El año más violento: Entre la pasión, los sueños y el crimen organizado

martes, 26 de mayo de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por J. C. Chandor, El año más violento (A Most Violent Year, EU-2015) es un filme estrujante, donde un hombre honrado lucha por mantener a flote su negocio en Nueva York, gobernada por el crimen. Abel Morales (Oscar Isaac), inmigrante puertorriqueño que posee una empresa dedicada a vender combustible para calefacción, comienza en 1981 a padecer las consecuencias de la delincuencia organizada cuando sus camiones comienzan a ser asaltados. Al parecer su enemigo es muy fuerte, pues la policía está atada de manos. Pero no sólo eso: resulta que la justicia ha puesto los ojos en la propiedad de Abel, y no precisamente para atrapar a los malos, sino porque ya desde el pasado la empresa presenta algunos problemas contables relacionados con evasión fiscal debida a su suegro. Además, resulta que el sindicato al que pertenecen los conductores de los vehículos presiona para que éstos vayan armados, lo cual podría ser mortal para la empresa. Todo se complica cuando efectivamente uno de ellos, Julian (Elyes Gabel), usa un arma para evitar ser robado, hecho que se asienta en el reporte policial… Hasta cierto punto, la cinta provoca indignación porque es capaz de reflejar la tremenda injusticia que el empresario está viviendo: el sistema parece estar en su contra, no obstante la voluntad, perseverancia y astucia de Abel para mantenerse a flote. Y más debido a que su mujer Ana (Jessica Chastain) entorpece sus acciones con algunas mañas que podrían meterlos en problemas con la ley. La situación de Abel recuerda la inseguridad y corrupción que se padece en varias ciudades de nuestro país, toda proporción guardada, por supuesto. Lo negativo: Conforme pasa el tiempo, la película se va volviendo un poco lenta, los hechos disminuyen en favor del diálogo, y por momentos se torna más pesada. En el balance final, El año más violento es una cinta profunda e intensa, capaz de mover nuestras emociones y hacernos reflexionar sobre la integridad y la pasión que lleva al ser humano al cumplimiento de sus deseos, pero también de arrastrarlo a la ruina.