Francotirador: Heroísmo y barbarie

martes, 27 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por Clint Eastwood y estelarizada por Bradley Cooper, Francotirador (American Sniper, EU- 2014), es una estremecedora cinta que oscila entre dos mundos: la barbarie de la guerra y el heroísmo exacerbado; entre el “mal” que amenaza a una sociedad y el “bien” que lucha por proteger todo lo que es bendecido por Dios, para desembocar en un mundo cotidiano que pierde su sentido cuando el guerrero deja de estar en la zona de peligro. Francotirador, escrita por Jason Hall, cuenta la historia del francotirador más letal en la historia de los Estados Unidos: un Navy Seal (miembro del equipo bélico de la Armada) llamado Chris Kyle (interpretado por Cooper, nominado inmerecidamente al Oscar por Mejor actuación) durante sus años en la guerra con Irak. El personaje está basado en la autobiografía homónima de Kyle: un sujeto conservador del estado de Texas, religioso; anteriormente un vaquero en toda la extensión de la palabra, quien luego de ver las noticias de un atentado terrorista por la televisión decide enrolarse en el ejército, porque “uno tiene que cuidar a los suyos”. Sea propaganda imperialista o no, la visión de Kyle se resume en el compromiso de cualquier guerrero: matar o morir, y todo para proteger a sus compañeros en el campo de batalla, con la ilusión de que al final las cosas estarán bien en casa. Por un lado, Kyle es un guerrero; por el otro, un asesino que tuvo que matar, no sólo a combatientes enemigos, sino entre ellos a mujeres y niños que llevaban armas destinadas a asesinar a sus compañeros en el campo de batalla. La decisión de apretar el gatillo es difícil; pero nuestro “héroe” argumenta sus decisiones con base a guardar la seguridad de sus compañeros: “Era la vida de esa mujer con una bomba en la mano, o la muerte de sus compañeros”. Una vez que Kyle regresa a casa con su esposa Taya (Sienna Miller) y su pequeño hijo, descubre que el eco de la guerra lo sigue a todos lados, junto con sus hermanos caídos en batalla y probablemente (aunque Kyle lo niega), la muerte de 160 enemigos. Kyle regresó físicamente intacto de la guerra; las heridas son de otro tipo y han generado cierta discapacidad emocional, al menos en los primeros meses. La guerra lo sigue a todos lados. Hay un exceso de minutos que salen sobrando y no aportan nada a la historia. Francotirador es una muy buena cinta; pero no tiene esa fuerza conmovedora que poseen los grandes trabajos de Eastwood.