'¿Será así?”  

martes, 29 de diciembre de 2015
MÉXICO, DF (apro).- Respetables lectores de la presente: me van a perdonar, pero si estamos como estamos, es porque vivimos en el error y no lo sabemos, y porque el mismo está manipulado por la minoría de los que dicen que sí saben cómo hacerla y nos lo imponen si es necesario… y lo hacen porque tienen el poder… viven en él… y de él se benefician. ¿Será por eso que lo manipulan? A esa conclusión llegó servidor después de leer las cartas firmadas por el Tío Lolo y Juan Palomo a este buzón, y ponerse a reflexionar sobre las mismas. Eso fue como un conjuro, pues al hacerlo, vinieron a su memoria personajes y obras que han sido y son estelares en el pensar de la historia humana, lo que llevó a servidor a considerar que el error en el que nos movemos es el de creer que vivimos en una globalidad democrática, abierta, de oportunidades para todos, incluyente, respetuosa de las minorías y, por añadidura, garante y decidida defensora de la libertad de pensar, de la libre expresión y de la libertad de moverse, en fin, en la mejor de las posibles globalidades… por lo que debemos defenderla incluso con nuestras vidas, si es necesario. Eso es lo que se nos ha dicho y se nos dice. ¿Cuál es la realidad de los hechos? Pues resulta que a la única minoría que es en verdad respetada, se le permite libertad de movimiento, es esa minoría del 1% que lo tiene casi todo… a la cual se le permite y defiende su libertad de mover donde quieran a sus personas, sus capitales e industrias… soporta a los que algo tienen y no los asusta porque no son un peligro… y se porta cruel y despiadada con la mayoría que no tienen casi nada y malvive con trabajos precarios y mal pagados… a los que hay que añadir otros millones que ni eso tienen y la única libertad que tienen es la de vegetar en la pobreza o, en caso extremo, morirse de hambre… que lo digan si no es así, esos otros millones de humanos que por escapar de ese destino en su país de nacimiento intentan irse a otros y se encuentran con alambradas de púas, muros de agua… y policías que los ven y tratan como un peligro… cuando no como criminales… que igualmente lo digan los que han muerto y siguen muriendo en ese intento. Lo hasta aquí expuesto, muestra y demuestra que la actual globalidad, dizque democrática y sus etcéteras, tan alabada y tenida como la mejor de las posibles por tantos… es una engañifa, una trampa… incluso para las minorías selectas que como tal la tienen… políticos, grandes financieros e industriales y hasta intelectuales como los economistas y los que se dedican a convencer a otros que estamos viviendo en la mejor de las globalizaciones posibles… ¿y qué nos indican los hechos?... que en la misma, las tan cacareadas libertad e igualdad no existen en absoluto… por vivir precisamente en el absoluto de la tiranía de las leyes del libre mercado competitivo… cuya ley primordial es aquella que sentencia que “el que tiene más saliva, traga más pinole”… y los datos señalan y confirman que los grandes financieros y las grandes empresas transnacionales… sus dueños, claro… tiene presupuestos superiores a los de muchos estados… lo que les da un poder supranacional, con el que por medio de sus inversiones, les permite presionar para hacer reformas en leyes ya existentes e incluso exigir y conseguir imponer nuevas leyes convenientes a sus muy particulares y ambiciosos intereses, con lo que se está consiguiendo que los dueños de las finanzas y de las grandes empresas particulares, estén haciendo que los países de desarrollo limitado estén más sometidos a los dictados y a los intereses y conveniencias de los grandes financieros y los dueños de las grandes empresas transnacionales… bueno será recordar al respecto los desafortunados ejemplos de Grecia, Portugal y España… y a los propios USA, gran paladín de la globalidad neoliberal… que con sus crisis económicas periódicas ha llevado al mundo al borde del desastre en menos de cien años, la del 1929 y la que actualmente padecemos. ¿Por qué es posible tan absurda y angustiante situación? ¿Por qué es, como todas o más, profundamente clasista tanto en lo individual como en el concierto de las naciones globalizadas? Entre los que comparecieron ante mis reflexiones, filósofos de la antigua Grecia, con Sócrates a la cabeza, me dijeron que se debía a la ignorancia de los humanos; el autor de El principio de Peter, al que el saber y la excelencia termina en la ineptitud; Lord Bacon, a que los individuos están sujetos a su teoría de los ídolos, y Doris Lessing a que las personas son víctimas de sus elecciones, como lo explicó en su obra Las cárceles que elegimos. Servidor cree que al conjunto de esas teorías, hipótesis o como se quieran llamar… y ustedes, respetables lectores de la presente, ¿qué piensan? Deseándoles un próspero año de 2016. JUAN CONTRERAS

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