Costará 5.5 millones la restauración de El Caballito; estará listo para 2017

martes, 1 de noviembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Costará 5 millones 576 mil 995 pesos al Gobierno de la Ciudad de México restaurar la escultura de El Caballito, con lo cual “se estabilizará” el 45% del daño irreversible causado en 2013 por la limpieza con ácido nítrico. La labor concluiría a mediados del próximo año, según dio a conocer el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el día de hoy. Además se advirtió que el tono final de la escultura sería “verde oscuro”, producto de una identificación de la capa pictórica original que el arquitecto valenciano Manuel Tolsá le dio a El Caballito de Carlos IV hace poco más de 200 años. Lo anterior se dio a conocer en conferencia de prensa en el auditorio del Museo Nacional de Arte (Munal), donde Liliana Giourguli Chávez, Coordinadora Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, explicó que luego de un diagnóstico complementario de tres meses –y con un costo total de dos millones de pesos–, se cuenta con un equipo interdisciplinario del INAH que ejecutará la restauración completa de El Caballito para dotar de estabilidad y apariencia al 45% del daño irreversible, y “una mínima intervención” de limpieza respecto a los materiales que no sufrieron daño en la escultura. Los 5 millones 576 mil 995 pesos serán otorgados por el Gobierno de la Ciudad de México a través del Fideicomiso Histórico de la Ciudad de México, institución que en una primera etapa otorgó los dos millones de pesos para el diagnóstico que duró los últimos tres meses, y en donde colaboraron especialistas de las universidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Autónoma Metropolita (UAM), del Instituto Politécnico Nacional, así como asesoría ad honorem de profesionales del grupo de trabajo de metales del Comité para la Conservación, y del Consejo Internacional de Museo (ICOM-CC). En la conferencia también acompañaron a Giurguli: Arturo Balandrano Campos, coordinador Nacional de Monumentos Históricos del INAH; Valeria Valero, directora de apoyo técnico de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural; Jannen Contreras, coordinadora de conservación de la escultura; Juan Manuel Rocha, restaurador y coordinador de Conservación de Recubrimientos Pétreos; y Diego Jáuregui, como apoyo logístico. “El Caballito” verde Fue Jannen Contreras quien dio a conocer que, de acuerdo con los últimos estudios complementarios del diagnóstico final, se identificaron rastros de una capa pictórica “verde-marrón” que fue dada por Tolsá como tono original a la escultura, y que será clave para el acabado visual final, aunque también se tomará en cuenta el tono oscuro con el que se conoce desde hace décadas. Al respecto dijo: “Se ha seguido una análisis de lo que la gente opina y cómo ve a la escultura, tampoco va a ser una votación sobre qué color les gusta más porque la restauración no es así, se trata de hacer una investigación de carácter antropológico que tiene que ver con la historia del arte, los metales, y en conjunto con los restauradores e información social se tomará una decisión… Si el tono final es verde claro se verá la manera en darle un tono más oscuro.”, comentó. Además también se dio a conocer un micrositio llamado elcaballito.inah.gob.mx, donde ya se puede acceder a información del proyecto y mostrará avances del proceso de intervención, conservación y restauración de la escultura. Cabe mencionar que en su dictamen de octubre de 2013, el INAH informó que El Caballito habría sufrido “daños irreparables” en 50% de su acabado, causados por el ácido nítrico, producto del trabajo de limpieza y conservación del despacho de Arturo Javier Marina Othón, quien fue inhabilitado por 10 años, pero que en una sentencia final quedó en tres, sin haber a la fecha ninguna sanción más que esa. Al respecto de la denuncia presentada ante la Procuraduría General de la República por el INAH, Giourguli Chávez se limitó a decir que aún seguía en proceso. Como actividad final a la conferencia se invitó a la prensa a recorrer los andamios para ver de cerca a El Caballito, donde se pudo detectar con mayor claridad los tonos verdes claros, oscuros, ocres, naranjas y cafés (producto del ácido nítrico que la dañó en 45%) que se notan en la escultura, misma que se encuentra alejada de la vista al público desde 2013.

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