Presentan el libro "Etnorock" en el Chopo

jueves, 9 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- El volumen coordinado por Martín de la Cruz López Moya, Efraín Ascencio Cedillo y Juan Pablo Zebadúa Carbonell, Etnorock. Los rostros de una música global en el sur de México (Juan Pablos Editor, UNICACH, Cesmeca, ilustrado con 32 fotografías. Octubre, 2014. 160 páginas), fue presentado en el Museo Universitario del Chopo de la UNAM. La presentación, realizada ayer miércoles, corrió a cargo de Maritza Urteaga Castro Pozo, Jorge H. Velasco García (Cantos de la Tribu) y José Luis Paredes Pacho, director del Museo del Chopo. En las primeras páginas de Etnorock. Los rostros de una música global en el sur de México, se lee: “Es de hacerse notar que el libro aquí presentado cuenta con la participación de Maritza Urteaga Castro Pozo, quien se ha especializado a nivel iberoamericano en el campo temático de las juventudes indígenas y las entidades, prologando el contenido de la obra “Entramados rockeros y etnicidad contemporánea’ (…) “En el primer capítulo ‘El rock indígena en Chiapas: estrategias de reconocimiento y de consumo cultural’, de Martín de la Cruz López Moya y Efraín Ascencio Cedillo, los autores revisan el marco sociocultural y político en que surgió el movimiento rockero indígena en Chiapas, y cómo a partir de la adopción de este género, como horizonte musical, las juventudes hablantes de lenguas indígenas se apropian de los espacios públicos. (…) “La contribución de Ariel García Martínez, ‘Rock y juventudes en el Totonacapan’, se centra en el advenimiento del rock entre las juventudes de los pueblos originarios del Totonacapan veracruzano, región del norte de Veracruz, que habitan en comunidades rurales y urbanas… En la entrega de Juan Pablo Zebadúa Carbonell, ‘Estilos juveniles e identidades en la región del Totonacapan. Rockeros, consumidores y transculturados’, el autor analiza la presencia de los estilos juveniles rockeros que son consumidos y reconstruidos por jóvenes indígenas del Totonacapan, también al norte del estado de Veracruz. (…) “Jaime García Leyva contribuye con el capítulo ‘Jóvenes indígenas, identidad y rock en la montaña de Guerrero’ a partir de la realización de un recorrido histórico que subraya cómo se ha conformado la cultura del rock entre jóvenes de la región de la Montaña, en el estado de Guerrero. (…) “En el capítulo ‘Rock en tu idioma, rock en mi idioma: etnicidad y geografías culturales en el consumo del rock en tsotsil’ de Juris Tipa, se prioriza el análisis de los consumos culturales en jóvenes estudiantes indígenas de la Universidad Intercultural de Chiapas. (…) “En el capítulo ‘Los orígenes de Vayijel. Un paraje en los senderos del rock’, Edgar Ruiz Garza se sumerge en la historia de la banda de rock Vayijel (vayijel es un concepto indígena que significa “espíritu animal protector” en el idioma tsotsil), de San Juan Chamula, y conversa a profundidad con los integrantes de este grupo, uno de los más conocidos del rock tsotsil dentro y fuera de Chiapas. (ver https://www.youtube.com/watch?v=Yv1IWM--onw) “En el capítulo que lleva por título ‘¿Etnorock cristiano? Jóvenes músicos indígenas cristianos en la periferia de la ciudad de San Cristóbal de las Casas’, de Alan Llanos Velázquez, se examinan las relaciones entre música, religión, etnicidad y juventudes en un contexto de tensión y conflicto en la diversidad religiosa. (…) “En ‘Rebeldía, música y consumo cultural: de los conciertos solidarios al Vive Latino’, Gustavo Coutiño Soriano documenta la actividad rockera que desde 1994 estudiantes universitarios desplegaron en la Ciudad de México como estrategia de resistencia y de solidaridad con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (…) “La serie final, ‘Jóvenes y mutaciones musicales’ es un ensayo fotográfico de Efraín Ascencio Cedillo. Este conjunto de imágenes registra la actividad rockera que se ha desplegado en los últimos años en Chiapas y dialoga con los contenidos de los textos que integran este libro.” Justamente las 32 fotos de Ascencio Cedillo conforman una atractiva colección de ilustraciones que dan realce al volumen. En las imágenes a color y en blanco y negro aparecen músicos chiapanecos de la cultura chamula, de Zinacantán, de San Andrés Larráinzar, de San Cristóbal de las Casas; de los grupos Sak Tzevul,Vayijel, Lumaltok y del movimiento R.I.C.H. (Resistencia Indígena de Los Altos de Chiapas), así como del artista Meir Méndez o de Yibel J’me’til, Banamil con músicos tradicionales chiapanecos. Enseguida reproducimos un fragmento del apartado “Slem K’ok Band. Rock, reggae y ska cristianos en tsotsil”, tomado del capítulo “¿Etnorock cristiano? Jóvenes