Pedro Infante, el ídolo inmortal, de José Ernesto Infante Quintanilla

martes, 14 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Cuando contaba con 39 de edad, hace 58, pereció el ídolo del cine nacional Pedro Infante, en un accidente aéreo ocurrido en pleno vuelo sobre la ciudad de Mérida, Yucatán, el 15 de abril de 1957. Nacido un 17 de noviembre de 1917 en las calle de Constitución 88 del puerto de Mazatlán, Sinaloa, Pedro Infante Cruz filmó 58 películas desde 1942, con La feria de las flores, dirigida por José Benavides Jr., y hasta 1956 con Tizoc , de Ismael Rodríguez, y Escuela de rateros, de Rogelio A. González (ambas estrenadas post-mortem). José Ernesto Infante Quintanila, hijo de José Delfino Infante Cruz (Pepe Infante), hermano de Pedro Infante, acaba de publicar un homenaje biográfico a su tío, Pedro Infante. El ídolo inmortal, primera edición de un libro que aparece ahora bajo el sello Océano exprés, en 225 páginas con fotografías en blanco y negro y la presentación de Guadalupe Loaeza, además de notas y bibliografía. Hemos escogido un fragmento del quinto capítulo (el libro consta de seis) “Que me toquen las golondrinas”, donde Infante Quintanilla aborda los últimos momentos en vida del Ídolo de Guamúchil, que reproducimos enseguida para nuestros lectores en este aniversario 58 de la muerte de Pedro Infante. La última vez Wilo Rosel nos ha comentado que el sábado 13 de abril entrenaron fuerte en el gimnasio y notó a Pedro preocupado y muy nervioso. No obstante, eso no impidió que al día siguiente salieran en avioneta junto con el mecánico Marciano Bautista Escárraga hacia Isla Mujeres y Tulum. Viaje del que regresaron por la noche y momento en el que fue instruido por Pedro para presentarse a las 7:00 a.m. del día siguiente, porque viajarían hacia el D.F. También le recomendó que llevara consigo cierta herramienta específica para quizá realizar algunos ajustes antes del viaje. El 15 de abril, Pedro se levantó muy tempranito, desayunó lo que le había preparado su doméstica, la señora Trinidad Romero, ultimó los detalles para trasladarse al aeropuerto de la ciudad de Mérida y realizó el que fue su último viaje en motocicleta, al dirigirse al aeropuerto en su famosa Harley-Davidson. Eran aproximadamente las 7:30 de la mañana cuando abordó el trimotor XA-KUN, modelo Liberator, marca Consolidated, que había sido utilizado en la segunda guerra mundial para transportar tropas, y después fue adaptado para servir como aeronave de carga (un pequeño Hércules) propiedad de TAMSA. Según versión de su hermano Pepe, frecuentemente oía a Pedro comentar que ese aparato le estaba dando serios problemas mecánicos. El día del vuelo, estando ya en el aeropuerto, instruyó al piloto Edgardo Alatorre, quien había sido convocado para ese viaje, para que se incorpore a la tripulación y salga hasta el día siguiente con el mismo itinerario, pues Pedro había decidido ser el copiloto y conducir la nave, junto con el capitán Víctor Manuel Vidal. Los acompañaba el mecánico Marciano Bautista. Este cambio de planes, providencial para Edgardo, le salvó la vida. Ese mismo día, Pedro se había comprometido a estar en la Ciudad de México; incluso la noche anterior había hablado con su hermano Pepe para que lo esperara en el hangar de TAMSA, a eso de las 10:00 a.m., junto con su escolta, el Indio Sandoval, y López Zuaza. Una vez verificados los instrumentos, se escucharon por radio las instrucciones de rutina para iniciar el despegue, siendo la señorita Carmen León, operadora de TAMSA, la última persona que escuchó la voz de Pedro Infante. Así, aparentemente y sin ningún problema, el tetramotor tomó pista y despegó a las 7:40 a.m. De acuerdo a los testigos del accidente, quizá dos minutos después se notó que la aeronave no alcanzaba ni la altura ni