Crímenes ocultos: Cuando el paraíso nos decepciona

lunes, 27 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por el director sueco Daniel Espinosa, Crímenes ocultos (Child 44, EU-2014) es una interesante historia que muestra las fallas del sistema comunista en la época de Stalin: Lo que se supone debía ser un edén, es en realidad un mundo ordinario, poseedor de diversas injusticias. Basada en la novela Child 44 de Tom Rob Smith, la cinta gira en torno a Leo Demidov (Tom Hardy), un huérfano de origen ucraniano que es adoptado por una familia rusa y que consigue incorporarse al sistema militar. En el tiempo actual de la historia, Leo es un oficial del régimen soviético que se dedica a buscar traidores para entregarlos. Está casado con la bella Raisa (Noomi Rapace), una maestra de escuela. Todo ocurre durante la dictaduraorbils decepciona. ia, Leo es familia Rusa.   se diluye. Es como si Espinosa talismo. de José Stalin. La situación da un giro cuando el hijo de uno de sus camaradas, Alexei (Fares Fares), es hallado muerto. Más allá de lo trágico de esta situación, existe otro problema: el crimen no existe en el comunismo, el crimen es un vicio del capitalismo. Así pues, la versión oficial es que el niño en cuestión fue atropellado por un tren. Este veredicto no es tan mágico como parece, ya que al pequeño le gustaba jugar cerca de los rieles y es ahí por donde aparece posteriormente su cuerpo. Al principio Leo y su amigo Alexei aceptan la resolución de las autoridades porque, de lo contrario, podrían ser acusados de traición. Las cosas vuelven a cambiar cuando Leo y su mujer son exiliados a un pequeño pueblo industrial (por una causa imposible de revelar para no contar la trama), en donde otro asesinato infantil tiene lugar. Es aquí, bajo las órdenes del general Mikhail Nesterov (Gary Oldman) donde Leo comienza a aceptar que hay algo más allá de la verdad oficial, y se enfrasca en una búsqueda peligrosa y obsesiva. En el “papel” la trama suena interesante, pero en la ejecución la historia va perdiendo interés conforme pasa el tiempo en pantalla; Espinosa va perdiendo foco, demasiado información… de tal manera que la intensidad de la historia se diluye al igual que la solidez de los personajes. Al final, Crímenes ocultos resulta sólo interesante cuando pudo haber sido algo verdaderamente conmovedor.

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