El grupo teatral Waikaripa en la Ciudad de México

lunes, 2 de noviembre de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Niños originarios de la comunidad wirrárika de la región montañosa de Nayarit que conforman el elenco de la obra “¿Qué tan lejos queda el norte?”, visitaron la Ciudad de México para presentar ese montaje dentro de la Feria de las Calacas, en el Centro Nacional de las Artes (Cenart) y en el Museo Nacional de Culturas Populares, a propósito del Día de Muertos. El grupo de niños inició hace un año el proceso creativo de la realización de la obra, que aborda el tema de la migración. La estructura dramatúrgica es sencilla: La odisea de un niño a bordo del tren “La Bestia” que desea reunirse con su padre migrante que vive en California, Estados Unidos. Con la guía del maestro José Antonio, el grupo integró al texto elementos de sus creencias mágico-religiosas sagradas para la cultura wirrárika, como la presencia de una deidad protectora llamada “El ciervo” y el símbolo tradicional de la figura del rombo que apunta hacia los cuatro puntos cardinales (similar a la emblemática Rosa de los vientos, para los navegantes). La migración es un tema familiar y delicado para los niños pero han logrado abstraerlo de sus características más objetivas debido a su tratamiento en el taller de teatro del albergue. De hecho, cuando se les solicitó durante una plática en el vestíbulo del Teatro de las Artes del Cenart que de manera espontánea expresaran algo sobre el tema, respondieron: “Migración es una persona que se desplaza”. El maestro José Antonio recibió asesoría teatral de la escritora Verónica Maldonado, autora del libro “Valentina y la sombra del diablo” (Editorial Paso de Gato), quien ha profundizado en torno a la función del teatro en la infancia como una práctica política que concientiza al niño como un participante activo de la transformación de una sociedad y de él mismo. La obra ha tenido ya varias presentaciones durante el año 2015 en distintos sitios, tales como la propia comunidad del albergue; el Teatro Miguel Alemán, de la ciudad de Tepic; el Museo de los Cinco Pueblos y en la Muestra de Teatro Hecho por Niños y Niñas, en Mazatlán, Sinaloa. Los integrantes de este grupo llamado Waikaripa (“espacio de juego”), están por primera vez en la Ciudad de México para ofrecer dos presentaciones. Confiesan estar nerviosos tal como lo estarían los actores profesionales. En una charla concedida a la reportera en el vestíbulo del Teatro de las Artes del Cenart, los niños y el maestro titular del taller de teatro, José Antonio Ávalos, vistieron ropa tradicional de gala de la cultura wirrárika. Everardo Conchas, las hermanas Karla y Zaulima Medina, Jessica López, Yajaira López y América Torres,  tienen entre 10 y 12 años. Sentados alrededor de su maestro escuchan el relato de su día a día. Los niños son habitantes del municipio Santa María del Oro, poblado ubicado al sur de Nayarit. De lunes a viernes viven en un albergue donde realizan variadas actividades como parte de un programa de formación. El taller de teatro se imparte al grupo dentro del albergue por periodos, no es una clase permanente en el calendario educativo. El profesor José Antonio es el titular, él es integrante del programa Teatro Hecho por Niños y Niñas de Alas y Raíces, que coordina la actriz Anelvi Rivera en todo el país. Cuando tiene que impartir el taller, se incorpora al cotidiano del grupo dentro del albergue. La primera actividad de los niños dentro del albergue, es asistir a la escuela, después lavan su ropa en los lavaderos con que cuenta el lugar y por la tarde, cuando ya están libres tocan a la puerta del dormitorio del “maestro Toño”, como lo llaman, para llamarlo a ensayar. A los niños, dice, “les gusta el teatro”. Las familias de los pequeños residen en las montañas de la Sierra Madre Occidental que atraviesa por Nayarit. Pertenecen a la comunidad originaria de los wirrárikas. Recogen a los niños en el albergue de Santa María del Oro cada fin de semana y cada domingo en la madrugada descienden nuevamente de la Sierra para regresar a los niños a su formación en el albergue.

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