"Siempre hemos estado en contacto con él", aclara sobrina de Pitol

martes, 10 de febrero de 2015
MÉXICO, DF, (apro).- Después de dar a conocer que el escritor Sergio Pitol aún sigue en terapia intermedia en el Hospital Ángeles de Xalapa, Veracruz, su sobrina, María del Carmen Pitol, dijo a Apro que “nosotros en su familia siempre hemos estado en contacto con él”. “Aquí no hay bandos, lo importante para él es que todos hablemos en función de su salud”, aclaró vía telefónica desde Querétaro, donde radica. De 52 años de edad, María del Carmen Pitol (una de los cuatro sobrinos directos del Premio Cervantes 2005) manifestó que la salud del traductor y diplomático se encuentra aún en observación. “Todavía se halla en terapia intermediaa, no ha dejado de estar ahí… Lo que el doctor dijo es que, por el estado grave del que salió, él tiene que estar en observación y ver cómo reaccionan los cuatro órganos vitales del cuerpo: corazón, pulmón, riñón e hígado. “Entre primos y sobrinos nos hemos turnado para estar al pendiente. Ahorita está un primo allá (en el hospital) y así hemos estado en rotación para estar presentes todos. Estamos en contacto todo el tiempo y nos hablamos después de conocer el parte médico, una vez por la mañana y otra por la noche”, destacó --Después de lo que se ha publicado sobre la relación con su chofer y asistente, o la parte del DIF que tiene su tutoría, ¿cómo manejan esta situación? --Ha sido una cosa tremenda, porque antes de todo esto hablábamos con Guillermo Perdomo (el chofer de Pitol) o Manuel (el asistente), y todas las semanas nos decían que estaba ‘tomando el café’ y que por eso no contestaba. “La última vez que supimos de él fue en septiembre, hasta que un día nos dijeron que no quería hablar con nosotros sin decir por qué. ¡Si somos familia y siempre hemos tenido contacto! A veces nos ha separado algún país, pero siempre hemos estado en contacto de muchas formas”, señala María del Carmen Pitol. “Con todo esto les hemos pedido que lo más importante para la salud de Sergio es que hablemos en función de la paz, la generosidad, y la alegría, que es lo que lo caracteriza. No obstante, es doloroso que los medios descontextualicen y digan que sólo tiene demencia… “Tiene una enfermedad de nombre muy largo: afasia primaria progresiva no fluente degenerativa del tipo de demencias frontotemporal. Sí aparece la palabra demencia pero es irresponsable que la saquen de contexto”, acota. También explicó sobre la situación de la tutoría legal del escritor: “Fue sorpresivo que no nos hayan dado la tutela. Porque cuando se inició el juicio mandamos papeles, credenciales, correos, todo… mis hermanos (Cristina, Adriana y Luis Ángel Pitol) y yo le escribimos a Adelina Trujillo (procuradora de la Defensa del Menor, la Familia y el Indígena del DIF estatal veracruzano) desde diciembre, a su correo institucional porque al buscarla por teléfono nunca estaba… “Y aún así nos enteramos hasta el martes 3 de febrero sobre su situación médica. Si tenían todo desde antes, ¿por qué no nos contactaron?”, inquiera la sobrina del poeta. --¿Lo ha visto en estos días en el hospital al maestro Sergio Pitol? --Tenía terror de entrar a verlo porque nos decían que no nos quería ver. Mis hermanas me empujaron a que entrara, y así lo hice. Lo vi el viernes pasado y le doy gracias a Dios porque cuando lo vi me reconoció en ese momento, me sonrió y me movió sus pies; le di un mensaje, lo tapé con una manta y hasta le pregunté: ‘Sergio, ¿quieres que me vaya?’ Y me apretó la mano de que no; ahí me di cuenta de que todo lo que me habían dicho no era verdad. “Después llegó la enfermera a decir que se había acabado el tiempo, pero me volvió apretar la mano para que no me fuera. Le canté una canción que mi nona le cantaba a mi papá (Ángel) y a él, Aveva un bavero, una canción italiana… “¡Fue lindo saber que no es cierto lo que dicen, que él nos sigue necesitando como lo seguimos necesitando nosotros a él! Me pregunto si mi papá estuviera vivo, ¿qué hubiera pasado? ¡Seguro hubiera ido por su hermano y nada de esto hubiera sucedido! Y concluye: “Queremos cuidarlo y que todo sea en función de su salud, que sepan que no está demente, que tiene una enfermedad neurológica y que, si hay un patrimonio, es para cuidar su salud y porque requiere cuidados. ¡Está vivo, por Dios! Si hay un patrimonio es para él y su salud, es horrible que digan que estamos allí con él por una herencia.”

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