Demis Roussos (1946-2015): Negritud y alma

miércoles, 4 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Sin duda, los melómanos vigesémicos nacidos en México antes de la década de los setenta bien recordarán a dos gigantescos músicos del mundo pop, promovidos hasta el cansancio por la radio y televisión comerciales de nuestro país a mediados de aquellos años maravillosos: Barry White (Texas, 12 septiembre 1944-California, 4 de julio 2003) y Demis Roussos (Alejandría, 15 de junio de 1946-Atenas, 25 de enero de 2015). Ambos obesos llegaron a pesar más de 150 kilos cada uno en su etapa cumbre, aunque curiosamente de los dos, sólo Roussos sería satirizado magistralmente por el imitador Eduardo Manzano, de Los Polivoces, cantando su éxito “Cuando sea un niño”: Demis Roussos comenzó bastante joven en la música. Primero haciendo jazz y luego en el grupo de blues y de soul Aprodite’s Child (“Hijo de Afrodita”), al que pertenecía el también famoso músico griego Vangelis (1943), compositor de Carruajes de fuego. “Lluvia y Lágrimas” de esa banda de Roussos y Vangelis se había inspirado en el Cannon en Re Mayor de Johann Pachelbel (1653-1706). Tras un largo silencio y habiendo reducido bastantez kilos, Demis Roussos volvió a salir en el verano de 2009 a la palestra de la música universal: “Después de esos períodos azul y rojo tuve una etapa en el pop que fue mi época rosa donde gané muchísimo dinero por todo el planeta para, eventualmente, devenir en un artista de entretenimiento, todo a la manera de un pintor que se pasa de un estilo a otro. Picasso, por ejemplo, iba de un período verde, amarillo y blanco, al azul, etcétera… “Posteriormente, cuando comprendí que no tenía ya gran cosa qué decir, entonces dejé de grabar hasta que me llegaron nuevos sonidos a mi mente y así acudí al productor Marc di Domenico y grabamos un álbum al estilo de los sesenta y setenta, con un equipo novel muy interesante, mi vuelta a la negritud. “Esos años sesenta representaron un tiempo trascendental para la música y mi interpretación ahora en este disco es muy distinta a lo que hice cuando triunfé por todo el mundo. Se trata de regresar a mis raíces de rock, de soul y de blues.” Ese excelente CD, casi desconocido en América Latina, apareció en Francia e Inglaterra por octubre del año 2009 bajo el sencillo título Demis (Discograph ?6143972), logrando los mejores elogios de la crítica rocanrolera: Roussos demostró no sólo ser un hábil mercader del pop, sino poseer asimismo un alma grandiosa de un vocalista sincero, preocupado políticamente; un apasionado talento que atrapa nuestra oreja en diez piezas hechas a su mejor medida. El álbum comienza con “Septiembre”, rola acompañada de las inglesas Juliet Roberts (6 de mayo 1962) y Sylvia Mason James (1959) en coros. Sigue “Sobre mi almohada”, para viajar enseguida a “Amor es”, “¿Qué dicen?” y “Hola, hola”. Además de las citadas cantantes, tocan la multi instrumentista Tamar Osborne, el sax de Jake Telford, la trompeta de Simon Finch y la violinista Zorica Stanojevic´, de Serbia. “Volveré a casa” incluye a un numeroso grupo coral: Gospel Dream. “Escuincle inmaduro” lleva armónica de la bataquera Jessica Lauren. En “Ayuda” destaca la guitarra del francés Sébastien Martel. Finalmente, cierra Demis la rola más larga (casi diez minutos de duración) y más comentada por la prensa europea: “A quién le importa un carajo”, con tabla de Latif Ahmed Khan. Dicho CD prueba que Demis Roussos no era el amelcochado que todos creímos en su período rosita fresón. Este disco lleno de negritud significaría el último gran suspiro para Demis, siendo grabado en los estudios State Of The Ark, de Londres, y mezclado en De La Grande Armée, de Paris. La banda juvenil que lo acompaña: Jessica Lauren (teclados), Lewis Reuben Wharton (bajo) y el hijo de Steve Howe, Virgil How (batería), más el requinto Nicholas Ryness-Hirsch.

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