la velocidad óptimas. Se sabe que en el interior de la cabina de mando, tanto Pedro como el capitán Víctor Manuel Vidal y el mecánico Marciano Bautista Escárraga hicieron todos los intentos posibles para corregir la falla, inclusive durante ese pequeño trayecto tiraron algo de la carga. Cajas de pescado y rollos de telas fueron lanzados al vacío con la finalidad de aligerar el peso del avión, asumiendo el riesgo de lastimar a alguien, pues esta maniobra se realizó sobre pleno centro de Mérida. Momentos después el aparato se desplomó, cayendo en la esquina que forman las calles 54 y 87, al sur de la ciudad. Los depósitos de combustible del avión estaban llenos, por lo que al impactarse en tierra estallaron, creando un incendio impactante. El fuego abarcó varias casas y resultaron lesionadas decenas de personas. Según nos ha comentado don Rubén Canto Sosa, propietario de una de las casas donde cayó el avión y testigo del accidente, en el lugar perecieron la señorita Ruth Rosell Chan, de 19 años, y el niño Baltasar Martín Cruz, ayudante de una carpintería que se encontraba a unos metros del accidente. Entre los cuerpos también se encontraron los restos de tres mascotas que Pedro llevaba a la ciudad de México. Las toneladas de pescado, combustible y los restos humanos calcinados provocaron un olor insoportable. Al día siguiente, todos los periódicos del país y muchos del extranjero publicaban en primera plana la fatal noticia. El periódico El Norte de Monterrey dio una enorme cobertura a los hechos. Las notas señalaban: “Trasladan a México el cadáver de Infante, consternación por su muerte. El famoso actor y cantante falleció esta mañana, a las 8 horas, en un accidente de aviación ocurrido en la ciudad de Mérida. “La Dirección de Aeronáutica Civil dependiente de la SCOP informa oficialmente, hoy a las 7:45 horas, que el avión Consolidated Vultee B-4-J, matrícula XA-KUN, despegó de la pista número 10 que tiene dirección poniente-oriente en el aeropuerto Internacional de Mérida, Yucatán, propiedad de Transportes Aéreos Mexicanos (TAMSA). Efectuaba el vuelo 904 con carácter de extraordinario, directo desde Mérida, Yucatán, a la Ciudad de México. Tripulaban el aparato el capitán piloto aviador Víctor Manuel Vidal Lorca y como primer oficial y piloto aviador Pedro Infante Cruz, y como mecánico Marciano Bautista Escárraga… “El avión sufrió el accidente poco después de haber despegado, cayendo a tierra una distancia relativamente corta de la cabecera de la pista, en un lugar que está situado en el cruzamiento de las calles 54 y 87 de la ciudad de Mérida, Yucatán. Al caer el avión quedó totalmente destruido, los tanques dee constumble explotaron, el fuego se extendió rápidamente, todos los tripulantes perecieron… El inspector de la Dirección de Aeronáutica Civil, Luis Soto Ruiz, inició las investigaciones para determinar las cusas del accidente. “El piloto aviador Pedro Infante, conocido en sus actividades como actor cinematográfico y cantante, trabajaba como socio de aviones de esa compañía desde hace más de tres años; cuando sus actividades artísticas se lo exigían solicitaba licencia a la empresa TAMSA y le era concedida por el tiempo necesario… “Al terminar cada una de estas licencias, Infante reanudaba sus actividades de piloto. Era titular de la licencia de transportes públicos número CCP-447P-P. La había renovado el 2 de abril y en esa fecha se le computaban 2,900 horas de vuelo.” (…) Las causas del siniestro todavía se desconocen. Se ha sostenido que volaba con exceso de carga; sin embargo, el peritaje concluyó que traía 6.5 toneladas de peso y el avión tenía capacidad para 12. Lo más apegado a la realidad es que la causa del accidente fue la falla mecánica en uno de sus motores.  

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