Jean Francois Boyer y su aproximación a la juventud en 'Lágrimas de volcán”

miércoles, 21 de octubre de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Con dedicatoria a los jóvenes, dijo el documentalista y periodista francés Jean Francois Boyer sobre Lágrimas de volcán, su primera novela, libro donde narra historias de hombres viejos llenas de advertencias y reflexiones para los jóvenes. Luego de la última presentación del volumen, el sábado pasado en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo, Boyer, quien lleva más de 20 años viviendo en México, dijo a Apro vía telefónica que su libro tiene dedicatoria: “Es un libro para la juventud, o esa es la intención de mis personajes, de enunciar y hacer notar una situación real de los jóvenes en México y de otras partes de América Latina, en específico de los que terminan tomando un fusil para enriquecerse rápidamente, no por necesidad, porque los marginen o porque vivan en pobreza, sino por querer enriquecerse y tener más poder, y me parece un problema particularmente notable en este país que no ha sido tema de reflexión. “Es tema la colusión de los gobernantes, la corrupción, la saga de los grandes narcos, pero nadie habla de esos chicos”. Y lo deja claro con una idea expresada por Julien, unos de sus personajes de la novela, un documentalista que en compañía de Diego (un exguerrillero), espera que la gente del cartel “Guerreros del norte” acepte su propuesta de filmar sus actividades. Se lee sobre Julien en el primer capítulo: “Nunca se me ocurrió realizar un enésimo filme de horror sobre México. Las cabezas decapitadas arrojadas por los asesinos en los bares frecuentados por sus enemigos; la sangre derramada, las toneladas de cocaína contrabandeadas atraen menos mi intención que los miles de jóvenes que se enrolan en esas mafias. “Mi ambición es explicar por qué lo hacen. La miseria y la marginalización a que los confina la sociedad mexicana son seguramente las principales causas de la explosión de violencia que desgarra al país. Quiero entrevistar a esos adolescentes que por algunos dólares pasar a cometer diariamente los crímenes más atroces. Quiero que me cuenten su infancia, sus frustraciones. El filme será un testigo de cargo contra el implacable sistema económico que los Estados Unidos imponen en México desde hace 15 años”. –¿Qué aporta su novela en el contexto de violencia y narcotráfico donde la sitúa? – “Mi novela no es una historia de narcotráfico como tal, es la historia sobre un exguerrillero que ha tenido sueños y que en medio de un reportaje sobre el narco se topa con exmilitares convertidos en narcotraficantes, aunque hay una historia independiente, está la venganza de ese hombre, la reflexión sobre la decisión de esos jóvenes; hay novelas que están totalmente limitadas al ambiente del narcotráfico, pero creo que no es el caso aquí”, dijo en un perfecto español. Boyer fue durante 35 años corresponsal del primer canal de televisión de Francia y del diario Libération, se ha especializado en movimientos de liberación en Argentina, Colombia, Chile, Vietnam, Portugal, el Sahara Occidental, El Salvador, Palestina, Israel, Líbano, México, Venezuela y Haití, además de ser fundador, en 2008, de la edición mexicana Le Monde Diplomatique. –¿Ha plasmado algo de su experiencia profesional en sus personajes en Lágrimas de volcán? –Julien puede tener dos o tres cosas mías, pero también de muchos otros y otras inventadas, los personajes son un juego de compilación e invención permanente, no hay que buscar la parte biográfica, son personajes de novela y, si se sostienen como tales, hay que tomarlos como lo que son. El volumen de 250 páginas fue editado por la casa independiente chilena Ceibo Ediciones en la Colección Narrativa, y tiene un total de 25 capítulos. Sobre su intención de seguir escribiendo, el también autor de los ensayos de investigación L’empire moon (La Découverte, París, 1986) y La guerra perdida contra las drogas (2001), explicó que está en el proceso de creación de personajes. “La gestación de una novela es un proceso largo, hay que acostumbrarse a compaginar los embriones de personajes para que empiecen a cobrar una vida real en la cabeza antes de empezar a escribir, y tengo una idea en este momento, lo único que puedo decir es que tendrá que ver, por lo menos, con el modelo cultural que nos ha impuesto el modelo económico. Porque me parece importante que los personajes novelados sean una introducción a un mínimo de reflexión para el lector, una historia que te haga pensar, siempre que te haga pensar”, concluyó.  

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