'Cabaret mortal”, 10 años de risas por la muerte

jueves, 27 de octubre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Elena Olivieri, de Italia; Maja Skovhus Rehoj, de Dinamarca, y Madeline Fouque, de Francia, interpretan Cabaret mortal, dirigida por el mexicano Artús Chávez Novelo, sobre la muerte. Es un espectáculo creado a partir de un trabajo colectivo, entre Bodo Bodó (compañía integrada por el reparto de esta obra), Juanma Rodríguez, dramaturgo de origen español, y el director mexicano Chávez Novelo, quienes comparten las costumbres y las creencias de sus países natales en torno a la muerte para conjuntar una serie de hilarantes números en los que mezclan el humorismo blanco y soso del clown con la comicidad ácida y negra del bufón, aderezados por el ambiente del cabaret. En este Cabaret mortal, varios personajes (como un andrógino y excéntrico maestro de ceremonias, un músico ligeramente más lento de lo normal y una femme fatale pasada de lanza) reciben a los recién muertos para mostrarles las alternativas que les esperan en la eternidad. Esta comedia parodia las distintas creencias sobre lo que hay en el más allá. La pieza cabaretera concluirá hoy su breve temporada en el Foro Shakespeare de la Ciudad de México con función a las 20:30 horas, para después viajar a Quintana Roo, donde participará en el festival de tradiciones de vida y muerte en Xcaret, y luego se presentará en el Teatro de la Ciudad, en Playa del Carmen. Diez años Además, Cabaret mortal cumple una década. Las actrices Maja Skovhus Rehoj y Madeline Fouque cuentan en entrevista que se encontraron en una escuela de Londres, igual con Olivieri y el escritor y dramaturgo Juanma Rodríguez; allí, a través de una amiga en común, se reunieron con Chávez Novelo, quien estaba en el mismo colegio. “Descubrimos que todos amamos el clowny el bufón, y nos hicimos amigos. Entonces, quisimos trabajar juntos, aunque transcurrieron unos años. Venimos a México para trabajar en otra obra, Bodo bodó, de puro clown, que era más inocente que Cabaret mortal. Y un día, en un café, se nos ocurrió elaborar un espectáculo cabaret con sketches, bueno con esta estructura que contiene el cabaret, y no sabíamos de qué iba a tratar. Estuvimos aquí durante el Día de Muertos, era el 2006, y nos encantó ver cómo en México se aborda la muerte: es de celebración, y los altares que arman, en fin, porque en Europa generalmente es un tabú muy grande, no se platica mucho de la muerte, es más pesado. Y pensamos en unir el cabaret con la muerte”, conversa Fouque. Se les pregunta si precisamente por ser de Europa les fue fácil unir el cabaret con la muerte. Responde Skovhus Rehoj: “Creo que sí. Es decir, ya una vez que encuentras el tema no hay problema. Nos reunimos mucho para hablar de la muerte y además investigamos bastante sobre el tópico, y charlábamos de qué significa la muerte para Europa, ¿a qué nación le da más miedo, cómo son las creencias al respecto, y qué aspectos en torno a la muerte podíamos utilizar.” Interviene Fouque: “Y además, entre nosotros nos preguntamos en que creíamos y qué era para cada quien la muerte.” Complementa la actriz de Dinamarca: “Además, visitamos varios cementerios en Dinamarca, Italia y Francia.” Agrega Fouque: “Comprobamos que hay una diferencia muy grande entre Europa y ustedes los mexicanos. Ustedes son capaces de reírse con la muerte, por ejemplo: Elena hace diez años estaba en la calle, era el Día de Muertos, y había un payaso diciendo bromas, le dijo a una pequeña: ¡Mañana tu mamá se va a morir!..”, y Elena, quien es italiana, todo lo de las supersticiones le impresionan, y se quedó sería, y comentó: ‘¡Ah, pobre niña!’, pero la pequeña se estaba riendo muchísimo. Para Elena era: ‘¡como que no puede ser!’ No daba crédito… Esa diferencia hace que no sea tan difícil encontrar temas o reírnos de situaciones al respecto o estudiarlos o utilizarlos.” --Pero también retoman lo que es la muerte en Francia, Dinamarca, Italia, ¿qué significa para ustedes representar ahora la muerte? Responde Skovhus Rehoj: --Siempre me ha fascinado hablar de la muerte. En mi país sí se aborda el tema, pero el hecho de haber investigado más sobre ella me ha ayudado mucho. Fouque platica que en su nación, Francia, la mayoría le tiene miedo a la muerte: “Allí hay gente que la niega porque piensan que somos inmortales, que siempre viviremos. Aunque en mi familia nunca ha sido así, se ha visto como que la muerte es parte de la vida y la vida también es parte de la muerte. “Para mí ha sido una bonita experiencia haber encontrado un país como México donde la muerte no es algo únicamente que te mata, sino que la vida sigue en otro lado, y que ustedes son capaces de alegrarse, se puede hablar de los que ya no están, entonces para mí ha sido sensacional, como ¡guau!, ¡qué bonito poder hablar de la muerte haciendo mi trabajo!” Confiesa que es la católica del equipo, pero conoce a otros católicos franceses que se niegan hablar de sus fallecidos y les pesa mucho la religión. “Ha sido estupendo trabajar este tema a través de un espectáculo que invita a que el público se ría. También les puede transmitir otros aspectos que los puede ayudar a reflexionar más sobre la muerte de manera más natural. Para mí ha sido un trabajo muy bonito.” Se les recuerda que también han presentado Cabaret mortal en España, por lo cual se les cuestiona ¿qué reacción tuvo ese público? Las dos coinciden que también “es gente muy calurosa”, pero que los mexicanos, según ellas, “son más positivos y alegres porque están más acostumbrados al tópico”. --¿Qué tanto han modificado Cabaret mortal en estos 10 años? Enseguida detalla Fouque: --Siempre lo estamos modificando. A veces hay como chistes o cosas que agregamos, y si no funcionan, pues volvemos a cambiarlos. También ponemos cosas más contemporáneas, incluso en cada función. Los cambios los hablamos antes del show: “Ah, ayer fue así, ¿qué podemos hacer?” --¿Improvisan? --Sí, con el público, porque cada día sacamos a tres voluntarios y ahí es donde hay que improvisar, pues nunca sabes cómo van a reaccionar, claro que estamos manipulando bastante pero también son gente nueva. Skovhus Rehoj agrega en español con su acento danés: “Además, hablamos directamente con el público; no existe una cuarta pared, por lo cual de vez en cuando surgen reacciones que no son como las que encontramos normalmente, entonces eso te da cabida para improvisar, y hay que hacerlo bien. Con el clown hay que estar siempre a la escucha, el público de hoy no es el público de ayer o de anteayer, tienes que estar totalmente disponible y reaccionar con el público del momento.” Se asombran que hayan pasado una década de que se planeó este show. Relatan que cada uno del equipo vive en su país y no se encuentran a menudo. Como cada 4 o 6 meses se ven, pero siempre están en contacto para trabajar el proyecto. --Y ya no es tan complicado laborar a distancia, supongo. Ahora con la tecnología es más fácil, ¿verdad? La actriz francesa explica: “Sí, pero no podemos encontrarnos tan a menudo porque cada quien tiene su propio trabajo en su país; sin embargo, tratamos por lo menos hacer el espectáculo una vez al año. En España vemos complicado montarlo por la crisis económica.” Precisan que en Cabaret mortal, los tres personajes que han muerto no pueden ir al más allá porque los dioses los necesitan para reponer y divertir a los recién fallecidos.