músicos cristianos en la periferia de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas”, de Alan Llanos Velázquez, para nuestros lectores. (ver https://www.youtube.com/watch?v=nLTGYBQcTfg) Canción anti-Peña Nieto No todos hablan sus lenguas maternas, el tsotsil o el tsetsal, debido a que no las aprendieron porque así lo decidieron sus padres. Sin embargo, respetan y ven con buenos ojos que quienes sí las saben hablar, se expresen así y canten en ellas. De igual forma, el chuj forma parte fundamental de su indumentaria en las presentaciones; a pesar de que en ocasiones les pesa y pica, lo usan ya que saben que es el distintivo principal de la banda. Fuera de sus actuaciones, cada uno viste y calza según su propio gusto. También el aspecto de la crítica social se hace presente. A partir de la vivencia cotidiana, ellos deciden hacer uso de su capacidad de crear música y letras para manifestar su sentir sobre acontecimientos cotidianos. Así, Meir, junto con Darwin (mejor conocido como Mr. Chars, un joven rapero hablante del chol proveniente del municipio de Tumbalá, Chiapas, también creyente en Cristo), realizó un proyecto de colaboración musical para manifestar su sentir sobre lo que está ocurriendo en el país. Críticas al sistema neoliberal, la represión policíaca, las televisoras, llamados a la unidad de unidad en torno a la lucha que durante finales del 2012 y el primer semestre del año 2013 realizaron los profesores de educación básica pública del país, y también reminiscencias al zapatismo, se sintetizaron en lo que llamaron proyecto R.I.C.H. (Resistencia Indígena de Los Altos de Chiapas) De esta forma manifestaron su desacuerdo con distintas situaciones que en este momento acontecían en el país, todo a ritmo de hip-hop y cantando tanto en español, como en totsil y en chol. Veamos la letra del fragmento cantado en español de la llamada “Canción anti-Peña”, en clara alusión al presidente Enrique Peña Nieto. (ver: https://www.youtube.com/watch?v=ir26-J9CkNM) Cansados por el mal gobierno, la resistencia indígena de los Altos de Chiapas ruge como un león e iremos tirando a malos políticos neoliberales. CNTE, la gente y Zapata, juntos a la victoria. Cansados estamos ya de tanta mentira. Blasfemas mi país con palabra y política. Somos hijos del Creador, despertando a valientes; de la cruda realidad, salvando inocentes, quitando la mentira que transmites en la TV, programas de teatritos que ciegan a la gente. ¡Basta!, grita mi alma con honor y en espíritu. Mi sangre corre con mis venas con furia por tu actitud. Rebeldía inyectada por Zapata, juntos vamos a pelear y vencer esta batalla. Peña: ríe mientras puedas, Chiapas se levanta. Nieto: hoy me manifiesto por la absurda reforma neoliberal. Te daremos en la madre con tus cochinos federales desde Los Altos de Chiapas para México, unidos en la lucha en contra del mal gobierno. (La “Canción anti-Peña surgió como una forma de manifestar sus sentimientos tras la acción violenta que se ejerció en contra de las personas que marcharon el 2 de octubre de 2013 en diversos puntos de la república, quienes en el Distrito Federal fueron reprimidos mediante el uso de la fuerza pública. En este enlace puede escucharse la canción subida a la red social YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=y1QI6eOXVic) Slem K’ok Band nos aproxima a comprender que las manifestaciones artísticas de jóvenes indígenas cristianos no se quedan únicamente en el nivel cultural o religioso. Sus integrantes no son ajenos a las problemáticas que se viven porque afectan prácticamente a todos los habitantes del territorio en distintos grados. Su condición de creyentes en Cristo, lejos de alejarlos de temas políticos, los incita a observar y realizar críticas sobre lo que perciben o viven, al tiempo que se posicionan desde su identidad tanto juvenil, como indígena, religiosa y musical. En este sentido, la música y las letras reafirman su carácter de transmisores de mensajes y canal de comunicación, no sólo con sus pares generacionales, sino también con el resto de la sociedad que pueda escucharlos, al tiempo que hacen evidente que asumirse como creyentes de la fe cristiana no tiene por qué ser sinónimo de un alejamiento de la crítica social sobre lo que ocurre tanto en su entorno inmediato, como en el contexto nacional e internacional. (Entre las referencias bibliográficas de este ensayo se halla la tesis de licenciatura de Karla Bordenave Encarnación) ¡Existimos, no somos fantasmas! Etnorock: Medios de comunicación para jóvenes indígenas en México, análisis del discurso del grupo Vayijel. UNAM, 2013. https://www.youtube.com/watch?v=AQHJorQ6mLk)

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