"¿Será verdad?"

lunes, 5 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Sí, según opinión de muchos de sus contemporáneos, servidor fue en vida ejemplo de lo peor a que puede llegar ser un humano; fue visto y calificado como encarnación de la maldad, como un feroz y sanguinario dictador imperialista… pero eso fue después de haber sido el bueno en una larga guerra que sostuve con un país vecino… ¿y el cómo y el por qué, de ese cambio? Pues fue cuando servidor intentó hacer de su país la primera potencia del petróleo, para que fuera capaz de determinar en solitario el suministro y los precios del mismo para casi todo el planeta. Esa ambición de servidor del energético más importante para el mundo, tanto para los países desarrollados como para los emergentes, respetado lector de la presente no ignoras, llevó al que escribe a ver y considerar que “el infierno eran los otros”, como dijera Sartre; a que en modo alguno los tuviera en cuenta y, sobre todo a aquellos que se opusieran a sus deseos, los tratara sin miramientos ni escrúpulos a la hora de realizar mis particulares ambiciones, por todo lo cual servidor fue, repito, visto, calificado y acusado de ser un psicópata demente, como un enemigo de la humanidad, que llevó a la degradación las sagradas libertad y a la libre competencia del mercado al convertirlas al despiadado y salvaje darvinismo social, a esa teoría que sostiene que en las comunidades humanas, en las sociedad formadas por las mismas, como ocurre en la naturaleza, la competencia, la lucha por la vida y la selección natural dan el triunfo a los más aptos, a los mejores… supuesto que en no pocos casos legitima, justifica y hasta legaliza las iniquidades y hasta las más brutales y crueles cometidas por esos triunfadores… por esos “mejores”… cometidas no hay que olvidarlo, para realizar sus muy particulares ambiciones o satisfacer sus necesidades. Con todas esas acusaciones orquestadas contra servidor, fácil fue declararle una guerra fundamentada en la falacia de que había convertido a su país en un nido de terroristas y tenía armas biológicas que me disponía a utilizarlas; mentira que fue desmentida por la realidad de los hechos… pero bien que sirvieron para que se me declarase una guerra injusta y justificar el que fuera agredido, derrotado, capturado, juzgado, condenado y ejecutado. El que escribe, no discutirá si todo de lo que se le acusó es cierto o no… aunque juzga que lo último es la verdad… lo que va a exponer es la extrañeza y enojo que le causó que el principal autor de toda esa maquinación contra servidor, los U.S.A., esté en estos días haciendo lo mismo que el de la voz: ser en solitario el que decide el precio mundial del petróleo… siguiendo con ello mi mal ejemplo (…). Y consiguiéndolo, afectando así la economía mundial, tanto de países contrarios como de amigos y hasta aliados… poniendo en práctica el darvinismo social, lo que no habla muy bien del país cuyos políticos, grandes hacendados, comerciantes y grandes corporaciones transnacionales proclaman y pretenden encarnar y representa como ningún otro el ser los campeones de la democracia y la paz, y los paladines de la libertad y de los derechos humanos. Más ahora caigo de que servidor no debería extrañarse de todo ello, pues no hay más que recordar la historia de los U.S.A. para comprobar que desde su fundación está basada en una falaz doble moral, pues si bien su Declaración de Independencia afirma pomposa y arrogantemente que sostienen que hay “verdades evidentes de que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su creador ciertos derechos inalienables, entre los que están la libertad y la consecución de la felicidad”. Pero lo que fue verdad evidente es que en la realidad social sostuvieron y permitieron la esclavitud por años en buena parte de su territorio, con lo que cínicamente admitieron y aprobaron que todos los hombres no eran iguales, que los habían nacido para ser esclavos. Luego pensaron arrogantemente, con Jefferson a la cabeza, “que la expansión nacional (de los U.S.A.) crearía un imperio de la libertad como ésta jamás lo vislumbró desde los comienzos del mundo”… por lo que alegremente se dedicaron a casi exterminar y a despojar de sus tierras a los indios, quedarse con la mitad del territorio de México, su vecino, a apoderarse de las islas de Hawái y a entrometerse en las políticas de otros países, pues lo que es bueno para los U.S.A., lo es para el mundo… por lo que de manera cínica, el cuento de que iban a crear un imperio para la libertad, se ha convertido en libertad para crear un imperio sólo para ellos. Ese es el pensar de servidor. El lector juzgará si es acertado o no… pero no debe de olvidar que la opinión del que escribe está basada en realidades.   Sin más por el momento.   SADAM HUSEIN

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