En el bosque: Hacia las profundidades de nuestros deseos

martes, 24 de marzo de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por Rob Marshall, En el bosque (Into The Woods, EU-2014) es una hermosa cinta musical que reúne de manera ingeniosa los cuentos clásicos de los hermanos Grimm. Las historias que vemos en la cinta son: Caperucita Roja (Lilla Crawford), Juanito y las habichuelas (Daniel Huttlestone), Cenicienta (Anna Kendrick) y Rapunzel (Mackenzie Mauzy), el eje narrativo lo lleva una quinta que gira en torno a un panadero (James Corden) y su esposa (Emily Blunt) quien no puede tener hijos. La cinta comienza con todos los personajes deseando algo; por ejemplo, Caperucita desea pan para ir con su abuela, Cenicienta ir al baile, Juanito que su vaca blanca dé leche, y el panadero y su esposa tener un hijo. ¿Y Rapunzel? Eso es un enigma que se resolverá después. Las cosas cambian cuando una bruja horrible (Meryl Streep) se le aparece a la pareja infértil, para comentarles que ella puede hacer que tengan un hijo pues resulta que todo es producto de un hechizo que la bruja arrojó sobre el padre del panadero, ya que lo encontró robando de su jardín. Entre otras cosas, unos frijoles mágicos que se supone que ella debía cuidar. Y bueno, su “falta de cuidado” la volvió fea. En venganza, la bruja secuestró a la hija al padre del panadero y lo maldijo con la imposibilidad de tener mayor descendencia. Para poder revertir el hechizo, la bruja necesita que el panadero y su esposa le lleven algunos artículos para hacer una poción: necesita una vaca blanca, una capa roja, un poco de cabello rubio y una zapatilla de oro. Y es así como todas las historias se irán entrelazando sin que se modifiquen de manera radical (al menos al principio), teniendo como escenario principal la espesura del bosque --depositario de deseos, miedos e inseguridades-- en donde todos deberán internarse. La historia es sumamente entretenida y conmovedora, en parte por el ingenio del guionista y director en hilar las historias, y otro tanto porque están tan bien contadas y dejan entrever las penas de los protagonistas, provocadas por sus deseos incumplidos, capaces de provocar dicha o desgracia. Puede objetársele que es un poco larga, pero en términos generales En el bosque es una verdadera delicia.

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