al final el desecho que produce todo el material impreso con la imagen de los sonrientes candidatos. La cámara fija sólo observa pacientemente la realidad pasar frente a ella. Los personajes entran y salen de cuadro o permanecen a medias. La presencia del intruso parece no importarles, y su vida cotidiana corre mientras las discusiones políticas, banales y cotidianas, corren con la mayor naturalidad. Es imposible negar la similitud entre dicha situación mostrada en Chile y lo que se vive en cada proceso electoral mexicano. En la función estuvo presente Diego Pino, productor de la película. Es un muchacho bien informado, que habla en nombre del descontento juvenil en su país. Cuenta que eligieron hacer el proyecto en esta ocasión porque es la primera vez que las elecciones son públicas y voluntarias y el nivel de abstencionismo fue de un 50%. Dentro del filme, se hace el seguimiento de cuatro de los seis candidatos presidenciales. “Lo decidimos así porque seguimos un tiempo a los otros dos y sentimos que los otros no aportaban nada útil a la construcción de la película”, reveló Pino. Por su parte, La familia Belier, película francesa dirigida por Eric Lartigau, se exhibió en el Teatro Daniel Zebadúa como función de beneficencia, lo cual consistió en invitar a los niños del DIF. Con un tinte que se acerca más a una comedia romántica, el filme llenó por completo la sala, donde el público de todas las edades disfrutó, incluso sentado en las escaleras. El personaje principal es una adolescente llamada Paula, que vive con su familia en una granja de la provincia francesa. Divide su tiempo entre la escuela, el cuidado de las vacas y, particularmente, su familia, compuesta de padre, madre y hermano, todos sordomudos. Los miembros no pueden hacer nada sin la muchacha interpretando. Cuando se le presenta la oportunidad de estudiar en París en la mejor escuela de canto --irónico, pues es el arte por el que no podrá ser comprendida por sus padres-- comienza el conflicto. La función arrancó risas durante casi dos horas. Al finalizar, se alcanzó a oír a una mujer que susurró a su pareja: “Ya nos hacía falta algo más ligero”. Y es que la programación de la primera edición del Festival ha abarcado películas sociales, que provocan crisis de conciencia, culpa, esperanza, pero sobretodo reflexión. La función al aire libre de La familia Belier se llevará a cabo durante el último, día del evento, el 24 a las 18:30 en la Plaza de la Paz.

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